Los teléfonos móviles a día de hoy son utilizados por millones de personas. Sin embargo, sus pantallas se quedan pequeñas para muchas acciones, tales como leer textos de considerable longitud y reproducir contenidos multimedia. Por su parte, los ordenadores sí permiten disfrutar de dichos elementos con unas mayores dimensiones a nivel visual, pero no ofrecen tal nivel de comodidad como el que brinda la perfecta mezcla de ambos dispositivos.

En efecto, nos referimos a las tablets. Si hubiera que definirlas con una sola palabra sin duda alguna el término elegido sería el de practicidad. Y es que todos los usuarios disfrutan de sesiones de ocio electrónico e incluso trabajo de la manera más cómoda y satisfactoria posible, aunque para tal fin es fundamental saber qué tablet comprar.

Sea cual sea el tipo de uso que pretendas darle, desde tenerla permanentemente en casa para pasártelo en grande con las series de Netflix hasta llevarla en transporte público con tal de echar partidas a juegos casual y realizar tareas estudiantiles o laborales, has de centrarte en la relación calidad-precio para dar con los mejores modelos. Concretamente es esencial que te fijes en las siguientes especificaciones.

Resolución de la pantalla

Anteriormente ha sido sacado a colación el hecho de que resulta inconfortable tratar con determinados contenidos mediante pantallas pequeñas. Lo cierto es que disponer de una pantalla mayor es de agradecer, pero las incomodidades seguirían estando patentes en caso de que el panel no hiciera gala de una buena resolución.

Si lo que quieres es una sobresaliente relación calidad-precio no hace falta que optes por paneles 2K, puesto que pantallas de 10-11 pulgadas no terminan de sacarle demasiado partido. En contraposición, tampoco conviene optar por resoluciones inferiores al HD estándar, aunque si puedes adquirir unidades de 1080p tus ojos siempre quedarán satisfechos.

Y no es para menos, puesto que los textos se leerán con una calidad pasmosa, mientras que los vídeos también serán reproducidos excelentemente sin que a nivel visual aprecies píxeles que resulten mínimamente molestos.

El ratio de aspecto también es importante

La característica conocida bajo el nombre de aspect ratio siempre ha contado con una gran trascendencia, pero en el caso de las tablets adquiere si cabe una mayor importancia. Y es que si te equivocas en la decisión adoptada parecerá que la pantalla es más pequeña de lo que en realidad es al tratar con ciertos contenidos.

Por ejemplo, el formato 4:3 es perfecto para navegar por páginas web y leer textos. Sin embargo, no resulta adecuado para la reproducción de contenidos multimedia, puesto que tanto los vídeos de YouTube como las series y las películas se reproducen panorámicamente.

Ello acarrea que dos bandas negras horizontales aparecen en la parte superior e inferior de la pantalla, perdiendo una gran superficie útil que, sin embargo, sí es aprovechada en los paneles 16:9 y 16:10. Teniendo esto en cuenta la decisión debe depender del tipo de uso que tengas intención de darle al dispositivo tecnológico.

Capacidad de la batería, ¡fundamental!

Un panel de idénticas dimensiones en 2K o 1080p siempre consumirá más batería que uno HD o de menor resolución. Por otra parte, son muchas las actividades que dan pie a un elevado consumo en este sentido: jugar a videojuegos, conectar dispositivos bluetooth, utilizar el GPS –si implementa dicha función–, etcétera.

Así pues, otra especificación en la que sí o sí has de fijarte al comprar una tablet es la capacidad de la batería. A día de hoy algunas marcas publicitan sus productos con características tan atractivas como la carga rápida, pero ciertamente lo que más importa es los mAh con los que cuentan.

Una cifra generosa –por ejemplo, superior a 7.500 mAh– dará pie a que puedas utilizar la tablet durante varios días sin necesidad de cargarla. Además, evitará que te preocupes por aspectos como tener el brillo demasiado elevado, factor que también consume batería.

Almacenamiento interno

Hoy en día son innumerables las aplicaciones de las que se hace uso habitualmente. Instalarlas todas supone abarcar una considerable cifra de megabytes, por lo que si el almacenamiento interno de la tablet no llega a unos mínimos, concretamente a 32 GB, te verías obligado a prescindir de algunas de ellas.

¿Con qué objetivo? Principalmente para poder almacenar tus propios ficheros con los que quieras tratar de forma regular, desde documentos de importancia hasta archivos multimedia cuyo peso suele ser elevado. En caso contrario tendrías la obligación de adquirir una tarjeta de memoria externa, acarreando un gasto adicional.

Ten en cuenta las futuras actualizaciones

¿Sabías que hay tablets que reciben actualizaciones cada dos por tres? Efectivamente, ciertos fabricantes se centran mucho en este aspecto que tan relevante es a fecha de hoy.

Por su parte, determinadas marcas lanzan un dispositivo y prácticamente ya no introducen cambios a nivel de software, lo cual con el paso del tiempo acaba repercutiendo negativamente en su funcionamiento. Por este motivo la mejor tablet en relación calidad-precio también es aquella que previsiblemente, en un futuro, será actualizada recibiendo mejoras sustanciales.

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