El vehículo más rápido construido por el hombre es la Sonda Nuevo Horizonte; lanzada al espacio en el año 2006 con dos objetivos fundamentales, los cuales eran llegar hasta Plutón y su luna Caronte, y estudiar el Cinturón de Kuiper, un conjunto de cuerpos rocosos (asteroides y cometas) que se encuentran más allá de Plutón. Este coche espacial alcanzó una velocidad máxima de 17.193 kilómetros por segundo.

Antes de la Sonda Nuevo Horizontes, el vehículo más rápido construido por el hombre fue la sonda Voyager I.; lanzada al espacio en el año 1977, su principal objetivo fue investigar los confines del Sistema Solar; actualmente se encuentra más allá de Plutón y viaja a una velocidad de 17.145 metros por segundo.

Estos vehículos son extremadamente rápidos, gracias que hay poca o ninguna resistencia debido al rodamiento; lo que permite a estos vehículos llegar a alcanzar velocidades inimaginables, cientos de veces más rápido que la velocidad de los aviones comerciales. Inicialmente se propulsan con sus propios motores, y luego sacan ventaja de la fuerza de gravedad de planetas como Júpiter, para poder llegar a dichas velocidades.

El Vehículo Terrestre más Rápido

Sin embargo, podemos decir que el vehículo más rápido construido por el hombre, que ha sido probado en la tierra y que posee el récord de velocidad es hasta ahora el “Thrust SSC” o carro supersónico; este vehículo que más bien se parece a un cohete sobre ruedas, está formado por dos enormes turbinas unidas por una cabina aún más larga, lo que lo hace extremamente aerodinámico.

En octubre de 1.997, el experimentado piloto británico Andy Green fue el encargado de pilotear esta nave de 4 ruedas. Después de más de 60 intentos fallidos, este piloto logró romper el récord de velocidad al alcanzar 1.232 km/h, a bordo de este coche supersónico, llegando así a ser el primer hombre en superar la barrera del sonido con un vehículo de 4 ruedas.

Desafío del Hombre para Alcanzar Nuevo Récord de Velocidad

En junio de 2.009, es decir, 12 años más tarde, se conoció que el equipo británico que desarrolló el Thrust SSC, estaba en planificación de un nuevo proyecto para diseñar otro vehículo supersónico terrestre, al que bautizaron Bloodhound Super-Sonic Car, con la intención de batir un nuevo récord mundial de velocidad con un vehículo de 4 ruedas.

En mayo de 2016, es decir, 7 años después, el equipo británico ya había terminado el coche y tenían previsto probarlo; dicho vehículo iba a ser piloteado por Andy Green, tal como lo hiso con el Thrust SSC. Sin embargo, el Bloodhound no estaba listo para esa fecha por falta de financiamiento.

En marzo de 2018, es decir, dos años después, el equipo ya estaba realizando tests de velocidad con el Bloodhound, en el aeropuerto regional de Newquay (Inglaterra).

El Bloodhound Super-Sonic Car, es un coche que está diseñado y preparado para sobrepasar la barrera de las mil millas este mismo año; eso sí, cuando estén dadas todas las condiciones y que el equipo (dueño del proyecto) haya aprobado los planes, para que se llegue a ser entonces el vehículo más rápido del mundo.

Este nuevo vehículo pesa 7 toneladas (4 toneladas menos que el Thrust SSC), mide 13.5 metros de largo y tiene un sistema de propulsión de dos motores, un reactor Eurojet EJ200 que procede del avión de combate Eurofighter Typhoon, y que lo han ubicado en la estructura del vehículo y un cohete Nammo, justo sobre del anterior. Estos dos motores llegan a producir una potencia máxima de 135 000 CV y un par de casi 5 400 Nm. Las proyecciones son que en 42 segundos llegue a los 1.600 km/h, logrando así romper el récord.

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