Luego de conocerse la no objeción por parte del Banco Mundial, fueron adjudicados los contratos para la construcción y la interventoría del intercambiador definitivo de Megabús en el parque de Cuba, Guadalupe Zapata.
La gerente de Megabús, Mónica Vanegas Betancourt, indicó que luego de realizados todos los estudios técnicos, jurídicos y financieros tanto por parte de Megasbús como del Banco Mundial, la construcción del intercambiador de Cuba fue adjudicada al Consorcio Movitierra- Styma por un valor de 25 mil millones de pesos, siendo este el contrato más grande que entidad alguna de la región haya adjudicado para la construcción de obras de infraestructura.
Agregó que el Consorcio que realizará esta gigantesca obra del intercambiador subterráneo en el parque de Cuba, está conformado por una prestigiosa firma de Pereira como lo es Movitierra y Estyma S.A de Medellín, empresa que acaba de ser galardonada por la Sociedad Colombiana de Ingenieros con el Premio Nacional de Ingeniería por el diseño y construcción del túnel Fernando Gómez Martínez en la capital antioqueña.
Igualmente, STyma S.A. cuenta en su palmares con la construcción de importantes obras en todo el país como el Tunel de Buena Vista en la carretera Bogotá- Villavicencio de 4.500 metros, el túnel de la Llorona en la carretera Medellín Turbo, la Central Hidroeléctrica de Río Frío en Tuluá, y la estación elevada de Transmilenio en la Avenida Boyacá entre otras importantes construcciones.
En lo referente a la interventoría, está fue adjudicada al Consorcio Siete- CEI por un valor cercano a los 900 millones de pesos. Este consorcio está conformado por las firmas Siete Ltda. de Pereira y CEI S.A. de la ciudad de Bogotá.
El proceso de construcción del intercambiador de subterráneo de Cuba proseguirá con la legalización de los contratos y se iniciará en el próximo mes de julio.
Señaló que cabe recordar que ya se ha venido socializando con líderes comunales, comerciantes y comunidad en general todo lo necesario para que el impacto de las obras pueda mitigarse al máximo.
Las obras tienen un plazo estimado de 18 meses y se constituyen no solo en generadores de una nueva dinámica en el barrio Cuba, sino que con su terminación le cambiarán la cara a uno de los más importantes sectores poblacionales de la capital risaraldense al construirse un intercambiador de Megabús que permitirá la recuperación del parque y el aumento del espacio público de 6 mil metros cuadrados a 18 mil entre otros aspectos.