Por todos es sabido que la mejor forma de solucionar un problema es evitarlo. Y el caso de la gestión de impagados no es una excepción. Así pues, anticiparse a los posibles contratiempos futuros es una parte fundamental del tratamiento de éste tipo de situaciones, ya que generalmente la insolvencia no se produce de manera inmediata, sino que es un proceso duradero en el tiempo que se puede detectar.

Es por ello que es de vital importancia que cada empresa tenga sus propios mecanismos de alarma para el caso de que se empiecen a observar comportamientos anormales, y se pueda actuar antes de que sea demasiado tarde. Dentro de éstos comportamientos sospechosos los más comunes son, sin duda, la solicitud del deudor de un aplazamiento del pago o, directamente, no hacer frente a alguno de ellos.

Una vez detectado alguno de los síntomas es igual de importante realizar algunas averiguaciones previas antes de tomar medidas. En cualquier caso, lo ideal sería seguir una serie de pasos previos, tales como descubrir el motivo del impago, reunir las pruebas de la deuda, averiguar la situación jurídica y económica del moroso y sus impagos a otros acreedores, reducir su margen de tiempo de pago, obtener documentos como facturas y pagarés que garanticen el cobro, y asegurarse de que no se encuentre en situación de concursos de acreedores, para así centrar la estrategia y encontrar la solución más rápida y eficaz. Todo ello teniendo siempre presente que los morosos suelen seleccionar a quién le deben dinero, ya sea porque se trata de acreedor débil, desorganizado o excesivamente tolerante, o porque no van a requerir de sus servicios otra vez en un futuro próximo. De ahí su interés en ganar tiempo fraccionando los cobros.

Éstas son sólo algunas de las acciones que Intrum, empresa líder en el sector de la gestión de créditos, puede ayudarte a llevar a cabo. Con presencia en 25 países de Europa y Latinoamérica y socios en otros 160 más, su eficacia en el campo de las finanzas y la estabilización de la economía están plenamente demostradas. Y es que su labor no se queda en la prevención, sino que cuentan con exclusivos mecanismos de seguimiento y herramientas de gestión de pago, protegiendo las relaciones con tus clientes para que el proceso se lleve a cabo con la mayor naturalidad posible, sin la necesidad de dañar futuros acuerdos.

La selección de un buen intermediario en estos casos pasa por ser una de las decisiones más importantes, visto que muchas veces entran en juego demasiadas emociones que nublan la claridad e impiden una resolución adecuada, cuando lo que se necesita es, simplemente, tomar un poco de distancia y pensar en una solución pragmática que sea posible cumplir, aun conllevando la renuncia de algunas demandas en ambas posiciones. Con todo, no hay que olvidar que la lucha contra la morosidad es una carrera de fondo que pone a prueba la perseverancia y la paciencia, pero que con la voluntad y la estrategia adecuada se puede alcanzar un resultado satisfactorio.

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