Aunque cada vez se desarrollan sistemas tecnológicos más complejos, no cambiar la contraseña de nuestro WiFi puede facilitar que otros accedan a la red, y nos roben nuestra conexión. En el peor de los casos, pueden robarnos datos personales almacenados en los dispositivos, por todo ello, los especialistas recomiendan modificar la clave WiFi con frecuencia. 

Somos dependientes de Internet, la mayoría de las cosas podemos hacerlas de forma online: ver clases, aprender a cocinar, entretenernos, comprar servicios básicos, trabajar, etcétera. Pero también es cierto que al pasar tantas horas al día conectados a Internet, es probable que dejemos mucha información personal desprotegida, como las contraseñas de correo electrónico, las del banco, y todo tipo de información sensible. 

La ciencia no se equivoca, diversos estudios y estadísticas afirman que el servicio de Internet es bueno para las personas. Sin embargo, es necesario usarlo con sentido común y precaución.

Cambiar la contraseña del WiFi es una de las cosas que podemos hacer para prevenir este tipo de peligros, tanto para proteger nuestra información personal, como para simplemente prevenir el robo de tu conexión WiFi. 

¿Por qué debes cuidar tu contraseña WiFi?

En el estudio de seguridad IBM X-Force Threat Intelligence Index 2018, elaborado por el IBM, se confirma que, al menos, el 95 por ciento de todos los ciberataques se deben, principalmente, a fallos humanos.

Por su parte, la Oficina de Seguridad del Internauta, adscrita al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital del Gobierno de España, asegura que, aunque los ciberdelincuentes poseen diversos programas informáticos para realizar un ciberataque, “el error humano es la puerta de entrada a la mayoría de los ciberataques”.

En la mayoría de los casos, son las grandes empresas y las Pymes, los objetivos preferenciales de los ciberdelincuentes. Sin embargo, en nuestros domicilios o despachos también somos propensos a convertirnos en víctimas potenciales.

Es así como una contraseña de Wi-Fi débil está estrechamente ligada con un potencial robo de nuestros datos y credenciales en la red. Por ello, cambiar la contraseña WiFi es una de las cosas que se deben hacer con frecuencia. Algunos especialistas de seguridad internauta recomiendan cambiarla, por lo menos, cada 90 días.

Por lo general, un router viene con una contraseña predeterminada, pero ésta no debería ser la que uses siempre, sino que deberás cambiarla. Es increíble conocer que una gran cantidad de personas jamás han cambiado la contraseña por defecto de los routers.

El riesgo está en que la contraseña predeterminada de un router puede ser conocida por cualquiera, ya que existen páginas web que ofrecen catálogos con todas las marcas y modelos de router con sus respectivas contraseñas.

Riesgos de no proteger tu red WiFi

Para reforzar la seguridad de la red, es necesario cambiar todos los valores predeterminados con los que se recibe el router. Debemos resaltar que si no configuras una contraseña en la red WiFi, estarás más expuesto a los siguientes riesgos:

  • Los vecinos y extraños podrán disfrutar de tu WiFi. De esta manera, se   beneficiarán gratuitamente por lo que tú estás pagando.
  • Tus datos e información en línea estarán al alcance de todos.
  • Además, tu conexión a Internet puede verse afectada: muchas personas conectadas a una misma fuente disminuye la velocidad de navegación.

Cuida tu privacidad    

Como ya hemos indicado, cambiar tu contraseña de Wi-Fi fortalecerá e incrementará tu seguridad. Pero esto no termina aquí, también debes tener en cuenta otros aspectos.

Si no sabes cómo funciona tu router, en páginas web como https://cambiarcontrasena.info pueden ayudarte. Uno de los consejos que recomienda este portal es configurar una contraseña compleja, cuanto más difícil sea tu contraseña, más complicado será adivinarla para los ciberdelincuentes y demás interesados.

Olvídate de contraseñas como “12345678”,  “qwerty”, la fecha de tu cumpleaños o el nombre de tu mascota. Una buena contraseña para tu Wi-Fi debe incluir números, letras mayúsculas y minúsculas, y símbolos. El objetivo es que no sea nada fácil recordarla.

En muchas empresas exigen que sus trabajadores usen contraseñas de acceso, por lo menos, de 15 caracteres de extensión. Cabe destacar, que una contraseña de 6 caracteres puede ser vulnerada en menos de un día; y una de más de 12 caracteres, puede llevar hasta años descubrirla.

Por último, una vez tengas una nueva contraseña, evita dejarla a la vista de todos, y recuerda cambiarla cada poco tiempo. 

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