Lo visual dice mucho de nosotros incluso antes que iniciemos una conversación con un desconocido. De lo que ve, se crea la primera impresión y hay mucha dependencia en si existirá comodidad al contacto o no. Caso muy similar aplica para restaurantes y hoteles, por lo que verse bien no es opcional.

Los restaurantes y hoteles son centros de servicios cuyo enfoque principal es el cliente. A través de ellos se consigue que las personas tengan un espacio donde recrearse y disfrutar de momentos de recreo. Además, son un punto álgido en el desarrollo turístico de cualquier lugar.

En Madrid, existen una gran cantidad de locales dedicados a estas dos líneas comerciales y que tienen la responsabilidad de presentar a sus usuarios, un lugar agradable donde pasar el tiempo. Por esta razón, es imprescindible contar con un buen servicio de interiorismo y decoración en Madrid.

Este trabajo se basa en definir el concepto que tendrán los espacios de estos negocios a razón de la identidad corporativa. Imagina que vas a un restaurante que ofrece venta de carnes en todas sus presentaciones y ensaladas, seguramente lo que menos esperas encontrar es que sus espacios estén decorados con baldosas azules, ¿o no lo habías pensado?

Los colores transmiten información, y en el caso de un restaurante de carnes, lo más probable es que busquen que esté en tonos de madera, marrones, algo rústicos, y con un aire campestre, por sólo mencionar algunos aspectos.

Elementos a estudiar en interiorismo y decoración

Dentro de los primeros puntos a los que hay que hacer referencia, es a la arquitectura del sitio y a la distribución de los espacios. Es muy común, sobre todo en los hoteles, que existan áreas distintas dentro de una misma zona, por ejemplo, en el lobby con la recepción, la sala de espera, la entrada al restaurante (si queda en el mismo piso), etcétera.

Este estudio permitirá llegar a uno de los puntos fundamentales en este hecho y es que no sólo vale con que se vea bien, tiene que funcionar bien. Esto quiere decir que la funcionalidad del ambiente ha de ser tan buena que permita aumentar la eficiencia de atención para que los clientes lleguen a hacer uso de los servicios.

Después habrá que valorar cuáles son los estilos que mejor se adaptan a tu visión de negocio y cómo se puede avanzar en su estructuración, de forma que se cree un ambiente agradable y donde cada elemento encaje a la perfección.

Aquí, es evidente que entran en juego, la selección de colores para todas las zonas (piso, techo, paredes, adornos, etc…), las texturas a encontrarse, las formas y demás añadidos que son claves, pues al tener bien planificados estos aspectos se puede proceder con mayor seguridad a la instalación de piezas, sin temor a que se genere un caos a mitad de la obra.

De ahí la necesidad de contar con profesionales en la materia que tengan opción de dar una atención personalizada y concentrar toda su atención en un proyecto a la vez, de forma que las ideas marchen con claridad y se establezcan los patrones de trabajo más favorables.

Y es que no sólo basta con ofrecer un servicio de calidad con estancias confortables, buenos platos y una atención de primera por parte del personal que trabaja allí, sino que el interiorismo y la decoración venden, y es indispensable que en ellos también se invierta el tiempo y los recursos que hagan falta para que todo el circuito quede bien estructurado.

Por último, hay que considerar que estos dos elementos otorgan la personalidad que hace falta para decir que tu restaurante (aunque hayan 3 iguales en la misma calle) es el mejor de todos, el que es más llamativo y el que ofrece a sus visitantes el espacio más cuidado, para que puedan disfrutar y pasar un rato agradable en el entorno más bonito.

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