El alcoholismo es uno de los problemas en torno a la adicción más comunes en la sociedad moderna, el cual día a día aqueja a personas de todos los grupos sociales, pero muy pocos están bien informados sobre lo que es realmente.

El alcoholismo es una de las patologías más comunes asociadas al consumo adictivo de sustancias que, en exceso, resultan nocivas para la salud. Si bien el consumo de alcohol moderado no es peligroso, son diversos los estudios que han señalado que, en los últimos años, el hábito de consumo de alcohol en gran parte de la población adulta sobrepasa los límites saludables.

Es por esta razón que se trata de una enfermedad grave a la cual no se le suele dar la importancia real que tiene, debido a que el consumo de alcohol es una práctica común en la sociedad.

Actualmente, los expertos en materia de salud consideran de vital importancia el mantenerse informado sobre las consecuencias negativas del consumo de alcohol. No sólo por que ayuda a establecer la línea que separa el consumo moderado del abuso su abuso, sino porque permite ayudar adecuadamente a aquel familiar o  persona cercana que se sospecha, podría estar padeciendo alcoholismo.

Por otra parte, si bien el alcoholismo no tiene cura, a día de hoy los tratamientos para controlar dicho malestar han evolucionado lo suficiente como para arrojar, en la mayoría de los casos, la posibilidad de que el paciente pueda retomar su vida cotidiana. De manera que no hay inconvenientes más allá de la voluntad del individuo para someterse a rehabilitación.

¿Cómo se trata el alcoholismo?

El alcoholismo se trata mediante intervenciones multidisciplinares, puesto que se trata de una enfermedad que afecta al paciente de forma tanto psicológica como física, lo que requiere el apoyo de profesionales especializados en distintas áreas de la salud.

Es por esta razón que existen centros de rehabilitación de alcoholismo en alicante en Madrid, Barcelona, Málaga y otras regiones de España, los cuales se enfocan por completo en el tratamiento de pacientes alcohólicos, a través de todas las etapas de desintoxicación.

Debido a que, en la mayoría de los casos, los alcohólicos no son capaces de reconocer su enfermedad a causa del influjo cultural, uno de los principales objetivos del tratamiento de rehabilitación es romper con la barrera de la negación. Posteriormente a ello, una vez que el sujeto reconoce su padecimiento, es necesario someterlo a una temporada de abstinencia.

Estos procesos requieren mucho tiempo y esfuerzo, tanto por parte de los afectados como de los profesionales, razón por la cual existe tal proliferación de centros especializados en la desintoxicación.

¿Cuáles son las consecuencias del alcoholismo?

En líneas generales, los problemas derivados del alcoholismo están clasificados en tres grupos, de acuerdo a sus efectos.

  • Problemas físicos: cáncer, enfermedades en el hígado, disfunción eréctil, pancreatitis, diabetes, cefaleas, gastritis, diversos problemas cardiovasculares, degeneración cerebral, apoplejía, problemas nutricionales, diabetes, delirium tremens…
  • Problemas sociales: desestructuración familiar, conflictos laborales, problemas económicos, accidentes (generalmente de tráfico), violencia intrafamiliar…
  • Problemas psicológicos: celotipia (celos incontrolables), epilepsia, síndrome de Korsakoff, depresión, ansiedad, demencia alcohólica.

¿Cuáles son los factores de riesgo del alcoholismo?

Si bien cualquier persona es capaz de padecer de alcoholismo, existen ciertos grupos sociales que, debido a dificultades en su entorno o su genética, son más proclives a padecer la adicción al alcohol. Por lo cual, aquellas personas que presentan factores de riesgo deben tener especial cuidado, aún cuando son bebedores ocasionales, a la hora de prevenir pasar del consumo moderado al adictivo.

  • La herencia genética: aunque en principio la hipótesis de que el alcoholismo era una enfermedad hereditaria, estaba fundamentada en las teorías de aprendizaje-educación, múltiples estudios modernos sostienen la existencia de un componente genético que incentiva el desarrollo del malestar.
  • Malestares psicológicos: el alcohol es frecuentemente un método de escapismo hacia las dificultades que conlleva el sufrir de ansiedad, depresión, soledad, ira o baja autoestima. Por tanto, es común que el cuadro clínico de los pacientes alcohólicos presenten tales antecedentes.
  • Conflictos sociales: problemáticas en las relaciones con la pareja o familia, la presión social para beber en las reuniones, la timidez, y los problemas económicos, son también factores de riesgo, ya que las personas que los padecen pueden encontrar en el alcohol, una salida fácil a las dificultades.
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