EL SOL: En Capricornio fortalece el ímpetu, la capacidad para enfrentar retos, y posibilitar, superar las dudas y el temor al fracaso.
LA LUNA: En el segundo decanato de Libra permite reconocer que los errores que cometemos se deben a la tentación querer ser y tener la razón en cada situación que se nos presenta.