Viernes 24 de Octubre de 2014
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Espiritualidad
Domingo 10 de Febrero de 2013 - 02:01 AM

La fortaleza del bambú

El bambú se prepara para triunfar y en su camino hacia lo más alto se vuelve poderoso. Si la desgracia cae sobre él y alguien lo corta de manera indiscriminada, este árbol renace y llega de nuevo a la cumbre; incluso 'empezando de cero'. Nos convendría prepararnos para ser tan fuertes como esta milenaria caña.

El bambú no es una especie cualquiera, se trata de una caña larga y estilizada que crece en zonas húmedas y calurosas.
Algunos lo ven como un singular talismán; sin embargo sus poderes no están centrados en los llamados dones sobrenaturales.
Y aunque la idea de atraer la energía positiva no es del todo desacertada, en esta nueva edición de la Página Espiritualidad queremos atribuirle al bambú algo más que un asunto de buena suerte. Él es, más bien, un reflejo de muchas cosas: fortaleza, vitalidad, paciencia, constancia, perseverancia y, sobre todo, grandeza.

Además, es una valiosa planta que nos enseña a esperar el tiempo preciso. De hecho, si usted toma una semilla de bambú y la siembra en el jardín de su casa tiene que armarse de paciencia para no llevarse una gran decepción.
La razón: por más que la riegue durante meses e incluso durante los primeros años, no conseguirá que brote ni el más pequeño tallo.
¡En efecto!

Entre las características del bambú está el hecho de que su semilla demora hasta más de 7 años para germinar.
En nuestra vida diaria, nos ocurre lo del bambú. Requerimos del tiempo suficiente para acceder a nuestros propósitos. ¡Claro! No tenemos la paciencia del bambú para crecer. Cuando algo no nos sale bien les echamos la culpa a todos.

Deberíamos tener presente que todo sucede en el tiempo de Dios, al igual que ocurre con el bambú.
Lo más sorprendente de esta exótica caña es que, cuando ya está preparada, su tallo alcanza hasta tres metros en un solo mes. Es decir, una vez está listo, su crecimiento es vertiginoso.

Y es que durante todo el tiempo que espera para verlo florecer, él se la pasa trabajando por su propia cuenta. En la franja de años transcurridos entre la siembra y el nacimiento del brote, la semilla del bambú echa raíces.

El bambú primero prepara sus bases para lo que será su sólido futuro y asegura la firmeza que tendrá durante la madurez. Sus raíces son tan fuertes, que ellas frenan la erosión que carcome a la tierra, pues no permiten que épocas de lluvia el piso se desmorone.
¿Nos preparamos tal como lo hace el bambú para afrontar la vida?
Muchos no sabemos cimentar las bases de lo que será nuestro futuro.
Queremos frutos sin el menor esfuerzo. Luego, por los afanes, sentimos que no avanzamos. A todos nos corresponde vivir nuestro propio proceso de aprendizaje.

Algunos alumnos no quieren dedicar tiempo a su formación académica; dicen que no desean ‘perder el tiempo’ con esas cosas, pues quieren resultados inmediatos. Después, en su quehacer profesional, a la menor adversidad fracasan y ‘mueren’, no solo en sus vidas laborales sino emocionalmente.

¡Sigamos con la metáfora!
Justo cuando crece, el bambú es capaz de resistirlo todo. Si hay vientos fuertes, esta caña los enfrenta. Si bien es cierto que se puede doblar con un vendaval, jamás se quiebra.

¿Cómo nos comportamos ante las borrascas de la vida?
Tenemos bases tan poco sólidas que, ante la menor brisa, los problemas nos mueven el piso y carcomen nuestro estado de ánimo.
A veces los resultados frustrantes nos golpean tan fuerte, que nos resquebrajamos y bajamos la guardia. No sabemos asimilar esas experiencias ni mucho menos las aprovechamos para superarnos.

El bambú también es un gran transmisor espiritual. Los peculiares sonidos que producen sus tallos al ser soplados se convierten en vibraciones que elevan el alma, al punto que pueden conseguir curar y aliviar dolencias con sus vibraciones y canalizar o revitalizar la energía.
¿Qué tanta música les componemos a nuestras almas?
Les damos cabida a nuestros corazones a los rencores, a los odios y a las tristezas. Con ellos, antes que transmitir un mensaje espiritual, lo que hacemos es ensuciarnos cada día.

El bambú es sabio y nos enseña la importancia de estar preparado para lo que vendrá; sea “bueno” o sea “malo”.
Es importante trabajar para crecer porque solo así seremos capaces de alcanzar el éxito y ser como el bambú: el mayor ser de crecimiento espiritual y vital que existe en todo el universo.

Recuerde: ser el número uno no es fácil, se debe trabajar mucho para ello, tanto o más como el bambú. Esa caña lo consigue todo gracias a que  profundiza sus raíces durante 7 años.

La verdad es que existen mil aspectos del bambú que deberíamos imitar, entre otras cosas, para lograr cosas extraordinarias y para que la semilla de la madurez germine en nuestra vida.

PARA TENER PRESENTE
La caña del bambú es tan resistente que algunos la utilizan para elaborar puentes. Sería bueno que nuestra fortaleza emocional alcanzara esa misma resistencia: debe ser lo suficientemente sólida como para poder atravesar y enfrentar a las aguas turbulentas. Si somos débiles o no nos preparamos para los grandes retos de nuestra vida, acabaremos pagando muy caro por nuestros errores.

Hagamos como el bambú que, después de sembrar sus bases, se convierte en una caña poderosa, de más treinta y dos metros, a la que se puede cortar una y otra vez y al final siempre sigue en lo más alto.

Si las desgracias nos azotan, seamos fuertes para seguir creciendo a pesar de ellas.
Sepamos reforzar las raíces, no solo de nuestros proyectos, sino también de nuestros principios, habilidades y pensamientos.

Gotas del alma

Frase del día

La vida es como un espejo, nos refleja cualquier cosa que le presentamos.

Oración
Señor: le agradezco por todo lo bueno que he encontrado durante mi camino. Además, invoco una gota de entereza para asumir esas cosas que tildo de “malas” porque, en el fondo, sé que son pruebas para aprender algunas lecciones importantes. Aunque no atravieso por el mejor momento de mi vida, igual le doy gracias por todas las bendiciones recibidas y espero tener la fe necesaria para seguir adelante. Amén.
 
Inquietud
Si pudiera acceder al poder de un superhéroe: ¿quién elegiría ser y por qué?
Responda este cuestionamiento y envíe su respuesta al siguiente correo electrónico: euclidesardila@hotmail.com
 
Mirar
Las nubes duran un momento, el sol es para toda la vida. Nunca olvide que las estrellas brillan para todos y que solo hay que saber mirar.
 
Perfección
El tiempo de Dios es perfecto, ¡no se desespere!
 
Es posible
Para Dios no existen los imposibles, demuéstrele lo grande de su fe y Él le mostrará la grandeza de su poder.

Cuota de pago
Lo que llamamos de manera popular como “pagar el precio”, no es otra cosa que esforzarse más que nadie para cumplir sus sueños.
 
Hacia adelante
La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante. Recuerde el pasado con cariño, pero no se quede atrapado en él; porque si lo hace, jamás evolucionará.
 
No esperar nada
A veces esperamos demasiado de otras personas; y lo hacemos solo porque estaríamos dispuestos a hacer mucho más por ellos.
 
Leyenda
Procure que lo que usted haga se convierta en leyenda; no lo decimos para que sea famoso, sino para que su vida siempre esté bien narrada.
 
Diseñe a lo grande
Si no diseña grandes cosas en el mapa de su prosperidad, jamás las logrará. Lo peor es que le tocará resignarse a empequeñecerse cada vez más.

Concepto
La vida es un cúmulo de experiencias que hacen que llegue a lo que finalmente buscaba.

Felicidad
La felicidad es una forma de caminar, la muerte es la meta; usted decide si corre, brinca, baila o camina.

El riesgo
¿Va a subir una colina? Recuerde que antes de hacerlo usted se siente más seguro abajo; mientras que una vez arriba la cima siempre le parecerá menos empinada. Arriesgarse es su decisión, no es las de los demás.
 
Borrascas
Los temporales más grandes del mundo se producen en el interior del alma humana.
 
Sobre esas ideas
Muchas veces se sufre más con los pensamientos que con los sentimientos.
 
Riqueza
De qué sirve el dinero si le roba el tiempo; no pretenda ser el más rico del cementerio.


 









Publicada por
EUCLIDES ARDILA RUEDA
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