Somos más que conscientes de que todo nuestro mundo cambió con la llegada de internet. Hoy en día comenzamos a estar más conectados que nunca, y de repente, disponemos de un altavoz para mostrar al mundo cualquiera de nuestras creaciones, opiniones, comentarios o análisis. Así surgió lo que actualmente conocemos como social media, suponiendo la mayor oportunidad y democratización de las posibilidades de visualización de nuestra historia.

El cambio de paradigma 

Mientras que antaño, los medios tradicionales se nutrían de grandes cantidades de guionistas y grupos que se dedicaban a organizar la emisión y programación de las cadenas de televisión, hoy para que alguien suba un contenido como una foto, un vídeo o su propio programa, solo necesita el dispositivo para capturar o grabar, y algunas aplicaciones de gestión que actúen como herramientas para programar en Instagram. Así pueden comprobar sus estadísticas de impacto y visualizaciones de manera mucho más fiable que cuando se miden las audiencias en televisión. Y con esa información, programar y automatizar su contenido para que se publique en las horas en las que su audiencia esté más activa.

Este cambio de paradigma ha cambiado de una increíble manera todo el mundo de la comunicación. Lejos de necesitar de un comité que apruebe una línea editorial de contenidos y de mensajes, en el social media, es la propia comunidad la que valora el contenido. Si no les parece atractivo pasarán de largo, pero si les causa una reacción positiva, surgirán toda una serie de indicadores que actuarán como reacciones sociales que podrán ir desde compartir el propio contenido, contestar o simplemente aprobarlo con un “like” o varias reacciones más.

¿Son los podcasts la nueva radio?

El social media ha imitado con su nuevo paradigma todo lo existente y lo ha hecho suyo. Así, si la prensa se ha encontrado con Twitter, las revistas de moda lo han hecho con los blogs e Instagram, y la televisión con Youtube, por lo que la radio pues, no podía ser menos. En este sentido, los podcasts funcionan como archivos de datos que los usuarios pueden escuchar de manera online o descargar en sus dispositivos. Es ahí donde se generan una especie de programas de radio tan solo necesitando contar con un micrófono y algún que otro programa de edición. Los social media se retroalimentan y comparten entre sí, haciendo posible que por ejemplo un blog o página resuma un contenido de lo mejor para podcasters con lo que podremos acceder a otros programas y creadores de contenido.

Si bien es cierto que estos dos paradigmas no se desarrollan para terminar el uno con el otro, sino que pueden convivir y por qué no, complementarse. Por eso, y sobre todo los medios tradicionales, han sido los que han ido incorporando modelos parecidos a los del nuevo paradigma de la comunicación. Por ejemplo, hemos podido observar como programas de radio se hacían prácticamente canales de YouTube, otorgándole una gran importancia a la imagen y a los nuevos creadores de contenido.

El propio marketing se ha beneficiado del social media

Realmente el marketing es el gran árbol del que surgen las ramas tanto de la publicidad y las relaciones públicas, como el social media y las redes sociales. Pero esto no supone una ocupación de jerarquía inamovible, pues por ejemplo existen blogs de marketing digital como DesMarketingES, que hablan del propio marketing utilizando los mecanismos aportados por el social media.

Con ello, podemos establecer que estos sistemas también funcionan como un gran elemento de aprendizaje e influencia que a través de nuestra propia curiosidad a la hora de querer informarnos, por lo que actúan como una democratización de la información y el contenido. Ya que antes, era mucho más complicado acceder a cierta información si no era alguien conocido o una institución quien la proporcionaba.

Puede parecer un mundo un poco más complicado, pues está supeditado a la tecnología y a ciertas herramientas de creación y desarrollo, pero cada vez que una rama del social media crece, suele aumentar sus posibilidades y mecanismos, y a la vez, simplificar la propia estructura. Éste es el caso de los nuevos bloques de WordPress por Vanessa Calonge, en el que la misma nos explica que para desarrollar nuestro contenido en esta plataforma de creación de blogs y páginas web, ya no necesitaremos tener conocimientos de lenguaje HTML. Esta barrera de habilidades que suponía la no incorporación al medio de muchas personas, se ha derrumbado, algo que es muy positivo para la comunidad y para que cada vez más, el acceso a estas plataformas sea más fácil.

Para concluir, podemos establecer que el social media, independientemente de que lo utilicemos como una herramienta propiamente personal o aplicándolo para nuestro negocio o empresa, supone una gran oportunidad de crecimiento. Para el creador de contenido puede llegar a tener una retribución económica, y para el espectador, lector u oyente, un entretenimiento y aprendizaje de cosas que antes desconocía.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here