
El último abrazo que don José Fidencio Martínez le dio a su hijo, el sargento Libio José, fue tan cálido como frío es ahora el vidrio que sostiene la fotografía del suboficial; tanto como la muerte que le arrebató el aliento a don Fidencio el pasado domingo, víctima de un cáncer de estomago que le había sido diagnosticado un año atrás.










