
Soy casado desde hace 14 años y tengo un hijo adolescente. Mi esposa se ha enamorado de un tipo a través de Internet.
Eso lleva un año y dice que vendrá para versen y posteriormente irse. No sólo charlan, si no que hasta han hecho el amor virtualmente. Me lo contó todo y dice que no lo puede olvidar, que está enamorada de él.
Estoy tratando de demostrarle que la amo y no la quiero perder. Por eso he aguantado muchas cosas para ver qué pasa si ella se puede olvidar de esa persona o no.
Hemos hecho el amor y me dice que está pensando en el otro. Será que me quiero hacer daño yo mismo o es correcto lo que hago. Espero su opinión, si es mejor la separación. Por favor oriénteme para ello.
Distinguido señor: Resulta inaudito pensar que una mujer se pueda enamorar de alguien con quien se mantiene una comunicación virtual y peor aún, sin haberle conocido personalmente.
Ese vínculo afectivo se torna cada vez más fuerte cuando se agregan sensaciones auditivas, visuales y emocionales. Esto pasó con su esposa.
Busque un lugar agradable, discreto, tranquilo, donde puedan dialogar. Comience recordándole aquellos momentos inolvidables que dieron comienzo a su relación.
Traiga a colación su noviazgo, matrimonio, el nacimiento del hijo y los deseos de mantener unida su familia a pesar de las circunstancias.
Invítele a replantear su posición siendo realista sobre aquel supuesto enamoramiento de alguien ¡que no conoce!
Dígale: “Sigo confiando en tu sentido común y en el amor que nos ha unido por tantos años. Por favor, no te vayas a equivocar y en tu decisión ten presente a nuestro hijo”.
“Aunque tus cartas por e-mail no lleguen perfumadas, desconozca tu dirección o tus verdaderas intenciones ¡te amo!, porque cuando chateo contigo me siento la persona más feliz del mundo”.
Resulta usual escuchar frases como esta de hombres y mujeres que comparten a través de la comunicación virtual ideas, sentimientos, aficiones, inquietudes y emociones.
Este tipo de conocimiento crea compromisos, cierta confianza y amistad que pocas veces se puede convertir en un verdadero enamoramiento.
¡Cuidado! No crea todo lo que le dicen porque puede caer en la sicopatología de los ‘ciberidilios’.
Tal vez resultará emocionante una experiencia similar pero un ‘chat’ le puede facilitar el encuentro con la pérdida de su tranquilidad. No abandone una vida segura por algo que sin pensar podría resultar virtual.

¿Por qué los matrimonios de hoy no duran como los de antes? Esta es la pregunta que se hacen muchas personas al ver en sus abuelos el modelo perfecto de pareja, en el que el amor, respeto y tolerancia parecieran seguir intactos a pesar de los años. Tanto es así, que los novios de ahora buscan imitarlos.
Una unión ejemplar para los futuros hijos y para la sociedad, les significa a un buen número de hombres y mujeres el sueño que algún día esperan hacer realidad. Es por esto que, antes de tomar la decisión y dar el famoso ‘sí’ a la persona amada, profesionales y expertos en el tema recomiendan no apresurarse.
El cambio en el tiempo
La primera razón por la que existe inestabilidad en los matrimonios de hoy, está en el cambio de roles que ha tenido el hombre y la mujer en su relación de pareja. Si bien es cierto que ahora las mujeres cuentan con mayores oportunidades personales y profesionales, la situación se fue a los extremos.
Así piensa Clara Romero Sánchez, psicóloga clínica y especialista en violencia intrafamiliar, quien señala que el ritmo de vida de hoy obliga a que los dos deban salir a trabajar. El hecho de que él y ella estén fuera de casa, ha acelerado los índices de infidelidad.
“Antes el hombre se sentía tranquilo al saber que su esposa estaba en casa cuidando los hijos, pero ahora su salida ha despertado la desconfianza de él, generando episodios de celos y maltrato”.
Esta profesional agrega que en los modelos matrimoniales de antes, los roles de la pareja estaban muy definidos. El hombre sabía que al casarse asumía la responsabilidad económica, mientras ella se mostraba abnegada y se dedicaba a las labores domésticas.
Hoy el matrimonio está desidealizado y se ha deteriorado su esencia romántica, no considerándose este vínculo para toda la vida, sino como algo que así como inició, algún día terminará.
“Ahora los hombres y las mujeres son más independientes, tanto en lo profesional como en lo económico, requiriendo mayores términos de igualdad y libertad mutua en la toma de decisiones”, afirma Clara Romero, quien continúa diciendo que ahora el acceso a la sexualidad es más fácil y rápido, por lo que no se asume la importancia de formalizar un compromiso.
“Otra de las razones de la inestabilidad matrimonial es la presión social que existe hacia las personas conocidas como ‘solterones’ o ‘solteronas’. Ellos y ellas, al pensar que se van a quedar solas, buscan crear rápidamente un vínculo matrimonial, que con el tiempo fracasa con facilidad”.
Frente a las dificultades que pueda presentar el matrimonio, la pareja no debe tomar decisiones definitivas en momentos de crisis e impulsividad. Antes, es importante recurrir a todas las posibilidades de solución o acudir a un profesional.
“El hombre y la mujer antes de casarse deben sentir mucho amor y mucha disposición para trabajar en pareja. Es importante compartir los gustos y no pensar en que ser diferentes permite el complemento… más allá de la atracción física, debe existir la capacidad de ceder”, puntualiza la psicóloga clínica y especialista en violencia intrafamiliar, Clara Romero Sánchez.
La voz de un experto
Los tiempos cambian
olga susana otero
Psicóloga
La concepción que se tiene actualmente del matrimonio no es la misma de hace algunos años. Antes, casarse significaba tener hijos, hacer familia y conformar un hogar y aunque algunos aún lo ven así, otros ven el matrimonio como un escape.
“Los vínculos matrimoniales de hoy son muy débiles porque la pareja no asume un sentimiento real, sino que se casan porque están aburridos con sus padres o por mejorar económicamente”.
De igual manera, no existe una seriedad en las relaciones de noviazgo, siendo éstas de corta duración y viviendo la sexualidad no con sentimiento sino por diversión. Esto hace que se den embarazos no planificados y se conviertan en una razón de matrimonio forzado. “La autosostenibilidad económica con la que hoy cuenta tanto el hombre como la mujer, hace que no se sientan dependientes. Cada quien busca sus propios espacios para crecer y autorrealizarse”.
Muchas parejas se casan enamoradas, teniendo la fantasía de que todo es perfecto e idealizándolo todo, viendo en su pareja el amor de su vida y el protagonista de un conjunto de cualidades, considerándola ideal y como el ‘príncipe azul’ y ‘la princesa’ que eternamente han mostrado los cuentos de hadas, augurando una vida feliz para siempre.
Pese a esto, cuando pasa el enamoramiento, cada uno ve la realidad de su pareja y les llega la desilusión “El amor verdadero es el que acepta al otro tal y como es”.
Los medios de comunicación se han encargado de mostrar la vida conyugal como algo perfecto, por eso cuando en la vida real se presentan los problemas, la pareja se muestra frustrada y confundida al sentir que no tiene la solución en sus manos.
“El matrimonio es la unión de dos historias y experiencias de vida que surgieron de forma independiente y que se unen para aprender y ser cada vez mejores personas”.
Capitulaciones matrimoniales
Debido a las constantes experiencias de inestabilidad matrimonial y el divorcio, hombres y mujeres hoy en día buscan con mayor frecuencia asegurar el patrimonio logrado hasta la fecha. Por eso, con el fin de prevenir la pérdida parcial de los bienes durante la separación, la pareja está optando por el pacto de capitulaciones matrimoniales.
De acuerdo con el abogado y especialista en derecho de familia, Miguel Ángel Pombo, las capitulaciones matrimoniales son un acuerdo que celebran los futuros contrayentes, con relación a los bienes que aportan al matrimonio que van a celebrar, los bienes que adquieran dentro de él, el régimen de distribución y las donaciones que se quieran hacer entre sí.
“Las capitulaciones matrimoniales se celebran por escritura pública, ante notario, antes del matrimonio o una vez celebrado”.
Los beneficios de firmar este pacto están en que los bienes que adquirió cada uno, antes del matrimonio o en éste de manera independiente, no serán objeto de inventario durante la separación.
Para este profesional, los temas económicos en la pareja deben tratarse con madurez, carácter, franqueza, buena comunicación y lenguaje claro. “No se trata de desconfianza en la administración de los bienes de la sociedad, sino una independencia y libertad de espacio en la órbita económica y patrimonial”, puntualiza Miguel Ángel Pombo.
Lista Para un buen matrimonio
La psicóloga Olga Susana Otero recomienda:
1. Salir totalmente de la familia de origen y asumir su condición de pareja.
2. Respetar la personalidad del otro y no pretender cambiarlo.
3. Buscar un equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe.
4. Además de ocupar el lugar que le corresponde a cada uno como pareja, respetar la jerarquía y aceptar que uno puede ser mejor que otro en algo, y no competir.
5. Hacer acuerdos para la vida diaria y asumir roles.
6. Dejar atrás los conflictos de la infancia y mostrarse en pareja como una persona nueva y madura.
7. Mantener viva la buena comunicación y la buena sexualidad. Más que hablar es comprender al otro.