Lunes 22 de Diciembre de 2014
Mauricio Vega Lemus
Domingo 22 de Septiembre de 2013 - 02:01 AM

Movilidad: caos e improvisación

@mauricioVegaL
La ciudad que queremos con el alma los pereiranos, la que salimos a vender como el mejor destino de inversión, de la que se enamoran los que llegan a visitarla, la querendona, trasnochadora y morena Pereira que nos enorgullece, se está convirtiendo en un verdadero caos por cuenta de la falta de movilidad.

No solo el deterioro de las vías, una deuda pendiente de varias administraciones, sino lo pequeñas que se quedaron las calles por la cantidad de vehículos y motos, acompañados de un monumental desorden causado por la falta de cultura ciudadana y de sentido común de muchos quienes por ellas transitamos.

La planeación, o mejor, la falta de planeación, definitivamente ha contribuido con el embotellamiento y falta de posibilidades de circulación de vehículos y peatones por las vías. Cada día encontramos o nos damos cuenta de cruces absurdos (salida del Terminal a la 17), reducciones incomprensibles de vías (salida del viaducto a la av. Ferrocarril), paraderos de buses atravesados (Barrio Jardín II y el de Alkosto), por solo poner algunos ejemplos mínimos.

Nuestra principal arteria vial, la avenida 30 de Agosto, es un permanente embotellamiento, una vía que debería ser rápida es posiblemente por donde más despacio llega uno al centro y más grave aún, es prácticamente la única manera de acceder a nuestro terminal aéreo. El caso de esta avenida es francamente patético. A su ingreso desde el Valle, se ve reducida a un solo carril sin que nada haya hecho la administración en todos estos años. Cada que planteamos el tema, la respuesta es la misma: “estamos trabajando en ello” o “hay un plan vigente para ampliar la calzada”.

Pero el tiempo pasa y nada sucede, los ciudadanos se siguen encontrando cada día con monumentales trancones en el acceso a la ciudad. Pero en el resto del recorrido sucede algo similar. Condenados a dos estrechos carriles, no aparece un solo guarda de tránsito en todo su recorrido, se ven buses del sistema tradicional transitando por esa misma vía que ocupa Megabús, lo cual no debería suceder y, en general, reina el descontrol y la falta de autoridad.

Pero como si esto fuera poco, la ciudad de norte a sur y viceversa, pocas posibilidades de conexión tiene, y hacerlo implica siempre cruzar la 30 de Agosto y/o la avenida de las Américas. Por ello cuando determinan cerrar cualquiera de las dos arterias por actividades especiales, marchas, carreras, desfiles, etc, nuestra ya muy reducida movilidad se convierte en un verdadero caos, que no solo molesta, sino que le hace perder posibilidades de venta a nuestros comerciantes.

Y para acabar de completar, parece que siguieran castigando a quienes generan empleo: los empresarios, pues con el día sin carro, un propósito que de acuerdo con los expertos poco o nada le aporta al medio ambiente, no se logra nada distinto que dar “la estocada final” a un sector que ha sido tan aporreado durante todo el año.

Con el pico y placa es más que suficiente para bajar los niveles de emisión de contaminantes en la ciudad, si ese es el mayor propósito. Lo que debemos atender con urgencia es el mejoramiento y construcción de vías, mejorar la cultura ciudadana y hacer valer la autoridad, y mientras alcanzamos esas metas, que por favor no nos cierran más las vías por cuenta de improvisados eventos. Los ciudadanos estamos llegando a un punto límite de paciencia…

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