
Pero nada era comparado con la violencia de La Modelo. En esos años era muy fuerte, había muertos muy seguido, a varios los mataban por el vicio, a otros por deudas, y a los drogadictos, que metían drogas fuertes y hacían cosas malas, les pegaban varias puñaladas y por último les pegaban un tiro en la cabeza; luego los cogían de los pies y los arrastraban hasta sanidad y si no morían de las puñaladas o del tiro en la cabeza, se morían de los golpes en la cabeza, al tropezar con las escaleras del cuarto piso al primero.










