Los huesos…moneda corriente.
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..Ahora, el Mundial

Quedó decepción entre los colombianos, y especialmente los seguidores del fútbol, luego de la actuación de la selección Colombia en la Copa América. Igual desazón invadió al país después de la Copa de Brasil 1989, la última en la que el “combinado patrio” no superó la primera ronda.

Hoy es uno de esos días en los que el amante del balompié se siente traicionado y sin ilusión. Al fin y al cabo, como lo escribió Eduardo Galeano en 'El fútbol a sol y sombra', “el fútbol y la patria siempre están atados”.

Se siente algo parecido a aquel golpe demoledor que significó para los hinchas el “papelón” del Mundial de Estados Unidos 1994, al que según muchos –incluido el mismo Pelé- Colombia llegaba como virtual campeón del mundo.

Ayer regresó la selección de Venezuela y los directivos de la Federación Colombiana de Fútbol, encabezados por su presidente, Luís Bedoya, tendrán que sentarse con el técnico Pinto para analizar lo que pasó con este combinado que ilusionó al país y que finalmente lo único que produjo entre sus seguidores fue un sentimiento de vergüenza.

Ojalá que como sucedió luego del tropiezo de 1989 en el torneo continental, el golpe sirva para recomponer las cargas y cumplir con una buena eliminatoria que nos lleve de nuevo a un Mundial. En aquella oportunidad fue Italia 1990, y ahora la ilusión está puesta en llegar a Sudáfrica 2010.

Estamos a tiempo, pero el técnico Pinto deberá hacer gala de la humildad suficiente como para aceptar que un alto porcentaje de este fracaso obedeció a la manera en que viene dirigiendo al equipo. El estratega santandereano deberá replantear el proceso que puso en marcha.

Primero, tendrá que realizar una convocatoria que reúna a los jugadores que atraviesen un buen momento. No como ahora, que llamó a muchos que ni siquiera eran titulares en sus equipos y se empecinó en mantenerlos como inicialistas.

También, deberá moderar el trabajo físico, pues al parecer muchos de los jugadores que estuvieron en Copa América se quejaron de la intensidad de las cargas de entrenamiento.

Prácticamente tendrá que comenzar de cero y no tiene mucho tiempo, pues el primer partido de la eliminatoria está fijado para mediados de octubre. Y será nada menos que ante Brasil, con todas sus estrellas a bordo.

Pinto es el técnico y debe asumir plenamente esa condición. Técnico que según Eduardo Galeano, “es el que cree que el fútbol es una ciencia y la cancha un laboratorio, pero los dirigentes y la hinchada no sólo le exigen la genialidad de Einstein y la sutileza de Freud, sino también la capacidad milagrera de la Virgen de Lourdes y el aguante de Gandhi”.

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