El exciclista estadounidense Lance Armstrong ha engrosado la lista de atletas que han confesado haber empleado alguna vez sustancias prohibidas, en la que le acompañan grandes figuras de la historia del deporte como Marion Jones, Ben Johnson o Andre Agassi.
Armstrong ha admitido que consumió sustancias como EPO, testosterona y hormona del crecimiento y que empleó el dopaje sanguíneo para ganar los siete Tours de Francia que el año pasado le fueron retirados.



