Muchas veces, cuando una persona está en una sola posición durante un período de tiempo prolongado, comienza a sentir dolencias físicas, como por ejemplo, dolor en la espalda o el cuello. Esto se debe a que el ser humano es un individuo que fue hecho para estar en constante movimiento y no para estar todo el día sentado.

Por suerte, existen recursos materiales para solucionarlo, así como también existe una ciencia que se encarga de diagnosticar y tratar esos males que se presentan en el cuerpo. Esta disciplina cuenta con procedimientos manuales y tecnología avanzada, sin recursos farmacológicos.

La silla adecuada en la oficina

Los oficinistas son los que más suelen sufrir molestias en las cervicales, dolores de cabeza, lumbalgia, mala digestión, entre otras dolencias; y éstas son sólo algunas de las consecuencias de estar mucho tiempo sentado y con una mala postura.

Los fisioterapeutas profesionales recomiendan que se utilicen sillas ergonómicas de oficina para evitar todo ese sufrimiento que, con el paso de los años, podrían empeorar aún más la salud.

Estas sillas tienen como función principal, corregir la postura para prevenir las anomalías consecuentes del sedentarismo, son ideales para facilitar las actividades del cuerpo y dan también la comodidad necesaria para trabajar en la oficina.

La fisioterapia: prevención y corrección de dolencias posturales o postraumáticas

Muchas de las afecciones osteomusculares que suelen aparecer a partir de los 25 o 30 años y en adelante, pueden tener origen en malas posiciones que se mantienen durante horas, por cuestiones de trabajo o estudio, o también por movimientos repetitivos en la práctica de algún deporte o actividad laboral. La fisioterapia, aparte de proveer los tratamientos para superarlas, recomienda ciertas medidas preventivas.

Cuando ya la prevención no es suficiente porque la afección ya está instaurada, por alguno de los motivos mencionados o incluso por algún trauma debido a un accidente, cirugía reparadora o cualquier otra causa, un fisioterapeuta en Málaga puede ser la solución. Estos profesionales destacan por sus capacidades, no sólo preventivas sino también curativas, a la hora de atender a sus pacientes.

Diagnosticada la dolencia, el tratamiento que aplique el especialista, dependerá de la zona afectada y el tipo de lesión, desde las más leves hasta las más severas que puedan requerir cierta atención especial. Incluso, el proceso de recuperación podrá incluir algún entrenamiento posterior para un retorno a la normalidad absoluta de la función muscular o articular.

Entre los distintos tipos de técnicas de fisioterapia que pueden emplear los profesionales se encuentran: la fibrólisis neurodinámica miofascial, la neuromodulación, la electrólisis percutánea y la diatermia. Cualquiera de ellas puede ser aplicable en casos de rehabilitación o recuperación de tejidos musculares, articulares o tendinosos.

No todo es alta tecnología: el factor humano

Los tratamientos personalizados que aplican los especialistas en fisioterapia incluyen también técnicas manuales, como los masajes, y la movilización neurodinámica, que consiste en movimientos y presiones en puntos específicos para inducir actividad en el sistema nervioso. Estos métodos aceleran la restauración de la salud de los músculos, tendones y articulaciones afectadas por algún traumatismo.

Un profesional con gran experiencia y habilidad en esta área de la salud, como un fisioterapeuta en Granada, se caracteriza por atender a sus pacientes en clínicas completamente equipadas, con instrumentos de vanguardia y un staff cualificado de profesionales, listos para diagnosticar y asistir cualquiera de las posibles emergencias.

Sin embargo, nunca dejan de lado el trato humano, cordial y amable al paciente, por eso, gran parte de la recuperación corporal procede del bienestar del espíritu. La psicología cumple un rol decisivo en el talante de la persona que está recibiendo fisioterapia, por lo que el trato humano es esencial.

Tecnología avanzada para la prevención de enfermedades

Con el gran avance de la ciencia y el conocimiento médico, ahora es posible detectar las anomalías que pueden perjudicar seriamente a la calidad de vida si no son tratadas a tiempo. El estudio apropiado para prevenir enfermedades de carácter hereditario es conocido como test genético, cuyo proceso consta del análisis del genoma y de los cromosomas.

Para comenzar, se realiza el estudio de los cromosomas o el estudio citogenético, con el uso de un microscopio. Si la enfermedad es muy grave, se podrá notar al observar el comportamiento de los cromosomas en el microscopio, luego se hacen los estudios moleculares, los cuales son más complicados y con ellos se estudia el genoma codificante. El requisito para realizar el estudio molecular es una muestra de la saliva del paciente, y con ella es viable conocer las características del ADN.

La importancia de esta prueba radica en el hecho de que, con su ayuda, es factible curar o tratar a tiempo las posibles afecciones que alteran la salud, y lo recomendable es realizar este test cuando se sospeche sobre la existencia de ellas, por más mínima que sea.

Algunas de las enfermedades que requieren una detección previa a su respectivo desarrollo son: el cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades neurodegenerativas, infertilidad, entre otras dolencias. Sin esa detección, seguirán su crecimiento y desarrollo sin que la persona se percate, y es probable que cuando decida acudir a un médico, las terapias a aplicar deban ser otras, por el estado avanzado de la enfermedad.

 

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