
La fe no es una cuerda que nos ata y nos da comodidad; es un viento fuerte que nos despierta y que nos pone de nuevo a volar.

A veces no hay que “arreglar” nada; en ciertos casos conviene dejar que todo siga su curso normal hasta que se resuelva solo.

No mire los mandamientos de Dios como pesadas obligaciones, sino como tareas para el alma. Ellos son caminos para llegar al cielo y escaleras para subir hacia donde están los premios.

Si las penas llegaren a maltratar su humanidad sepa sobrellevarlas; además, ellas en últimas sirven para liberar su corazón. Por eso, cuando la sombra de los mal llamados 'días grises' perturbe su crecimiento, eleve el corazón a Dios sin olvidar que Él está en su interior.

Todos nos encontramos con situaciones que no podemos resolver. ¿Qué hacer? ¿Darnos cabezazos contra la pared? si lo hacemos, ésta no se moverá y en cambio sí resultaremos bien descalabrados. Lo mejor será que, al encontrarnos con un agrio limón lo convirtamos en una apetitosa limonada.

La frustración no puede ser parte de nuestro diario vivir. Si caemos en sus redes, el alma se nos arruga y terminamos en las trampas de la depresión.

Aprenda a medir los resultados de la gerencia de su vida. Hoy le enseñamos cómo hacerlo.

“El que la hace, la paga”, reza un viejo adagio. La verdad es que, este es uno de los dichos que tiene más pruebas fidedignas en nuestra vida cotidiana.

El chisme es una murmuración desagradable. Muchos, de manera desafortunada, se dedican al chismorreo de una forma tal que no pueden vivir sin él. ¿Conoce a alguien así? ¡Aléjese de esa gente! si no lo hace, esa persona terminará contaminándolo a usted y a quienes le rodean.

Los segundos no se detienen ni esperan por nadie, así que no detenga su vida por pequeñeces. Siga adelante porque en este momento usted es lo ‘más viejo’ que puede ser y, al mismo tiempo, es ‘lo más joven’. ¡No desperdicie su vida!