
Los recursos y esfuerzos del Estado por combatir al delito y castigar a los delincuentes, se están perdiendo en los vericuetos de cierta moral laxa de algunos administradores de justicia.

Los recursos y esfuerzos del Estado por combatir al delito y castigar a los delincuentes, se están perdiendo en los vericuetos de cierta moral laxa de algunos administradores de justicia.