Minúsculos: El cine mudo para niños

La vida privada de los insectos: Minúsculos

Los personajes de esta película animada francesa no tienen nombre, y no lo necesitan, se trata de una mariquita y una hormiga obrera, con ellos nos relacionamos en toda la trama.

Los personajes de esta película animada francesa no tienen nombre, y no lo necesitan, se trata de una mariquita y una hormiga obrera, con ellos nos relacionamos en toda la trama.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

El cine nos ha permitido obtener imágenes del micromundo. De contextos donde el ojo no ve en las mismas dimensiones. Y nos ha revolucionado cuando se inserta en lugares y seres, como el de las hormigas, los bichos, insectos y demás,  los vemos en sus justas proporciones, debería decir: visible al ojo humano, por mucho tiempo fueron solo objeto en laboratorios. Y cuando los vemos como semejantes, nos llegan más, los comprendemos y sensibilizan. Eso ocurre en Minúsculos. Una película para niños producida en Francia, donde los grandes nos divertimos, asombramos, y recuperamos al infante que llevamos dentro y los niños se estremecen y espectacularizan. Además, estas películas gozan de unos debates éticos que nos inquietan, no es sólo el asombro, ni ver la magia de esos escenarios re-creados con la animación, sino lo que viven, esa  existencia privada. (ver el tráiler)

Por unas raciones de azúcar se va dar una contienda de grandes proporciones: por un lado una batalla, y por el otro una muestra de solidaridad.

Por unas raciones de azúcar se va dar una contienda de grandes proporciones: por un lado una batalla, y por el otro una muestra de solidaridad.

De ahí a que esa trama sea para divertir está muy lejos, pero se encuentra muy cerca de permitirnos encontrar con un mundo fascinante: el que obviamos. Vale más lo que nos muestra, la revelación de un valle de hormigas que desafía a otras. De manera que, lo íntimo y que guarda directa relación con nosotros, es un enfrentamiento, los modos de vida, entre unas obreras que trabajan y consiguen la comida, más otras similares que se la quieren apropiar; los niños dicen: son unas ladronas y atrevidas, unos más comentan: unas trabajan para las zánganas. Y tiene más, los lazos de solidaridad dados entre especies distintas, que van dando matices de epifanía y esplendor. Es una súper producción, de repente parece que no fuéramos espectadores, sino unos Alicia que viven en otro espacio y disfrutan de un mundo épico, lleno de aventuras, con una simpleza que nos abruman, y unas temáticas que nos ponen en lo épico, lo disímil, el abandono, el trabajo constante y la maravilla de la sobrevivencia.

Mientras unas trabajan, otras esperan hurtar lo de un gran contingente.

Mientras unas trabajan, otras esperan hurtar lo de un gran contingente.

Llama mucho la atención que la película francesa comunique con el poder de la imagen. Acá no hay un lenguaje alfabético, como en otras, el sonido pertenece a lo que podría ser lo natural, lo más cercano a lo real, a la representación de esos insectos. Y comprobamos algo: no necesitamos del lenguaje articulado en una animación. Salimos o estamos en la sala, eso sí, conversando sobre lo impactante puesto en escena. El cine es de efectos, con ellos nos conmueven, mantienen la atención, y los creadores nos dan muestra de lo contundente del sonido, de las acciones. Además participamos de esa batalla, pertenecemos al conflicto: nos solidarizamos con el bando de las hormigas dispuestas a vivir cómo se debe. Pero hay una solitaria mariquita, esa es la pieza fundamental de toda la película. Un insecto diminuto y desprovisto, con quien guardamos la mayor de las empatías.

Como carecemos de nombres, entonces la identificación es por lo que sucede. La mariquita es un personaje suelto, que de modo espontáneo se inmiscuye en esa situación de pugna. Y con ella obtenemos esos momentos de epifanía. La película se encarga de colocarnos en situaciones incómodas, muchas más de travesías y riesgos, de estar nosotros pensando sobre lo que vemos, de generar una serie de incertidumbres y creemos que lo más fatal puede pasar.

Sin embargo, las tensiones, tendrán una fortuita destinación. Aunque no todo es color de rosa.

Si quisiéramos darle un rótulo o una catalogación a esta película, habría que ubicarla como un drama intenso y privado de la vida de los insectos, de esos minúsculos, pero somos nosotros los que sentimos lo pequeño que hemos sido, por tener en aislamiento y menosprecio a esos micromundos, que también están llenos de riqueza, de fábulas, fueron por un tiempo dominio de la literatura, y por ahora el cine ha venido incorporándolas para sorprendernos.

Los méritos pues de Minúsculos son varios, la familia se divierte, luego conversa, se fascina con lo bien cuidado de la producción, es tan real, que no parece una animación. Se trata de un cine mudo para niños, que resulta diciendo más de las que ostentan diálogos y sobre todo es tan llena de emotividad que parece una fábula, y nos remueve nuestra humanidad.

 

Ficha técnica

País, año, duración Francia, 2013, 82 minutos
Guion y dirección Thomas SzaboHélène Giraud
Música Hervé Lavandier
Fotografía Animación
Productora Futurikon Films
Género AnimaciónAventurasBélicoInfantil | InsectosNaturaleza3-D
Página web http://www.minuscule-blog.com/
   

Bajo la piel del miedo: ¿Escándalo o película?

Bajo la piel del miedo: ¿Escándalo o película?

Under The Skin, la película de la famosa Scarlett Johansson, quien protoagoniza un escándalo por algunas fotos donde aparece desnuda.

Under The Skin, la película de la famosa Scarlett Johansson, quien protoagoniza un escándalo por algunas fotos donde aparece desnuda.

Por: John Harold Giraldo Herrera

John.giraldo.herrera@gmail.com

Docente universitario y periodista

 

Scarlett Johansson ha protagonizado un escándalo mediático. Fotos desnudas de ellas salieron a la luz pública, como fotogramas de una película que parece traer una carga emotiva grande o por lo menos una polémica. Ahora, la actriz, cantante y modelo, cuenta con una figura que atrae y moviliza como símbolo sexual. La película Under The Skin parece traer más disputa por este tema que por los tratados en la cinta. Su director Jonathan Glazer cumple con su cometido: su nuevo filme está en boca de la aldea global. Y un desnudo acarrea las miradas de curiosos, quienes, queremos comprobar que bajo la piel de una mujer tan aclamada hay algo más que una llamativa figura. Y así es, no es un desnudo, es una trama inquietante, que nos mueve en un elixir de imágenes. Un aire fantasmal y solitario se apodera la película y los espectadores quedamos como en otra dimensión(Ver el traíler)

De modo que puede conectarnos con la reciente Ninfomaníaca, en la idea de una mujer que busca, que sale a recorrer el mundo con el interés de estar entre las pieles de otros, en un dejo y en una forma tal que parece ser el deseo, un deseo insípido y mostrado en tonos surrealistas, más en un ambiente de sicodelia. Sin embargo, se distancia, porque acá la mujer es una alienígena, un ente, un ser extraño, que de repente la asociamos con una mujer terrenal, pero no puede perderse de vista que es una traída de fuera. No obstante, la película crece, va ganando terreno, y olvidamos a esa mujer como extraña y la acogemos. Queremos saber más de ella, sus intenciones, y también nos suspendemos, porque la película es de algún modo narcótica.

Planos abiertos, de paisajes esbeltos, tranquilos, lugares paradisíacos en el país de Escocia, donde pronto el deseo sin freno sin incuba y también el terror.

Planos abiertos, de paisajes esbeltos, tranquilos, lugares paradisíacos en el país de Escocia, donde pronto el deseo sin freno sin incuba y también el terror.

Avanzamos en medio de muchos silencios. Una arriesgada puesta en escena. Que vamos hilando gracias a lo que nos dicen cuando empieza: la piel es una delicatessen. De modo que por eso, es que la piel se va fundiendo, en esos ambientes sin tiempo, aislados, sumidos en otros mundos. Pero no todo es así, habría que hacer una taxonomía de pieles, porque la mujer, quien las recorre hace todo un paisaje con ellas. Una pintura parecen unas, y otras van a estar en ambientes y atmósferas deshabitadas, y otras más que no superan expectativas, como aquellas que hacen parte de la dimensión cercana, estrecha y diciente. La forma de irnos llevando, es con el manejo de planos abiertos: panorámicas, otros más de detalle, pero con un aire sórdido. En fin, acá lo que parece primar es un alejarse, un dejarse ir, y eso queda muy bien obtenido. Mientras tanto esos cuerpos, la geografía humana, sus rostros, gestos, y demás quedan entre nosotros. El deseo los aprisiona. Aunque no todos, existe un ser, que ni siquiera busca, de hecho todos acá son cotejados y devuelven, en cambio uno no, es esquivo, grotesco en su fisionomía, pero delicado en su proceder. Habrá que verlo.

Así se muestran las pieles de los otros: se funden ante la belleza de la extraña y somos nosotros los extraños viendo como van quedando ahí en la pupila esas imágenes.

Así se muestran las pieles de los otros: se funden ante la belleza de la extraña y somos nosotros los extraños viendo como van quedando ahí en la pupila esas imágenes.

Scarlett se desnuda, una y varias veces, aunque no vemos del todo su cuerpo, sabemos que es otra piel la que la habita. Hay en ella un encierro, un mundo de aparente sin sentido. Es un prepararnos, porque un suspenso va quedando, de modo que toca cogernos de la butaca para lo inesperado. Es de esas películas que trabajan para dar un golpe letal al espectador, antes lo ha arrinconado y le ha propinado varios golpes con escenas in crescendo, otras pasmosas, unas más donde el misterio ronda, y los encuentros entre extraños son la punta de lanza. Cada hecho es tan enigmático, se encuentran llenos de intersticios, con distanciamientos, pequeñas epifanías, suculentos platos de poesía visual. De una fantasmogoría que nos abruma.

Bajo la piel, es una de esas películas para no olvidar. No se trata de un desnudo, ni de una polémica, es más bien una forma extraña de decirnos algo sobre nosotros, de aterrarnos con la postura del apartamiento, de lo solitario, de las consecuencias de compartir con otros, son alertas del mundo, salpullidos de la piel, un deseo confinado. Los encuentros de la alienígena nos marcan, las consideraciones que hagamos obedecen a interpretaciones forzadas, más bien hay que verla, dejarse atrapar, quedar suspendidos, y esperar la sorpresa, lo que pensábamos pero que se nos olvida. Hay que capturar esas imágenes, porque puede que no se repitan. Esculcar la piel, una de exploraciones, participar del horror y la extraña pasión, es una vía de escape, luego salimos de presenciar este drama de espectáculo y ya no habrá retorno.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Reino Unido, 108 minutos
Director Jonathan Glazer
Guion Walter Campbell (Novela: Michel Faber)
Música Mica Levi
Fotografía Daniel Landin
Actores Scarlett JohanssonPaul BranniganRobert J. GoodwinKrystof HádekScott DymondMichael MorelandJessica ManceJeremy McWilliamsAdam Pearson
Productora FilmFour / Nick Wechsler Productions
Género Ciencia ficciónDrama | Drama psicológicoExtraterrestres
   

 

La era de la extinción: Los transformers re-creados

La era de la extinción: Los transformers re-creados

El valiente Optimus Prime, con su saga de Autobots, esperan de nuevo salvar a la tierra, auqnue les cueste creer en los h

El valiente Optimus Prime, con su saga de Autobots, esperan de nuevo salvar a la tierra, aunque les cueste creer en los humanos.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente Universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

Cuando una película es tan querida por el público, se hace esfuerzos por mantenerla vigente a como dé lugar. Los Transformers van por la cuarta versión en un intento por renovar su imagen y darle poderío con los adelantos tecnológicos. Ya no son estructuras y su brillo y velocidad resultan potentes. Lucen atractivos y su idea de salvarnos de ataques de máquinas foráneas ha causado un impacto mayor al de monstruos o alienígenas que invaden nuestro planeta. Saber que allá en el multiverso existen otros seres, nos sacude acá abajo, pero el cine ha hecho creer que ellos vendrán a acabar con nosotros y eso seguro es producto de no saber ni siquiera vivir en comunión entre sociedades. En fin, el hecho es que las generaciones diversas crecen con un semi-dios terrenal, cuya vida y principios nos acercan: Optimus Prime(Ver el tráiler).

Y ese semi-dios, cada vez es más parecido a un sacerdote. En esta versión lo comprobarán. Desde los confines de ese espacio sideral un ente nos alienta en mantener esperanza y esforzarnos en contar con los bríos y las fuerzas para que la humanidad no se extinga, entonces los Transformers dejan su lado aventurero y de espectáculo y se adentran en una serie de mensajes forzados y que desvirtúan la esencia de estos artefactos con quienes hemos crecido. Incluso sus contradictores Megatron y los Decepticons, se opacan, y nuevos retos toca superar, aunque su poder de controlar siga intacto.

Por supuesto, que no todo es un evangelizar, ni mantener la atención sobre el poder de los Autobots, cada versión nos concentra en algo específico y he acá un desvarío: la era

Loas aliados de los Autobots, en la era de la extinción, no posan de muy creíbles.

Loas aliados de los Autobots, en la era de la extinción, no posan de muy creíbles.

de la extinción es doble: pueden acabarse los Autobots porque los humanos los están construyendo y renovados: con más fuerza y capacidad, así como la extinción se remite a los dinosaurios, esos otros seres que gravitan entre el mito, la leyenda, la realidad y los eslabones a descubrir. Mientras tanto los Decepticons, esos antagónicos, andan como en reserva de dar un ataque letal: inesperado y voluptuoso. Habría que decir: de chatarra y estructuras sólidas,  no obstante, los artificios con los que nos moldean, en el capítulo 4 de los robots con inteligencia, es el que están hechos por partículas que se desintegran y arman sin ningún problema. Y para ello, la otra inteligencia, la de la ambición y los desmanes de los humanos no tiene control, sobre todo para dar muestras de lo corruptos y detestables que somos como especie. En fin, ese es otro eslabón lleno de espinas, lo mejor es centrarse en que todo no es así.

La invención viene desde un individuo, que confinado en sus deudas y de cierto modo desprestigiado por sus fracasos, va  a ser la pieza central de muestras de esperanza y de salvaguardar los valores humanos. Él es un inventor y convierte la chatarra en algo útil. Ahí va estar el principio rector de la era de la extinción: cualquier hecho que parezca como basura puede ser convertido en una invención digna de resolver situaciones y combatir ferocidades. Un polvo diminuto, como lo vemos con los adelantos tecnológicos, puede ser de avance y ofrecer resolución de problemas como los de la seguridad, también provoca los más grandes dolores de cabeza e infortunios.

he acá a los humanos de esta versión, tampoco son muy creíbles.

he acá a los humanos de esta versión, tampoco son muy creíbles.

Ahora, esta película no termina por convencer del todo. Es épica, cuenta con una leyenda que no cabe en las historias que nos cuentan de la extinción, esos dinosaurios aparecen de repente y como parte de una infructuosa calamidad; eso sí la agilidad y puesta en escena de los héroes: los Autoboots no deja duda de su gracia, de su trabajo en conjunto, de su disposición por estar entre nosotros y preservar la armonía del planeta. Aunque a veces es forzado su actuar y la renovación parece estar en el ocaso. Se queda muy parca esta película, su capacidad, se mengua, es una trama contada con despistes y sin un hilo bien logrado, más el que de la chatarra en pugnas.

Los Transformers hacen parte del inventario de fabulaciones que tenemos de nuestro mundo. Son reales en la medida que los hemos creado, convivimos con máquinas y de ellas desprendemos leyendas. Optimus Prime, sus Autoboots, los eternos rivales: Los Decepticons, más los aliados y contrincantes en la tierra, cuentan con un universo amplio para dar diversión, mientras que miramos hacia los confines de la galaxia y esperamos una invasión. De manera que, si su manera de contar sigue siendo tan poco cuidadosa y sus mensajes tan artificiales y poco concatenados, parece que podrán extinguirse de la pantalla.

Ficha técnica

País, año, duración Estados Unidos, 2014, 165 minutos.
Director Michael Bay
Guion Ehren Kruger
Música Steve Jablonsky
Fotografía Amir Mokri
Actores Mark WahlbergNicola PeltzJack ReynorStanley TucciKelsey GrammerSophia MylesVictoria SummerT.J. MillerHan GengLi BingbingBrenton ThwaitesCleo KingTitus WelliverTeresa DaleyMichael Wong
Productora Paramount Pictures / Hasbro / China Movie Channel
Género Ciencia ficciónAcción | RobotsExtraterrestresSecuela3-D
Página web http://www.transformersmovie.com/intl/splashpage/

 

 

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

Una película para entrar al mundo de un hotel que tiene muchas historias guardadas.

Una película para entrar al mundo de un hotel que tiene muchas historias guardadas.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Una película sencilla, cuyo mérito reside en la plasticidad de ser contada como en un juego de cajas: la historia se encuentra encerrada, hay un alguien quien la quiere contar, luce serio y con una voz de narrador potente intenta convencernos de su fidelidad. Sin embargo, no es uno el que cuenta, ni es una la historia plasmada, se trata de múltiples relatos, que van yendo en retroceso, hasta conseguir situarnos en el hecho central: la muerte de una dama y el robo de una obra pictórica del renacimiento. Y entonces esa caja se abre, a sorpresas, con una melancolía y nostalgia por el ayer, por la decadencia de una época, por el sostenimiento del equilibrio de un hombre y por lo poco de civilización que nos queda en medio da la barbarie(Ver el tráiler)

Pero todo no es en un tono gris. Se trata de una película que es única, si uno dice que es cómica le cabe, si uno afirma que es seria, soporta el adjetivo.  Es tan intensa y simple. Resulta que nos va llevando por medio de un personaje, el obstinado, bien puesto y culto Gustave, dueño de un hotel emblemático, cuyo prestigio es envidiable tanto como el lugar donde se encuentra. Gustave es el hombre que guarda la compostura, tiene una serie de principios, pero como todos, cuenta con fisuras, y se resquebraja, aunque ese será el propósito: no desvanecer.

Una película de sucesión, quien tiene un aprendizaje lo lega, y este a su vez lo cuenta para que otro lo mantenga y así hasta que se enaltece el arte de contar.

Una película de sucesión, quien tiene un aprendizaje lo lega, y este a su vez lo cuenta para que otro lo mantenga y así hasta que se enaltece el arte de contar.

Ahora, es una película de sucesión y entrenamiento. Pues el dueño del hotel, pronto se ve entusiasmado a ser el amigo inseparable de Zero Mustafá, un chico, que se asume como un portentoso cultivador de su legado. Juntos, van a vivir, el extrañamiento, el aprendizaje y el encuentro como sujetos. Mientras, el robo de esa obra llamada: Joven con manzana, aparece como un anclaje por donde se filtrarán los cruces con varios de los temas y los personajes de la película. El valor de esa obra es incalculable, como también lo son los hechos estéticos de la película, tanto en el manejo de planos, como en el diseño creativo y artístico, parece uno estar viendo un cuadro preciosista, aunque sus escenas contengan en cierto momento la desolación. Nos encierra, nos abre, nos va llevando por unos enfoques que nos sitúan como si fuéramos unos avistadores de aves, o como si de repente estuviéramos en un mundo minimalista, haya que verla, para comprenderlo.

Es más, esa película nos narra por allá en la periferia, a medida que se va en un tren de un lado al otro, la dos guerras mundiales. Y es tan sutil como elocuente lo que nos dice, en palabras de Gustave: “Ya ves… Todavía hay destellos tenues de la civilización que quedan en este matadero bárbaro que una vez fue conocido como la humanidad. De hecho eso es lo que ofrecemos en nuestra, modesta, humilde e insignificante… ¡oh, mierda”.

He acá el cartel con los personajes más relevantes de la historia contada en El Gran Hotel Budapest.

He acá el cartel con los personajes más relevantes de la historia contada en El Gran Hotel Budapest.

Es una paradoja, porque esa idea habla de la humanidad, de la búsqueda, y sigue en cuestión. Al ser narrada una Europa, también nos da muestras en esa frase de lo que otrora fue la cuna de la civilización, pero queda la nostalgia, el modesto recuerdo, la evocación, el desparpajo.  Gustave, tiene entonces a Zero, Zero a su vez cuenta con Agatha, la mujer que se enamora, y como si fuera un mago sacando conejos, hay más roles en la historia y cada uno tiene una fuerza. Pero no como la postura de Gustave, más la forma como Zero va recogiendo un mundo, uno al que llegó para atender y que poco a poco le será guardado para algo más.

El gesto más polémico es que Gustave se acuesta, como parte de la atención del hotel con mujeres octogenarias. El placer sin condiciones ni límites. Y una de esas mujeres que recibe bálsamos de aprecio, muere y luego se configura una trama compleja, de suspenso, muerte, intrigas, escapes, encierros, decadencia, asomos de nobleza.

La película es hecha por un amante de lo bello. Wes Anderson, ha hecho casi dos decenas de películas, todas con un lujo de detalles y con un resalto por eso que sobresale cuando uno ve: texturas, formas, ambientes, color, encuadres, planos, ángulos, escenas, en fin, un ojo que nos posiciona como en un mundo visto a través de lienzo con pinceladas de lujo.

El Gran Hotel Budapest es una historia muy conmovedora, narra un flanco de la humanidad, a unos seres que lucen su histrionismo, a otros inquietos por historias, como quienes acudimos a presenciar esos relatos. Además con frases como estas, obtenemos un panorama de admiración: “Creo que su mundo había desparecido mucho antes de su llegada. Pero he de decir, sin duda alguna, que mantuvo la ilusión con maravillosa gracia.” Así que alisten la butaca y no duden en verla, alisten sus maletas y separen un cuarto en el hotel Budapest.

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Ficha técnica

Año, País, Duración 2014, Estados Unidos, 99 minutos.
Director Wes Andersen
Guión Wes Anderson (Historia: Wes Anderson, Hugo Guinness)
Música Alexandre Desplat
Fotografía Robert D. Yeoman
Actores Ralph FiennesTony RevoloriSaoirse RonanEdward NortonJeff Goldblum,Willem DafoeJude LawF. Murray AbrahamAdrien BrodyTilda SwintonHarvey KeitelMathieu AmalricJason SchwartzmanTom WilkinsonLarry PineBill Murray,Owen WilsonLéa SeydouxGiselda VolodiBob BalabanFlorian LukasKarl MarkovicsVolker MichalowskiFisher StevensWallace WolodarskyWaris Ahluwalia
Productora FoxSearchlight / Scott Rudin Productions / American Paintbrush
Género Comedia | Años 30
Premios 2014: Festival de Berlín: Gran Premio del Jurado

2013: Premios David di Donatello: Mejor film extranjero

Página web http://www.grandbudapesthotel.com/

 

El quinto poder

El Quinto Poder: WikiLeaks, la sombra del poder

“Si quieres la verdad debes buscarla tú mismo. Eso es lo que temen. A ti.”

Julian Assange

Una película de intrigas, de conspiraciones, que pone de manifiesto el poder de la información.

Una película de intrigas, de conspiraciones, que pone de manifiesto el poder de la información.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Nadie pensaba que desde las entrañas del monstruo, pudiera existir un veneno que diera muestras de poderlo acabar o contener. Hablo de la creación de un artefacto que hoy luego de pocas décadas de masificado, ha dado pie para ser la punta de emergencia del poder y al tiempo de sus disidencias. Internet es la biblia de nuestros días, un vademécum, un repositorio, una plataforma que se salió de las manos, y que ahora tiene muchas fisuras y ha creado cientos y miles de sitios dedicados a impedir que los secretos del mundo sigan en los bunker o dispuestos para unos pocos. Wikileaks nos mostró que nada hay oculto y aquello que deja un rastro, una huella o así de simple: que existe, puede y deber ser expuesto al público, ese eslabón inquieto y desconocido con el que se legitima o desvirtúa el establecimiento. (Ver tràiler)

Sabemos que mientras pestañeamos el mundo no es igual. Algo se ha transformado, un ser puede haber hecho algo que nos permite encontrarnos en otra dimensión, al otro lado del espejo o en uno de los tantos vórtices de la realidad, son advertencia del paso de un tiempo que va como la liebre. Una primavera se gesta como un invierno opaca alegrías, por algo que se haya hecho en la red de redes. Pues bien, un individuo quiso darle rienda suelta a su activismo, y gestó un sitio para revelar secretos y junto con otro, hizo que Wiki, ese espacio para la construcción colectiva, comparta la información que le duele a los poderosos y hace que la opinión pública reaccione. “La valentía es contagiosa”, dice Julian Assange, y gracias al sustrato de la información, la gente tiene cómo enfrentar la ignominia y el terror.

Al interior de Wikileaks se  pudo poner en evidencia la crueldad del poder, peor quienes exponen la información, afrontan el hecho de exponerse a sí mismos.

Al interior de Wikileaks se pudo poner en evidencia la crueldad del poder, peor quienes exponen la información, afrontan el hecho de exponerse a sí mismos.

El Quinto poder es una película de muchas intrigas, no se sabe muy bien cómo es que se desenvuelven los hechos, van tan rápido como la propia información que circula por la internet, y le falta como una serie de filtros, que nos permitan saber qué es lo que pasa, por qué pasa e incluso cuándo y a quiénes les sucede. Pone de manifiesto, la creación de las verdades del poder que andaban entre ellos, y como si fueran anonymous, cada quien va –sin rostro-, divulgando lo que se cree se necesita.

Una torre de babel para el encuentro y no para la división, aunque lo que allí se diga pueda contaminar la creencia entre los que gestan el odio y la barbarie. Unos intrépidos muchachos desnudaron la cara oculta de los hechos, esa misma que los reporteros de los diarios persiguen pero no pueden desentrañar por la excusa del tiempo, por impedimentos técnicos o porque nadie les ha incentivado la exploración y la curiosidad. En fin, lo que se pueda decir de ese gendarme, es poco, mientras que para muchos el capítulo es como una novela: su mentor huye, Julian Assange. Su amigo, Daniel no sufrió de persecución, y en esta película devela la relación que sostuvieron. Allí está el foco, y nos asomamos con ciertas prevenciones a una página que nos hace pensar de modo distinto sobre el estatus quo.

La información es un lujo, se masaificó, pero algo se esconde y alguien lo quiere revelar, un mundo de complots y de arriesgados que enfrentan la barbarie.

La información es un lujo, se masaificó, pero algo se esconde y alguien lo quiere revelar, un mundo de complots y de arriesgados que enfrentan la barbarie.

Una película frenética, que no permite dilucidar los hechos, y los enmarca en intrigas y desespero; un hippie de los medios, ha querido poner en jaque al mundo y lo ha conseguido, pero tal hecho, parece ser el escalofriante episodio de saldar hechos de su niñez a falta de un padre, su figura queda en una nebulosa, y toca indagar para saber si nos quedamos con ese rostro. Los egos, los enigmas, un juego de ajedrez es lo que se entreteje cuando vemos El quinto poder.  No logramos del todo saber las intenciones de sus mentores, y algo puede haber detrás, pero digamos que no y que lo que se ha hecho es algo por la justicia.

En fin, la película es la disputa, a modo de Social Network, sobre la red social Facebook, donde Zuckerberg es acusado de plagio. En esta, Julian es acusado de querer ir más allá, incluso de sí mismo y de valorar poco la entrega de Daniel. Va quedando solo y su causa puede derrumbarse. Hace poco pasó ese episodio de las travesuras del hombre de cabellera blanca, refugiado en países (sigue confinado en la embajada ecuatoriana en Londres), y luego vinieron los acosos de otros traidores que pasaban información reservada, ese término parece estar en desuso y el poder ha quedado en evidencia. Mañana no sabemos con qué despertáramos, pero algo se urde en medio de las situaciones de la red. “El hombre no es el mismo cuando habla por sí mismo, pero si le das una máscara, dirá la verdad”, afirma Julian Assange, y esa frase inspira a muchos a contar lo que pasa y otros no saben.

La película no ha despertado muchas empatías, sirvió para poner una versión, mientras que el poder sigue latiendo como si nada, pero algo nos queda claro: ”Si pudiésemos encontrar un con ética, un informante, alguien dispuesto a develar esos secretos, ese hombre podría derrocar al régimen más poderoso y represivo”, ese es el quinto poder: tú.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Estados Unidos, 124 minutos
Director Bill Condon
Guion Josh Singer (Libros: Daniel Domscheit-Berg, Luke Harding, David Leigh)
Música Carter Burwell
Fotografía Tobias A. Schliessler
Actores Benedict CumberbatchDaniel BrühlAlicia VikanderCarice van HoutenStanley TucciLaura LinneyAnthony MackieDavid ThewlisDan StevensMoritz Bleibtreu,Peter CapaldiHera HilmarJeany SparkJamie BlackleyMichael JibsonPascaline CrêvecoeurLydia LeonardAnatole TaubmanMichael CulkinAlexander Beyer,John SchwabYuval DavidAmir BoutrousChristian Contreras
Productora DreamWorks SKG / Participant Media
Género Drama | BiográficoInternet / InformáticaPeriodismo

 

Maléfica: el cine sin antagónicos

Maléfica: el cine sin antagónicos

Un poderoso relato visual, lleno de efectos y una historia cautivante, y al recuperar pero transgredir una historia, nos encontramos con la nueva cara de la Bella Durmiente.

Un poderoso relato visual, lleno de efectos y una historia cautivante, y al recuperar pero transgredir una historia, nos encontramos con la nueva cara de la Bella Durmiente.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

La bella durmiente dejó de ser la misma y ha despertado en un mundo donde los espectadores parecen dispuestos a las transgresiones de los relatos clásicos. La bella durmiente no es ya la más reconocida, es su mentora, la misma que encierra el embrujo y la pócima, la maldad y la bondad.  Muchos de los cuentos con los que crecimos se pasean ante nosotros con versiones transcreadas, donde los hechos se desvían y nuevos horizontes y desafíos encuentran. Maléfica, un modo de nombrar distinto a una historia, es al tiempo, una manera de contarla centrando el interés en focos que no eran el centro y ahora lo tienen posicionado. Entonces los maléficos durmientes somos nosotros, si despertamos podremos contemplar el espectáculo en relación con los cambios, si dormimos es porque ese beso no ha llegado y apenas la pantalla nos seduce, sin decirnos lo que está pasando. (Ver el tráiler)

El cine sin antagónicos ha estado siempre presente. Es Hollywood quien ha hecho películas con polos opuestos para mostrar más tensiones y polaridades. Pero su renovación de valores y modos de narrar, viene permitiendo unas estructuras que de algún modo nos sorprenden. Ya no sabemos distinguir buenos de malos, y ese abandono del juego maniqueo lo que hace es sugerirnos, permitir re-construir más los relatos.  Y que no existan antagónicos, un alguien que se oponga, no es lugar para pensar, que las tensiones cesan o las emociones se ablanden, al contrario, resulta más tensionante y vivificador, pues los opuestos reinan en el protagonista.

Cuando en un solo personaje se concentran las virtudes, las desdichas y los azares, entonces obtenemos una narración más compleja y rica. Sus mensajes nos llegan menos directos y se abre paso lo sugerido. Atrás quedó el cuento de hadas y princesitas, se abre carrera las historias sin enemigos, sin oponentes extremos. El amor, si bien es un tema, no es el recurrente, aunque de cierto modo defina la trama. Se instalan las luchas en un mismo individuo, el devenir en un personaje que seguro ya es clásico. Héroe y villano eran dos aristas, pero ahora son dos caras de la misma moneda. Incluso no hay héroes ni villanos, sino situaciones y personajes, donde cada cual tiene de todo un poco.

La bella durmiente ni siquiera duerme mucho y aunque es lúcida por su resplandor, aparece como una pieza más de un complejo entramado.

La bella durmiente ni siquiera duerme mucho y aunque es lúcida por su resplandor, aparece como una pieza más de un complejo entramado.

Que se llame Maléfica y no la bella durmiente, quiere decir que nos cambiaron las variables y ahora ese mito tiene más ramas por donde elucubrar ideas, aunque la luz de la película sea más oscura y menos resplandeciente, ya que si se quiere es una historia donde prima más la oscuridad, el desafío de la belleza apagada, que al tiempo, es la felicidad y la armonía, por lo que es más protagónico, la fealdad, el misterio, el caos, la desesperación. No como estados antagónicos, sino como una transición necesaria. La maldad es eso, una fuerza indispensable, sin la cual el otro polo no podría sobrevivir. Pero la belleza tampoco es el centro, como tampoco los poderes de unas hadas, ni el trascurrir en un castillo. Lo esencial es que el relato se descentra.

Angelina Jolie se ha posicionado con un personaje controvertido por ser todo, y al tiempo ese personaje es ya uno de los más recordados de su carrera.

Angelina Jolie se ha posicionado con un personaje controvertido por ser todo, y al tiempo ese personaje es ya uno de los más recordados de su carrera.

Pero hay más. La nueva Maléfica, aunque con hechizos, unas alas enormes y poderosas, hila la necesidad de la unión de los reinos, de esos mismos que en otras tantas películas, se intentan separar por capricho. Que las hadas sean benignas o malignas no es lo fundamental, es lo contingente, lo particular; lo llamativo es cómo sopesar las fricciones, esas tensiones son lo esencial. “El amor verdadero no existe” y mientras en las otras versiones, ese es el centro, acá apenas es una búsqueda no tan asfixiante. Aurora, la bella, deslumbra, pero tampoco ocupa el lugar central. De hecho es una de las tantas cuerdas con las que se entrelaza la narración.

El letargo de dormir no se padece. Apenas es un asomo, lo que quizás cobra mucho interés es la belleza y la fealdad y mientras la Angelina Jolie seguro ha hecho uno de los papeles por los que será más recordada, a Aurora, la bella durmiente, le pudieron haber puesto otros matices, además el de su inconfundible belleza. No hay juegos de rivalidades, ni las presunciones de opuestos inseparables, o de situaciones irreconciliables. Existe apertura, una transcreación y eso puede molestar. Como también puede sugestionar y dar lugar a dudas, tan importantes, para aprender, más que las certezas, las cuales cierran el mundo.

Estamos pues despertando a una era de marcas novedosas en Hollywood, donde se muestra lo mismo de otros modos. Donde el espectador es más pensado, y el divertimento cobra más astucias. Maléfica es el cine sin antagónicos, donde no priman los extremos sino cómo desencadenar las fuerzas de cada individuo: andamos en un excelente despertar. No es algo del todo renovador, es apenas un pestañeo, en medio de tantas polarizaciones en las que nos han encasillado.

Ficha técnica

País, año, duración Estados Unidos, 2014, 97 minutos
Director Robert Stromberg
Guion Linda Woolverton, Paul Dini, John Lee Hancock
Música James Newton Howard
Fotografía Dean Semler
Actores Angelina JolieElle FanningJuno TempleSharlto CopleyKenneth Cranham,Lesley ManvilleImelda StauntonMiranda RichardsonSam RileyPeter Capaldi,Ella PurnellBrenton ThwaitesChristian Wolf-La’Moy
Productora Walt Disney Pictures / Moving Picture Company (MPC) / Roth Films
Género FantásticoAventuras | Cuentos

 

Godzilla, entre la amenaza y la esperanza

Godzilla, entre la amenaza y la esperanza

Salido del pensamiento Japonés, Godzilla, es uno de los monstruos más famosos del cine. En Occidente creemos que acabará algún día con nosotros. La nueva versión nos deja ver un lado de esperanza.

Salido del pensamiento Japonés, Godzilla, es uno de los monstruos más famosos del cine. En Occidente creemos que acabará algún día con nosotros. La nueva versión nos deja ver un lado de esperanza.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

El mundo occidental amanece con una monstruosidad: su tranquilidad (¿habrá tenido?) se encuentra en peligro, además parece que todo está a punto de ser arrasado. Esa amenaza no es un extraterrestre ni otra nación que pretende cobrar venganza, es un algo espectral, con una apariencia tan grotesca y detestable que lo que se quiere hacer es acabarlo, impedir que su camino avance. Salido del ideario japonés, Godzilla, es la pesadilla de Occidente; allá fue una forma de exteriorizar el miedo generado por la Segunda Guerra Mundial. Acá apenas es un divertimento, una cosa que horroriza, una bestia destructora. (Ver el tráiler)

Numerosas películas se han producido de tal cosa gigantesca que destruye todo a su paso. Y muchos de los espectadores creen que se encuentra como un monstruo a temer y a vencer. Sin embargo, una sorpresa, en Occidente, se presenta, porque ese horror, parece tener otras intenciones. En Japón se le reconoce como héroe. Ahora, como Hollywood, nos hizo creer que el centro del mundo son los Estados Unidos, entonces, toda película que ponga en vulnerabilidad alguna de sus ciudades, de inmediato el parecer es que el mundo corre peligro. De igual modo Hollywood compra derechos de mitos y los adapta a su modo y con ellos siembra su modo de pensar en la aldea global.

Atrás quedaron los fantasmas y los venidos de fuera, alienígenas; el Godzilla, más unas extrañas criaturas gigantes se apoderan de la humanidad. Esta versión recupera la relación de las consecuencias de un mundo que juega dados con los artefactos nucleares, mientras esconde evidencias de extraños casos de otras especies. Se han preguntado qué ideas tienen los niños de los mitos, especulaciones y espectacularizaciones gestadas a partir de las mediaciones que consumen. Hay muchos que afirman que los dinosaurios existen, y películas como estas contribuyen al imaginario. Hay otro más que creen que los indígenas se acabaron, y otro tanto considera que la leche sale de las bolsas. En fin, como hay quienes creen que la amenaza (Godzilla) es la peor creatura que nos asiste en el planeta y que algún día despertará y acabará con nuestros anhelos.

La idea que se tiene de Godzilla, esa bestia, mitad ballena, la otra de gorila, es que es una amenaza. En japón parece que es un héore.

La idea que se tiene de Godzilla, esa bestia, mitad ballena, la otra de gorila, es que es una amenaza. En japón parece que es un héore.

Godzilla es un kaiju, es decir, una bestia extraña, las mismas que hace poco nos hizo ver el cineasta mexicanos Guillermo del Toro cono su película Pacific Rim, y los kaiju son muy emblemáticos en la cultura japonesa. Godzilla en su idea de grandeza viene de ser parte ballena y su fuerza y voracidad como la de un gorila. Ese es su origen animal, el otro origen es el radiactivo, para sobrevivir debe alimentarse de radiactividad y su fuerza bruta hace que el hecho de avanzar deje en ruinas a su paso. Muchas versiones plantean cómo nace este ser avasallante. Las más genuinas son las de ser una bestia que de repente se convierte en una consecuencia de acciones sin control: las de bombardeos como las de Hiroshima o Nagasaki, donde los que proclaman justicia (los Estados Unidos), fueron los que dejaron un lastre para la humanidad.

El nuevo filme, es realizado por el británico Edward Gareth, el mismo que hiciera en el 2010 la reconocida Monster. Su manera entonces de abordar el gorila-ballena, es con un elemento adicional: hay otras dos extrañas creaturas que esperan encontrarse para reproducirse. Y en el medio está Godzilla.

El nuevo filme, es realizado por el británico Edward Gareth, el mismo que hiciera en el 2010 la reconocida Monster. Su manera entonces de abordar el gorila-ballena, es con un elemento adicional: hay otras dos extrañas creaturas que esperan encontrarse para reproducirse. Y en el medio está Godzilla.

El nuevo filme, es realizado por el británico Edward Gareth, el mismo que hiciera en el 2010 la reconocida Monster. Su manera entonces de abordar el gorila-ballena, es con un elemento adicional: hay otras dos extrañas criaturas que esperan encontrarse para reproducirse. Y en el medio está Godzilla. A diferencia de otras películas, que se les criticó por ser más dramáticas desde historias humanas, en esta, desaparece la melodramatización y cobra todo interés el monstruo.  Las tensiones, no son tanto la destrucción, ni la experticia militar para acabarlos, sino que se concentra en desentrañar cómo es que pueden sobrevivir bestias de tal dimensión.

La gente en la sala parece estar incomoda. Por supuesto que viven los efectos y el drama. Pero creo que esperan más desastres que historia de monstruos. Como esperan menos de debate de ciencia y más de la estrategia militar; en parte hay un interés por darle valor a lo que unos investigadores han venido rastreando sobre estos extraños seres. No obstante, la película engancha, nos deja vivir el nacer de una amenaza, el palpitar de un desenlace de bestias, más la locura de los científicos y la arrogancia y el desdén de los poderosos. Mientras en Japón idean modos de contarse a sí mismos y exorcizar sus propios demonios, en occidente, gozamos con la tragedia. Godzilla, nos divierte, pero ahora también pasa a ser parte de una idea un tanto contradictoria: el horror y la salvación.

Ficha técnica

País, año, duración Estados Unidos, 2014, 123 minutos
Director Edward Gareth
Guion Max Borenstein (Historia: Dave Callaham)
Música Alexandre Desplat
Fotografía Seamus McGarvey
Actores Aaron JohnsonKen WatanabeElizabeth OlsenDavid StrathairnBryan Cranston,Sally HawkinsJuliette BinocheCJ AdamsRichard T. JonesAl SapienzaPatrick Sabongui
Productora Legendary Pictures / Warner Bros
Género Ciencia ficciónAcciónDrama | MonstruosCine épico3-D
Página web http://wwws.warnerbros.es/godzilla/