De ahora en adelante, si usted va a viajar desde Pereira a Santa Marta, Barranquilla, Cartagena o San Andrés, prepare el bolsillo, porque de pronto lo que usted había presupuesto se queda corto, ya que desde el pasado 1° de julio, la Aeronáutica Civil autorizó un ajuste en el cargo que se cobra en los tiquetes aéreos por concepto de combustibles.
Según el organismo, la medida se adoptó para garantizar la supervivencia de la industria y lógicamente la prestación del servicio del transporte aéreo, teniendo en cuenta los elevados costos de los combustibles.
En promedio, los vuelos nacionales con trayectos que superen los 200 kilómetros -como lo estipula la resolución 2941 de la Aerocivil-, con salida desde Pereira, subieron $40.000. Así, hace 10 días el tiquete de ida y regreso a Barranquilla que costaba 810.800 pesos, hoy con el reajuste cuesta $850.000, lo que representa un incremento del 5%. A Cartagena, Santa Marta y San Andrés, el aumento es prácticamente igual, es decir, $40.000.
Pero si son vuelos internacionales, la tasa es mayor, es decir del 12% en promedio, teniendo en cuenta que las distancias superan los 1.000 kilómetros.
Fuerte impacto
La medida alivió la situación de las aerolíneas, pero para las agencias de viajes la cuestión es bastante diferente.
Óscar Felipe Valencia, presidente de Anato en Risaralda, afirma que ellos se convierten en recaudadores de esa especie de impuesto pero no reciben ningún beneficio a cambio. Es decir, a las agencias no se les paga comisión alguna por esos recursos adicionales y como si fuera poco, para estos negocios representa costos de operación como el pago del 4 por mil, entre otros.
“Era lógica la ayuda del Gobierno a las líneas aéreas y no nos oponemos a ello, pero eso tampoco nos puede perjudicar”, advirtió el dirigente gremial.
Ante esta situación, el jueves 10 de julio durante la junta de Anato en Bogotá, se analizará la situación y a través de un documento expondrán su posición y la propuesta a la Aeronáutica Civil para que tomen correctivos.
Por ahora, dice el Presidente de Anato en Risaralda han pensado en dos opciones:
1.- Si las agencias realizan el cobro que se les reconozca una comisión, ya que esos dineros representan costos administrativos e impositivos.
2.- Si no les otorgan retribución, que las mismas líneas aéreas se encarguen en los aeropuertos de hacer el respectivo cobro.
"Un ejemplo claro de los costos que deben asumir las agencias de viajes son los tiquetes internacionales a los que el recargo por costos de combustible representa cerca del 40% de su valor, es decir, en algunos casos hasta 300 dólares", dijo Valencia. "Recaudamos el dinero y además debemos pagar el 4x1.000 y costos operativos, y la comisión es por un valor muy inferior", puntualizó.
Agencias sienten desaceleración
Aunque mucho se habla de una reducción en el flujo de pasajeros por reajuste en los tiquetes vía combustibles, el presidente de Anato en Risaralda, Óscar Felipe Valencia considera que no será mayor, porque desde inicios del año, ellos han sentido de cerca el síntoma de la desaceleración.
“No pesa tanto el recargo a la hora de decidir si toma avión o no, porque si es necesario lo hace. Pero la verdad, las agencias de viajes del Eje Cafetero han sentido una disminución en la venta de tiquetes por problemas como la revaluación. "Nuestras ventas son mayores al mercado internacional y con un dólar tan bajo los negocios se caen porque los exportadores no viajan”, explicó.
A esto se suma unas menores comisiones, porque al convertir de dólar a pesos también pierden.