Si te has decidido empezar a practicar un deporte, desde aquí te felicitamos, ya que estás empezando a tomar conciencia de tu necesidad de mantenerte saludable, física y mentalmente. Hacer deporte también te hace más feliz y desarrollarás habilidades y actitudes como la confianza, la responsabilidad, la disciplina, la constancia, entre otras, que te ayudarán en tu vida familiar y laboral. En este artículo te mostraré algunas consideraciones a tomar en cuenta a fin de que puedas empezar a hacer deporte con buen pie.

¿Te Cuesta Empezar a Hacer Deporte?

Para Empezar a Hacer Deporte, debes Elegir Cuál

Esto es lo primero que debes considerar, pues dependiendo del deporte que elijas, tendrás que hacer determinadas inversiones, tanto a nivel financiero como también de tiempo que le dedicarás a practicarlo.

Como sabrás, existen deportes que se practican individualmente; por ejemplo, el atletismo, el fisicoculturismo, el boxeo, y muchos otros, en su mayoría deportes olímpicos. Para cada uno de ellos existen implementos o herramientas que debes adquirir para practicarlos; por ejemplo calzado, vestimenta, guantes, etc.

También existen los deportes que se practican en colectivo o en equipo; por ejemplo, el baloncesto, el béisbol, el rugby y el fútbol. Igual que el caso anterior, debes adquirir ciertos implementos. Investiga qué necesitas para practicar el deporte de tu selección y hazte un presupuesto.

Tu Objetivo al Empezar a Hacer Deporte

Es importante que definas en tu mente qué quieres lograr. Esto es muy importante, pues dependiendo del deporte que elijas, tu cuerpo adquirirá destrezas y fortalezas particulares para practicar ese deporte en específico. Por ejemplo, si tu objetivo es ser el mejor corredor, enfocarás los ejercicios a mejorar la movilidad de tus piernas, por tanto, estas tenderán a fortalecerse más que el resto de tu cuerpo. Por otro lado, si quieres ser el mejor levantador de peso, tu cuerpo requerirá mayor fortaleza en el torso.

El Deporte te Elige a ti

Puede darse el caso de que elijas un deporte en el que más adelante te das cuenta de que se te hace muy difícil ser bueno, por más que entrenes. Esto, en la mayoría de los casos, no se debe a que no te esfuerzas lo suficiente, sino más bien a que no es el deporte indicado para ti. Por ejemplo, deportes como el fútbol, el baloncesto y la lucha, necesitas tener una estructura corporal específica para cada disciplina; en el caso del baloncesto, es preferible que seas alto y delgado, y con la suficiente agilidad y coordinación en los brazos y piernas para destacar.

Por otro lado, en el fútbol no necesitas realmente fortaleza muscular; en este deporte necesitas más resistencia física, ya que tendrás que aguantar muchos minutos corriendo de un lugar a otro; si sufres de asma o de algún otro problema respiratorio, este deporte no es para ti.

En la lucha, por el contrario a todo lo demás, no necesitas estatura, ni aguante, sino más bien fortaleza en la espalda, hombros y piernas.

En vista de lo anterior, analiza si tu cuerpo se adapta a lo que se requiere en ese deporte para practicarlo; es probable que te des cuenta luego de que eres mejor en otro deporte distinto al que es ahora tu favorito.

Empezar a Hacer Deporte Poco a Poco

Sin importar el deporte que hayas elegido, en todos tendrás un entrenador. Esta persona te irá guiando por el camino en que debes andar, para ir logrando las metas que te propongas. Debes tener metas razonables, no esperar en un año convertirte en una súper estrella.

Para ponerte un poco en contexto, el famoso futbolista argentino Lionel Messi llego a España siendo un niño y desde temprana edad empezó a jugar su deporte favorito; imagina no más la cantidad de horas, días, meses y años de dedicación para llegar al top mundial; así que, ve con mucha paciencia y constancia para que logres ser bueno en tu deporte como los grandes.

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