Domingo 23 de Noviembre de 2014
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Familia
Lunes 18 de Febrero de 2013 - 02:01 AM

‘Hiperpapás’ dejen que sus hijos desarrollen su personalidad

Enséñele a su hijo a organizar su tiempo libre. No planee milimétricamente las horas de ocio y brídenle diferentes alternativas apropiadas, y que el niño pueda elegir.

Lunes: escuela de natación; martes: clases de pintura; miércoles: taller de música; jueves: escuela de baloncesto; viernes: taller de manualidades y sábados: escuela de fútbol. Este puede ser un ejemplo aproximado de las ocupaciones extraescolares de su hijo.

La actividad física y lúdica contribuye al desarrollo cognitivo, social y afectivo del niño, pero recuerde que los excesos en las ocupaciones del menor pueden traerle problemas como agotamiento físico, aburrimiento y fastidio.

Todos los padres de familia desean que sus hijos sean los mejores, desarrollen sus habilidades y destrezas, y ocupen su tiempo libre, pero antes de programarle el horario de sus actividades extraescolares, tenga en cuenta que sea del agrado del menor y que le dejen espacio para realizar actividades de su propia iniciativa.

Es necesario que los padres indaguen sobre los gustos del hijo, esto permitirá que desarrolle las actividades placenteramente, logrando que se integre socialmente, sea más autónomo y responsable

No los presiones, esto tiene consecuencias
Elsa Pinilla de Serrano, Orientadora Familiar, explicó que cuando se presiona a los hijos a realizar actividades no en totalidad de su agrado, puede ocasionar:

• Rechazo hacia la actividad o actividades y por añadidura viene la apatía hacia todo aquello que requiera disciplina, dedicación y esfuerzo.
• Cuando un niño siente demasiada presión, puede terminar haciéndolo solo por satisfacer a sus padres y con seguridad su ánimo no estará del todo bien, sus expresiones y su comunicación reducirán en un alto porcentaje en sinceridad y espontaneidad, entonces tendremos niños infelices.   
• Otro aspecto que es muy delicado, es el manejo de la tecnología que tanto atrae a las nuevas generaciones y les es mucho más fácil y agradable dedicarse una tarde entera a un Iphone, iPod o cualquier herramienta visual tecnológica, por eso los padres deben establecer horarios para esas actividades y de esa manera habrá espacios para las otras que son básicas en su desarrollo.

LA VOZ DEL EXPERTO
Marcela Sinuco/Psicóloga

“En términos generales saturar a los hijos en diversas actividades deportivas o lúdicas puede interferir en el libre desarrollo de su personalidad, afectando su identidad. Estas actividades son un instrumento cuyos resultados dependen del uso que sepamos hacer de ellas”, aseguró Sinuco.“Debido a la presión que ejercen al saturarlos con actividades que no son de su agrado, forman niños introvertidos, tímidos, dependientes y con baja autoestima”, señaló.

La psicóloga Marcela aconsejó: “tener en cuenta los gustos, no obligarlos a realizarlas sino quieren. Algunos padres caen en el error de ubicar a sus hijos en actividades que ellos no lograron realizar en su niñez, sin darse cuenta que cada niño es diferente en cuanto a gustos y necesidades”. Y pidió a los papás que “es vital que los niños gocen de momentos de ocio donde tengan la oportunidad de compartir con ellos mismos y tener manejo de su tiempo pero supervisado por sus padres”, puntualizó.

Al límite del agotamiento
Luz Elena de La Rosa
Sicóloga experta en Terapia de pareja y Trastornos afectivos
¿Qué sucede cuando los papás involucran a sus hijos en todo tipo de actividades deportivas o lúdicas, sin darle espacio al descanso?    
El niño en su proceso de desarrollo temprano comienza a integrar características específicas del yo, en un concepto multidimensional. Este reconocimiento ligado a su propia necesidad de desarrollarse tiende a coartarse en los casos extremos, en los que deben cumplir con la gran exigencia y responsabilidad por las altas expectativas de sus padres, aumentando la presión a la hora de generar resultados; es decir, su dinámica se transforma en una batalla contra las presiones.

¿Un pequeño que sea obligado a ocupar su tiempo en cualquier tipo de actividades, son jóvenes y adultos frustrados?
El hijo que permaneció bajo un factor de presión externa constante y habiendo acumulado cargas de agresividad y frustración, en su etapa adulta tiene una alta probabilidad de transferir su agresividad a otros, como un mecanismo defensivo ante su propia condición.

LA VOZ DEL EXPERTO
Elsa Pinilla de Serrano/Orientadora Familiar

¿Qué sucede cuando los papás involucran a sus hijos en todo tipo de actividades, sin dejarlo desarrollar su propia personalidad?
Se debe enseñar a los hijos la importancia de disciplina como el deporte, la música y otros idiomas, pues estos son valores agregados que les permitirán en el futuro desarrollarse mejor y ser miembros activos de la sociedad. Aún así, para llegar a estimular al niño se necesitan incentivos que ayuden a que él entienda que aprender todas estas artes es agradable y beneficioso para su crecimiento, pero además no excederse ni en actividades ni en tiempos pues eso evitaría que el niño sienta real gusto por todo aquello que le puede favorecer.

¿Cuáles deben ser los límites de los padres de familia en la programación de las actividades de los hijos?
Primero los padres deben conocer a sus hijos y basados en el conocimiento de su personalidad organizar sus actividades teniendo en cuenta no más de dos lúdicas semanales y en tiempos no superiores a tres tardes o mañanas, a no ser que el mismo niño (niña) lo demande. Es importante la constancia de los padres en llevarlo y traerlo, la puntualidad, para que el niño aprenda que cuando se adquiere un compromiso hay que cumplirlo y se debe persistir hasta terminarlo, procediendo así se le ayudará y apoyará a la formación del carácter.

HABLEMOS EN FAMILIA
JORGE ELIECER DÍAZ WILCHES

EL CASO DE HOY
A raíz de un dolor abdominal fuerte fui hospitalizado de urgencia. Luego de valoración por parte de los médicos y múltiples exámenes, confirmaron que tengo cáncer.
Ya llevo 8 días sin dormir. Me la paso pensando que dejo una esposa y dos hijos desamparados y que la lucha de tantos años quedará a mitad de camino.
Cuento con 48 años, casado hace 15 con una maravillosa mujer y con dos hijos excelentes varón y mujer de 14 y 13 años.
Quisiera saber qué puedo hacer para calmar esta forma de pensar tan negativa. Yo sé que en lugar de beneficiarme me perjudica, pero ha sido imposible frenar esa imaginación trágica que me ha llevado a creer que pronto moriré. Los médicos me aseguran que me curaré porque el tumor está localizado y seré operado la semana entrante. Espero su pronta orientación.

Respuesta
Estimado señor: Mantenga la fe y esperanza vivas. Dé mérito a las palabras de los especialistas, quienes tienen claro el procedimiento quirúrgico a seguir para que usted en corto tiempo recupere su salud.
Asuma esta situación como una oportunidad que Dios coloca en su camino y descarte verle como una tragedia. Jamás olvide que ¡atrae lo que piensa! Elimine de su mente y corazón esos pensamientos negativos. Transfórmelos en esa fuerza poderosa que yace interiormente, dejando fluir la confianza y optimismo que serán medios eficaces para que su operación sea todo un éxito.
Su esposa e hijos, sus familiares y amigos esperan verle fortalecido. Escúcheme: Su lucha no quedará inconclusa. Vivirá muchos años. Crea, haga lo que debe y agradezca.

Reflexión
Jamás asuma el cáncer como la terminación de su propia vida. Mírele como una oportunidad para transformar la forma de pensar, sentir y actuar. Tal vez y sin darse cuenta está permitiendo que sus emociones afecten el manejo asertivo de su propia vida. ¿Se ha vuelto malgeniado? ¿Se irrita con facilidad? ¿Es impulsivo? ¿Reacciona con imprudencia frente a situaciones comunes o de fácil resolución? ¡Cuidado!
Aunque no lo crea, su respuesta positiva confirma el peligro de facilitar la estimulación de células cancerígenas que pueden alterar sin darse cuenta su estado de salud.
Acepte la realidad tal como es, sin pretender cambiar aquello que no puede. Cuando experimente irritación, rabia, ira, cólera, disgusto, indignación, despecho, desesperación o soberbia ¡cálmese! Cierre los ojos y piense: Desaparece esta sensación, me siento tranquilo, alegre y seguro.








Publicada por
Luisa Fernanda Ruiz
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