El gobierno colombiano confía en que el ‘canciller’ de las Farc, Rodrigo Granda, quien viajó este lunes a Cuba, cumpla allí una gestión que favorezca el canje de 56 secuestrados por rebeldes presos, dijo el ministro de Interior y Justicia, Carlos Holguín.
“El tomó la decisión de salir del país y el gobierno espera que desde Cuba también cumpla las labores de gestor de paz que ha dicho cumplir siempre para las Farc”, dijo el ministro a periodistas.
“Ahora hay que esperar”, añadió Holguín tras el viaje de Granda, quien fue excarcelado el 4 de junio por solicitud del presidente francés, Nicolas Sarkozy, interesado en la liberación de la política franco-colombiana Ingrid Betancourt.
El líder rebelde viajó a La Habana en la mañana tras abandonar la sede de la Conferencia Episcopal en Bogotá, y partió en compañía del sacerdote Darío Echeverri.
Las dudas
Luego de su viaje hacia Cuba, surge la misma pregunta que nació el pasado 4 de junio, cuando este hombre de origen antioqueño pisó la sede de la Conferencia Episcopal, al noroccidente de Bogotá. ¿Habrá contactos adelantados para buscar un eventual encuentro? Tanto el Gobierno, como los representantes legales de Granda, coinciden en la respuesta: No.
En Palacio está claro que la decisión de llevar a Granda a un país extranjero se había cocinando desde su propia salida de la cárcel de La Dorada.
Poco antes de su excarcelación, Granda fue visitado por delegados de la embajada de Cuba y el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo. La idea, según fuentes de la Casa de Nariño, era recibir al llamado “Canciller” en ese país, pero con una condición clara: que adelante gestiones que permitan la liberación de los secuestrados.
En la Casa de Nariño no hay muchas expectativas y sólo se espera que Granda tenga la iniciativa para adelantar gestiones de paz y busque hacer contactos con las Farc que permitan avanzar.