
Pasamos de la goleada clara y contundente 4-0 sobre el Unión Magdalena a una nueva derrota de visitante, esta vez 1-2 ante Rionegro y no se ha podido consolidar una línea de rendimiento aunque los números, hasta el momento, son buenos.
No puedo hablar de partidos que no veo, así que como los juegos de visitante no los he podido observar, solo me puedo limitar a los resultados y a escuchar conceptos de personas que sí los ven, aunque en muchos casos son opiniones demasiado sesgadas, o bien porque sólo ven para el lado del equipo local o bien porque sólo ven para el lado matecaña.
Una muestra clara de ello fue lo que sucedió el pasado sábado. Para los periodistas de Medellín Rionegro fue claro dominador del encuentro y justo merecedor de la victoria, para el técnico Octavio Zambrano fue una derrota con la complicidad del árbitro y la marrullería de los jugadores del equipo antioqueño.
Dos versiones demasiado extremas. Por ahora hay algunas cosa que sí parecen muy claras y es que del medio campo hacia adelante se tiene un equipo con muy buenos jugadores y contundente a la hora de definir. Basta con mirar la tablay observar que es el conjunto con más goles a favor: quince.
Pero de la mitad hacia atrás hay serias dudas y esas ventajas las saben aprovechar los rivales. La zona defensiva es seriamente cuestionada tanto de local como de visitante, empezando por Anselmo De Almeida que llegó como uno de los refuerzos.
Y otro tema que sigue preocupando es que casi siempre empieza perdiendo los partidos, ya que de los seis cinco los ha empezado perdiendo, un número demasiado grande.
En fin, por ahora el Pereira sigue siendo un equipo muy inestable, que pasa de ser segundo a ser quinto y que no marca diferencia pero que por el momento es protagonista y está entre los ocho, primer objetivo que se debe cumplir sin olvidar que la obligación es el volver a la A.
