Alejar a los pequeños de los videojuegos y tecnología para acercarlos al contacto con la naturaleza y al desarrollo de sus capacidades físicas y mentales son razones suficientes para considerar un campamento para el próximo verano. A la vez los niños aprenden cosas nuevas y estrechan lazos de amistad y compañerismo

Ya se acerca la temporada vacacional y con ella la misma pregunta ¿Qué harán los niños durante todo ese tiempo? Una alternativa que siempre será oportuna de considerar por todos los beneficios que ofrece es un campamento de verano.

Bien sea por jornadas diurnas o internos durante un periodo determinado, los campamentos vacacionales van más allá del entretenimiento. Y no es cuestión de mera apreciación común y silvestre, especialistas coinciden en afirmar en que se trata de una experiencia desde todo punto de vista positiva para los niños desde los 5 años, aunque es de mucho más provecho a partir de los 12 años.

¿Cuál es el más idóneo?

Que el niño viva esta experiencia viene a ser una recompensa, luego de haber pasado un año dedicado netamente al estudio. La selección del campamento de verano debe ser la que garantice al pequeño jornadas de juego y actividades variadas muy divertidas.

Al momento de elegir el campamento es importante tomar en cuenta que sea adecuado según la edad del niño y el adolescente, su personalidad y también su opinión sobre todo lo que incluye. Ver varias opciones con diversos programas para ver por cuál se inclina el chico. Entre las temáticas que más se desarrollan en los campamentos están ocio y naturaleza, idiomas, deportes y aventura y musicales.

Algo fundamental a tomar en cuenta es la seguridad que ofrezca a los participantes, que esté cubierto todo lo relacionado con su atención y bienestar, así como que el personal que labore esté capacitado.

Existen en España campamentos muy completos que ofrecen a los niños todo tipo de actividades. Entre los más recomendados por lo completo, seguro y espectacular está Granja Escuela Ría del EO, ubicado en el municipio asturiano de Castropol, donde los niños pasarán las vacaciones montando a caballo, rodeados de animales y participando en talleres en áreas de artesanía y granja. Además realizarán actividades variadas como tirolina, paintball, escalada en rocódromo, tiro con arco y muchas más.

Si se trata de adolescente existe un campamento también dedicado para ellos, el cual se enrumba más hacia lo deportivo y playa. Contempla actividades como montar a caballo, navegación en piragua, surf, carreras de karting, escalada, tirolina, talleres de manualidades, juegos, veladas que incluyen karaoke, fiestas, cine y concursos, así como juegos de mesa y visitas a la granja para interactuar con los animales. También se organizan excursiones a Taramundi  y Playa Las Catedrales.

Favorecen su desarrollo

Que los niños vivan esta experiencia inolvidable al menos una vez en la vida bien vale la pena porque favorece su desarrollo social y emocional y al mismo tiempo complementa el aspecto educativo.

Los niños que asisten a un campamento de verano compartirán con sus compañeros diversas actividades lúdicas diseñadas para que aprendan, pero al mismo tiempo se diviertan, todo en un marco en el que están también aprendiendo a convivir con los demás en un ambiente de respeto y cordialidad.  

Mientras están fortaleciendo la capacidad de crear lazos afectivos con niños de su misma edad, los participantes aprenden a ser más seguros y al mismo tiempo a valorar el afecto y el apoyo que les dan sus padres al estar alejados de la familia.

El hecho de poder desenvolverse por sí mismos y cumplir tareas en las que generalmente cuentan con ayuda de sus padres como asearse, vestirse, arreglar la cama, entre otras, hacen que su nivel de autoestima y autoconfianza se incrementen, de hecho es común que los familiares noten que el niño regresa más maduro y con un poco más de independencia para algunas actividades del día a día en el hogar.

Otro aprendizaje muy provechoso es que los niños es que se ven obligados a seguir instrucciones durante las rutinas que son preparadas minuciosamente con este fin.

La diversión sana está garantizada en un campamento de verano, lo que también beneficia a los niños porque no implica estar pegados por horas en la pantalla con los videojuegos o embobados en un dispositivo como tablet o smartphone.

El programa de actividades que realizan generalmente están diseñados por expertos en el área infantil por lo que están dirigidas completamente al disfrute de los pequeños.

Todo niño debe vivir la bonita experiencia de un campamento de verano
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