La lengua es un órgano muscular que se encuentra dentro de la boca; teniendo diversas funciones como mantener la humedad de la boca y de la comida a través de la salivación. Interviene en los procesos de deglución y el lenguaje. Además, en la lengua está el sentido del gusto. Y muchas personas deciden colocarse un piercing en la lengua; aprende cómo cuidarlos.

El piercing y sus cuidados

El piercing en la lengua consiste en un pequeño agujero que se realiza para  colocar una especie de barra o joya; existen variedad de modelos de acuerdo al gusto de la persona. El uso de piercing corporal es una tendencia muy particular; siendo de gran importancia que elijas el sitio adecuado y con especialistas certificados en este tipo de piercing.

Antes de colocarte el piercing en la lengua, es conveniente que tengas actualizado el esquema de vacunas para Hepatitis B y toxoide tetánico. No obstante, como la boca es una zona delicada que siempre permanece húmeda, debes prestar atención a los cuidados que te indique el profesional a cargo.

Así evitarás cualquier infección. Y lo más delicado es que la lengua, por estar ubicada a la entrada de las vías respiratorias si se inflama de manera anormal, causaría obstrucción del paso normal del aire; trayendo consecuencias negativas que podrían poner en riesgo tu vida.

Debes verificar que todos los materiales sean nuevos, estériles y los desechen luego de ser utilizados. Y por supuesto, que el especialista use guantes nuevos descartables; esta es la primera medida para garantizar un cuidado responsable al colocar el piercing en la lengua.

Una vez insertado el piercing en la lengua, el proceso de recuperación del orificio es de aproximadamente un mes. Por lo cual es vital que tengas una higiene minuciosa de la boca, para evitar que ocurra alguna infección durante esta etapa. Cuando cicatrice y se desprenda la costra de la perforación, será más fácil.

Otros cuidados del piercing en la lengua

Como en los primeros días tendrás un poco inflamada la lengua, es recomendable que realices un enjuague de la zona después de cada comida y antes de dormir; empleando para ello enjuague bucal antibacterial, pero que no tenga alcohol. O prepara una solución de sal marina disuelta en agua tibia y la aplicas.

Ten siempre presente la higiene ante todo, lavándote bien las manos antes de manipularte el área de la boca o el piercing. Además, te resulta favorable no compartir artículos personales, como cepillo dental, vasos y cubiertos; igualmente no besar en la boca.

En relación al cepillado, procura hacerlo tres veces al día; para que retires todos los sobrantes de alimento y así previenes que se queden en el piercing. Si usas un cepillo eléctrico será más fácil realizar la limpieza oral, porque llega a todas las zonas de la boca.

De la misma manera, te ayudará en esta primera etapa utilizar un spray antiséptico especial para la boca; y te ayudará a calmar la irritación e inflamación, por su efecto analgésico sobre el área del piercing. Los consigues en farmacias o tiendas de salud.

Otro factor a tomar en cuenta, es la alimentación. En un principio se sugieren alimentos líquidos, como sopas, cremas y sobre todo bebidas frías para reducir la inflamación. No ingieras refrescos ni bebidas alcohólicas, así como alimentos picantes ni muy condimentados; ya que son irritantes y retardan el proceso de cicatrización.

Ya luego puedes comer los alimentos sólidos con total normalidad. Si eres de las personas que tiene el hábito de fumar, ¡evítalo a toda costa! No solo porque interfiere con la recuperación del área donde se coloco el piercing, sino porque es perjudicial para la salud.

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