Robin Williams: Más allá del lienzo pintado

Robin Williams: Más allá del lienzo pintado

Un actor que nunca olvidaremos. Nos capturó por su gracia, su histrionismo. Foto tomada de: http://www.elminero.com.mx/muere-el-actor-robin-williams/

Un actor que nunca olvidaremos. Nos capturó por su gracia, su histrionismo. Foto tomada de: http://www.elminero.com.mx/muere-el-actor-robin-williams/

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

¿Qué significa encarnar un personaje?, ¿Hasta dónde la creación de una historia depende de quienes la interpreten?, ¿Cómo hacer para separar lo que hace un individuo al representar a uno más y ser otro en la vida cotidiana? Muchas inquietudes nos van quedando, de eso que es la actuación ¿Puede un individuo ponerse máscaras y luego ver la vida sin afectación? Se nos fue de la vida Robin Williams, pero quedó en ella. Sus múltiples papeles nos permitieron asumir la existencia con mucha irreverencia, con un aire de esperanza, con salir de los esquemas y arrojarnos a hacer lo que queremos. Con muchas películas reímos, en otras sentimos la angustia, en otras más la bondad, en otras vivimos la aventura. Cada una tenía su impronta, el sello de un ser sin igual, que al verlo nos suscitaba muchas emociones.

Mucho va de una película tan emblemática como La sociedad de los poetas muertos (1989), a una como La memoria de los muertos (2004), su versatilidad era inconmensurable, aunque su rostro fue el mismo así como la actitud con la que lo vimos en pantalla. Para ser actor hay que navegar muy profundo en las incertidumbres de la humanidad. Interpretar o ser otro, es permitir sentir todas las angustias y alegrías, permearse de lo iracundo y fútil, como de lo esencial y trascendental. El espejo cuenta con muchas caras, con rostros compungidos, inermes, contagiados por el estupor, igual repletos de energía, de ilusiones y aflicciones, de modo que actuar es encarnar las facetas de los seres humanos. Robin Williams nos dejó ver las caras, los matices de los desesperados, de quienes tienen utopías, de aquellos que no quieren pasar inadvertidos. Con la magia de sus perspicacias fuimos saliendo de los cines con mucha fuerza, algo nos decía que habíamos presenciado una película sin igual, ese personaje dramático y elocuente se había ganado nuestras atenciones y de repente tuvimos empatía.

Por algo dicen que para llegar  a salir al escenario y mostrarse: “…el actor no podrá llegar al arte de  actuar sin conocer la naturaleza humana y para lograr esto debe comenzar por escudriñar en sí mismo, o sea comenzar por un estudio concienzudo de su propia existencia”, lo afirma Alberto Castañeda en su libro: El actor y el arte de actuar (2013). Tuvo seguro que escarbar mucho en sí. Y cada papel le robó un poco de su ser, para dárselo a la humanidad. Es un modo trágico: actuar es perder un poco la propia esencia para conseguir mostrar la de otros. De tanto acá un Robin Williams hacía lo que actuaba y quizás su último drama no fue otro que el de accionar y ya no estar. Participó de muchas causas y su propia vida fue romper esquemas, sabía de su influencia, de modo que no renunció en apoyar proyectos, ayudar en transformar la sociedad. Sus personajes llenos de capacidad, eran como si fuera él, y los vivió. Por lo menos las convicciones que sentíamos al verlo, así lo demuestran.

Un personaje inolvidable: John Keating, de La sociedad de los poetas muertos. Nos enseño a sacar nuestro propio grito.

Un personaje inolvidable: John Keating, de La sociedad de los poetas muertos. Nos enseño a sacar nuestro propio grito.

Digamos entonces que crecimos con La sociedad de los poetas muertos, y creímos en la grandeza del arte y la poesía, así como en ofrecer nuestro propio alarido. Quisimos tener la capacidad de obtener La memoria de los muertos y darles un rumbo a esas sutiles historias de quienes nos dejan. Aprendimos a fantasear con Jumanji (1995) y a esperar que de pronto algo volviera; el científico loco y expectante de Flubber (1997) fue nuestro héroe. Tuvimos un rostro agreste con August Rush (2007), por ese papel de un ser recio y firme y maltratador. Quisimos estar Más allá de los sueños (1998), y comprendimos que era mejor el infierno que quedarnos sin esa bella mujer; siempre obtuvimos un resplandor con la risa y la atención hacia otros en la que para mí es una de las más queridas películas de él: Patch Adams (1998), reconocimos cómo la vida cobra un valor si ayudamos a otros. En fin, Robin hizo lo que su personaje de John Keating: “Robert Frost dijo: dos caminos se abrieron ante mí, pero tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia.” La diferencia puede ser la pasión, y cada papel era tan emocionante que no se podía perder. Igual el menos transitado es el de decidir haberse ido.

Ahora tener la edad del Hombre bicentenario (1999), ha sido un anhelo latente, y contar en la vida con un amigo como Andrew sería una maravilla, aunque como Andrew lo sentenció: “Prefiero morir como hombre, que vivir la eternidad como una máquina”; de igual modo soñamos el de ser así sea por una vez Peter Pan o rescatar nuestra niñez, cuando vimos Hook (1991). La diversión de vivir unas Locas vacaciones sobre ruedas (2006), también está en la lista de situaciones apremiantes, allí la figura de un padre decidido y con mucha capacidad para mantenerse firme la aprendimos entre obstáculos, incertidumbres, y muchas elocuencias. Cómo no ser profesor o un amigo de alguien que lo necesita y potenciar el talento de un muchacho en la película En busca del destino (1997) o pretender inventar historias para darle un aplazamiento a la muerte y ser Jakob en Una señal de esperanza (1999). Cada película nos devolvía algo de lo que ese ser perdía, perdió y entregó. (Ver algunos fotogramas de sus películas).

Fuimos muchos siendo Robin Williams… vive el momento, es la frase que nos guía. Un niño eterno con una sonrisa tan grande como su talento y capacidad para entregarnos sus máscaras y emociones, nos dejó también la aventura, las ganas de vivir, y eso es paradójico. Habría mucho por enumerar, más películas por nombrar, re-creemos entonces su genialidad con chispa, esa misma para encender la vida. Me quedo con una frase de Patch, de esas que exaltaban los propósitos y la idea de vivir: “La muerte no es enemigo, señores. Si vamos a luchar contra alguna enfermedad hagámoslo contra la peor de todas: La indiferencia.” 

Operación monumento: La guerra por el arte

Operación monumento: La guerra por el arte

George Clooney posa de adalid de la libertad en esta película, antes había hecho una con la que ganó Oscar: Argo.

George Clooney posa de adalid de la libertad en esta película, antes había hecho una con la que ganó Oscar: Argo.

Por: John Harold Giraldo Herrera

John.giraldo.herrera@gmail.com

Docente universitario y Periodista

 

Lo contado de las guerras se reduce a muertes y enfrentamientos de batallones. A encuentros épicos de poder entre uno y otro bando. De acciones sanguinarias y de intrigas políticas. En el cine de la Segunda Guerra Mundial se han hecho miles de películas, algunas de historias de amor, otras de crímenes, unas más heroizando a países o burlándose de los otros. Ahora, al ver Operación Monumento, del cuestionado George Clooney, la guerra no es tan sólo asunto de armas, lo es también por la cultura, por los símbolos donde queda representada la idiosincrasia, lo intangible, eso poderoso que nos identifica. De modo que la aventura de Operación Monumento es defender, proteger, buscar las obras de arte que algunos otros se quieren apoderar o las pretenden desaparecer. Una trama muy sugerente, sin embargo, cobra los valores morales de lo que nos hace saber Hollywood: Estados Unidos es el bastión de la libertad y Clooney al hacer este filme se erige como uno de los insignes representantes, antes era un galán, ahora un intelectual. (Ver el tráiler).

¿Vale más la vida de un hombre que una obra de arte? Es la pregunta que guía a un contingente de soldados a emprender la búsqueda de importantes obras que han sido saqueadas de centros culturales y museos o que pertenecían a los coleccionistas y curadores. Y ahora se encuentran en manos de los alemanes. El marco es la Segunda Guerra Mundial. Los Nazis buscan tener el control de todo y saben que con la obtención del arte dejan despojados a los demás de lo que los unía. Sin embargo, sabemos que eso ha pasado en toda guerra: los conquistadores saquean todo a su paso y se quedan con los botines, uno de los más preciados es el arte. ¿A quién le pertenecen los símbolos? Es una inquietud que nos va quedando y que de paso la película intenta resolver, con una inclinación hacia responder porque los dueños son los adalides de la libertad. Aunque intenta afirmar, que el símbolo es de cada nación que lo crea. La cultura es el arma de defensa de cada nación, al tiempo su carta de presentación, como también lo que genera arraigo en las personas con su contexto o país.

Operación Monumento, cartelStokes, interpretado por George dice: “Podemos agregar eso a la lista de fracasos de Hitler, intentó tomar algo que jamás sería suyo… La historia de nuestras vidas trazada en un lienzo o tallada en piedra”. La historia de nuestras vidas, es una frase muy diciente, provocativa, que encierra unas incertidumbres muy grandes, por ejemplo ¿Cómo saber que un lienzo o una piedra tallada nos representa, es decir a un colectivo? Teniendo en cuenta además que el arte se regula por el mercado. No obstante, también hemos consensuado que una serie de figuras artísticas que se guardan en los museos y que admiramos o de vez en cuando las visitamos, revelan secretos, encierran sucesos históricos, dan cuenta de situaciones, de personas, en fin, encierran en líneas, trazos, grabados, esculpidas, talladas, cualquiera sea la técnica o el formato mucho de lo que somos y no; lo significativo es que con el arte hemos creado una señalética de nuestra especie.

La película entonces se adentra en ir por el arte que ha sido saqueado. ¿Dónde lo pondrán? No se sabe, es al tiempo una incertidumbre resolver el interrogante: ¿Dónde y para quiénes deberá estar? Tampoco sabemos si las lecciones de ética y arte ofrecidas por esta película, serán las más acordes. El caso inquietante y al que habría que concederle las atenciones es la de una batalla por mantener el arte como una forma de proteger la identidad, los significados de las culturas, los indicios y las marcas sociales. En definitiva el arte nos inquieta y la cultura se considera una piel más que nos cubre, nos ofrece un refugio en medio de un campo muy cultivado de opciones.

La inquietud por el valor de arte y sus implicaciones, es la trama de la película.

La inquietud por el valor de arte y sus implicaciones, es la trama de la película.

Stokes vuelve a la carga y afirma: “Puedes eliminar a toda una generación de personas, puedes quemar sus casas, y de alguna forma volverán, pero si destruyes sus logros en vida y su historia, es negar que hubieran existido… es ceniza flotando”. Entonces recuerdo un proyecto muy ambicioso, ideado por el astrónomo y físico Carl Sagan, quien presumió de integrar en un disco lo que somos como especie por si otras en el universo querían saber de nosotros, por consiguiente, se dio a la tarea de reunir lo que nos representa en una novela que llama Contactos.

Por lo pronto, la película, un tanto débil en ser ágil desde lo cinematográfico, aporta en conectarnos con una historia de intrigas, de símbolos, de pensar el valor social y político del arte. Más las escenas desconocidas –masivamente-, de una guerra no épica sino cultural, en particular de la Segunda Guerra Mundial, y que nos entrega una panorámica de lo que implica en cualquier gesta la confrontación, la defensa de la cultura.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 118 minutos
Director George Clooney
Guion George Clooney, Grant Heslov (Novela: Robert Edsel)
Música Alexandre Desplat
Fotografía Phedon Papamichael
Reparto George ClooneyMatt DamonBill MurrayJohn GoodmanCate BlanchettBob BalabanJean DujardinHugh BonnevilleDimitri LeonidasJustus von Dohnányi,Zahary BaharovSerge HazanaviciusGrant HeslovAlexandre DesplatLee Asquith-CoeNick Clooney
Productora 20th Century Fox / Columbia Pictures / Smoke House / Studio Babelsberg
Género BélicoDramaAcción | II Guerra MundialNazismoPinturaBasado en hechos reales
Página web http://www.monumentsmen.es/

El Planeta entre Koba, César y Ojos azules

El Planeta entre Koba,  César y Ojos azules

La nueva entrega de esta película es fascinante, y más que eso: inquieta, siembra ideas, habla por medio de las analogías.

La nueva entrega de esta película es fascinante, y más que eso: inquieta, siembra ideas, habla por medio de las analogías.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Que los simios tengan nombre ya les da una esencia de humanos. El Planeta de los Simios siempre me ha cautivado, bueno, primero fue un acercamiento de asombro y de miedo, ver cómo en las películas anteriores los extraños seres tenían el control y ellos juagaban a ser nosotros y nosotros éramos como ellos. Verlos en el poder me permitió asumir la vida en modo contingente. Lo tremendo es que el cine ha fabulado no sólo con simios, lo ha hecho con cucarachas, pirañas, serpientes, insectos, tiburones, el retorno de los dinosaurios, gorilas y un largo etcétera. Es la idea de la naturaleza como cobrando venganza o demostrando su fuerza, para hacernos ver inermes, indefensos, enclenques como especie. (Ver el tráiler)

El caso de los simios es aún más fuerte: nos ganan en pensamiento, es decir, en racionalidad. Los demás animales no logran ese estado y quizás por eso es más impactante ver en el cine unos semejantes con la capacidad de tomar decisiones, planear estrategias, hacer “civilización”, conseguir un desarrollo moral y ético. Usar las relaciones simbólicas de Familia, Futuro, Hogar, Amigos, estremece y no porque ellos las tengan como parte de su ideario, sino por el valor que le dan, cuando entre nosotros están muy desgastadas. Para ellos son esenciales. César el simio que estuvo en la primera parte y aprendió. Jugó ajedrez y empezó a comprender el lenguaje, es el líder de la manada. Luego del virus con el cual se infectó la humanidad y casi la exterminó. La desolación es la materia prima, como también el mundo de los simios es ya un engranaje social. La primera frase de César a su hijo no deja de intrigarme: “Piensa antes de actuar”.

Se lo dice y cobra tal dimensión, que las dubitaciones serán una constante para los simios. Los humanos en cambio actúan por instinto. De seguir con la profundidad con la que empezó esta entrega del Planeta de los Simios, estaremos enfrentados a un material que nos hará salir de orbita y no como Gravity, sino por el poder alucinante de su trama.

He acá la cara de la confrontación física, la mayor es la del pensamiento. Koba sufrió por los humanos y quiere venganza.

He acá la cara de la confrontación física, la mayor es la del pensamiento. Koba sufrió por los humanos y quiere venganza.

Entonces, volver a esos dilemas, donde gracias a la tecnología, El Planeta de los Simios, es cada vez más similar al nuestro, me da un impacto sustancial. César –el líder simio-, ahora es muy cercano a los humanos, no por su bondad, sino por su fisionomía, mira, piensa, gesticula, con tanto lujo que es ya un humano. Los simios en cambio, nos hemos vuelto menos cautos, más ambiciosos, menos carismáticos, más temerosos, con un espíritu más guerrero y con una amplia desconfianza y escepticismo hacia el prójimo, no miramos, andamos confundidos. Y no es nada en contra de la idea de simios, esa manera de asumirlos ha sido creada por nosotros y con ella crecimos. De manera que el giro, la inversión, es uno de los hallazgos más fuertes a la que nos exponemos al ver esta película.

La confrontación, como han denominado a la entrega renovada, se le suman muchas cualidades electrizantes. Valga la pena aclarar, que los sucesos, se dan por el agotamiento de la energía eléctrica, y los humanos, a lo lejos, incubados, que parecieran extintos, de repente se chocan con los simios, ya en su mundo, en la comarca que han forjado. Donde se puede apreciar con muchos detalles los roles sociales, la unión y el trabajo en conjunto, el paso del tiempo y la obtención de una sólida comunidad. Con principios potentes: simio no mata simios, simios unidos son más fuertes. Y uno que deducen los humanos: son fuertes sin electricidad, todo lo consiguen de la relación con su entorno. En cambio los humanos lucen frágiles, gracias a la dependencia absoluta hacia mecanos y tecnologías.

Ojos Azules no mira de frente, su forma de estar en el mundo es de mucha ambigüedad, lo que sugiere una postura de vanguardia.

Ojos Azules no mira de frente, su forma de estar en el mundo es de mucha ambigüedad, lo que sugiere una postura de vanguardia.

Esa es la confrontación más grande: que cada especie se reconozca en sus cualidades, principios y capacidades. Lo otro es un bocadillo, lo épico, la gesta, el encuentro sanguinario entre dos portentosas civilizaciones. El símbolo de poder es descubrirse. Mientras tanto, llama mucho la atención en la película un personaje –nos hace quizás creer en otras realidades- Ojos azules, hijo de César, quien mira ido, no es como los demás simios, duda, presiente, actúa, espera, analiza, en fin, da cuenta de un estado en suspenso, que va tomando con pusilanimidad las decisiones, esa confrontación de un personaje al reconocerse, actúa como leitmotiv. Ojos azules, le pone el límite a la bondad y a la maldad, refleja en su carácter, la inocencia perdida, que aguarda sigilosa y aprende. Hasta ahí nos han entregado un relato con unas estelas narrativas para seguir y armar.

Koba es impulsivo, odia, quiere venganza, está decidido a la guerra. Pero no es el líder. Así que urdirá intrigas, moverá su cuerpo y acciones para que algo suceda. Koba anda marcado, los humanos con su voracidad le dejaron entender de su implacable forma de ser. Por tanto, mientras uno es cauto, el otro es arrojado, y en el medio Ojos Azules, se nota en formación, su incertidumbre lo hace ser vacilante, no obstante, es una forma de mostrarnos lo avanzado de los simios.

Las dos caras son César y Koba, Jekyll y Hyde. Rostros convencidos de su situación. Extremos de lo que somos. Ese es el planeta que han forjado. Simios y humanos se parecen en algo: intentan sobrevivir. Mientras que los humanos se codean con armas: “No somos muchos pero tenemos armas”, dice el líder humano Dreyfud. Los simios tienen una confrontación mayor: decidir entre Koba y César. He ahí el nuevo Planeta. Cuyos valores y formas de vida son equivalentes a la de los seres que dejaron las ramas. Aún sigo pensando en lo contingente de la vida, máxime después de haber sido permeado por la mirada precisa de César.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 130 Minutos
Dirección Matt Reeves
Guion Rick Jaffa, Amanda Silver, Mark Bomback
Música Michael Giacchino
Fotografía Michael Seresin
Actores Andy Serkis, Jason Clarke, Gary Oldman, Keri Russell, Toby Kebbell, Kodi Smit-McPhee, Enrique Murciano, Kirk Acevedo, Judy Greer
Productora 20th Century Fox / Chernin Entertainment
Género Ciencia ficción. Acción. Drama | Futuro postapocalíptico. Simios. Secuela. 3-D
Página web http://www.elplanetadelossimios.es/

 

Minúsculos: El cine mudo para niños

La vida privada de los insectos: Minúsculos

Los personajes de esta película animada francesa no tienen nombre, y no lo necesitan, se trata de una mariquita y una hormiga obrera, con ellos nos relacionamos en toda la trama.

Los personajes de esta película animada francesa no tienen nombre, y no lo necesitan, se trata de una mariquita y una hormiga obrera, con ellos nos relacionamos en toda la trama.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

El cine nos ha permitido obtener imágenes del micromundo. De contextos donde el ojo no ve en las mismas dimensiones. Y nos ha revolucionado cuando se inserta en lugares y seres, como el de las hormigas, los bichos, insectos y demás,  los vemos en sus justas proporciones, debería decir: visible al ojo humano, por mucho tiempo fueron solo objeto en laboratorios. Y cuando los vemos como semejantes, nos llegan más, los comprendemos y sensibilizan. Eso ocurre en Minúsculos. Una película para niños producida en Francia, donde los grandes nos divertimos, asombramos, y recuperamos al infante que llevamos dentro y los niños se estremecen y espectacularizan. Además, estas películas gozan de unos debates éticos que nos inquietan, no es sólo el asombro, ni ver la magia de esos escenarios re-creados con la animación, sino lo que viven, esa  existencia privada. (ver el tráiler)

Por unas raciones de azúcar se va dar una contienda de grandes proporciones: por un lado una batalla, y por el otro una muestra de solidaridad.

Por unas raciones de azúcar se va dar una contienda de grandes proporciones: por un lado una batalla, y por el otro una muestra de solidaridad.

De ahí a que esa trama sea para divertir está muy lejos, pero se encuentra muy cerca de permitirnos encontrar con un mundo fascinante: el que obviamos. Vale más lo que nos muestra, la revelación de un valle de hormigas que desafía a otras. De manera que, lo íntimo y que guarda directa relación con nosotros, es un enfrentamiento, los modos de vida, entre unas obreras que trabajan y consiguen la comida, más otras similares que se la quieren apropiar; los niños dicen: son unas ladronas y atrevidas, unos más comentan: unas trabajan para las zánganas. Y tiene más, los lazos de solidaridad dados entre especies distintas, que van dando matices de epifanía y esplendor. Es una súper producción, de repente parece que no fuéramos espectadores, sino unos Alicia que viven en otro espacio y disfrutan de un mundo épico, lleno de aventuras, con una simpleza que nos abruman, y unas temáticas que nos ponen en lo épico, lo disímil, el abandono, el trabajo constante y la maravilla de la sobrevivencia.

Mientras unas trabajan, otras esperan hurtar lo de un gran contingente.

Mientras unas trabajan, otras esperan hurtar lo de un gran contingente.

Llama mucho la atención que la película francesa comunique con el poder de la imagen. Acá no hay un lenguaje alfabético, como en otras, el sonido pertenece a lo que podría ser lo natural, lo más cercano a lo real, a la representación de esos insectos. Y comprobamos algo: no necesitamos del lenguaje articulado en una animación. Salimos o estamos en la sala, eso sí, conversando sobre lo impactante puesto en escena. El cine es de efectos, con ellos nos conmueven, mantienen la atención, y los creadores nos dan muestra de lo contundente del sonido, de las acciones. Además participamos de esa batalla, pertenecemos al conflicto: nos solidarizamos con el bando de las hormigas dispuestas a vivir cómo se debe. Pero hay una solitaria mariquita, esa es la pieza fundamental de toda la película. Un insecto diminuto y desprovisto, con quien guardamos la mayor de las empatías.

Como carecemos de nombres, entonces la identificación es por lo que sucede. La mariquita es un personaje suelto, que de modo espontáneo se inmiscuye en esa situación de pugna. Y con ella obtenemos esos momentos de epifanía. La película se encarga de colocarnos en situaciones incómodas, muchas más de travesías y riesgos, de estar nosotros pensando sobre lo que vemos, de generar una serie de incertidumbres y creemos que lo más fatal puede pasar.

Sin embargo, las tensiones, tendrán una fortuita destinación. Aunque no todo es color de rosa.

Si quisiéramos darle un rótulo o una catalogación a esta película, habría que ubicarla como un drama intenso y privado de la vida de los insectos, de esos minúsculos, pero somos nosotros los que sentimos lo pequeño que hemos sido, por tener en aislamiento y menosprecio a esos micromundos, que también están llenos de riqueza, de fábulas, fueron por un tiempo dominio de la literatura, y por ahora el cine ha venido incorporándolas para sorprendernos.

Los méritos pues de Minúsculos son varios, la familia se divierte, luego conversa, se fascina con lo bien cuidado de la producción, es tan real, que no parece una animación. Se trata de un cine mudo para niños, que resulta diciendo más de las que ostentan diálogos y sobre todo es tan llena de emotividad que parece una fábula, y nos remueve nuestra humanidad.

 

Ficha técnica

País, año, duración Francia, 2013, 82 minutos
Guion y dirección Thomas SzaboHélène Giraud
Música Hervé Lavandier
Fotografía Animación
Productora Futurikon Films
Género AnimaciónAventurasBélicoInfantil | InsectosNaturaleza3-D
Página web http://www.minuscule-blog.com/
   

Bajo la piel del miedo: ¿Escándalo o película?

Bajo la piel del miedo: ¿Escándalo o película?

Under The Skin, la película de la famosa Scarlett Johansson, quien protoagoniza un escándalo por algunas fotos donde aparece desnuda.

Under The Skin, la película de la famosa Scarlett Johansson, quien protoagoniza un escándalo por algunas fotos donde aparece desnuda.

Por: John Harold Giraldo Herrera

John.giraldo.herrera@gmail.com

Docente universitario y periodista

 

Scarlett Johansson ha protagonizado un escándalo mediático. Fotos desnudas de ellas salieron a la luz pública, como fotogramas de una película que parece traer una carga emotiva grande o por lo menos una polémica. Ahora, la actriz, cantante y modelo, cuenta con una figura que atrae y moviliza como símbolo sexual. La película Under The Skin parece traer más disputa por este tema que por los tratados en la cinta. Su director Jonathan Glazer cumple con su cometido: su nuevo filme está en boca de la aldea global. Y un desnudo acarrea las miradas de curiosos, quienes, queremos comprobar que bajo la piel de una mujer tan aclamada hay algo más que una llamativa figura. Y así es, no es un desnudo, es una trama inquietante, que nos mueve en un elixir de imágenes. Un aire fantasmal y solitario se apodera la película y los espectadores quedamos como en otra dimensión(Ver el traíler)

De modo que puede conectarnos con la reciente Ninfomaníaca, en la idea de una mujer que busca, que sale a recorrer el mundo con el interés de estar entre las pieles de otros, en un dejo y en una forma tal que parece ser el deseo, un deseo insípido y mostrado en tonos surrealistas, más en un ambiente de sicodelia. Sin embargo, se distancia, porque acá la mujer es una alienígena, un ente, un ser extraño, que de repente la asociamos con una mujer terrenal, pero no puede perderse de vista que es una traída de fuera. No obstante, la película crece, va ganando terreno, y olvidamos a esa mujer como extraña y la acogemos. Queremos saber más de ella, sus intenciones, y también nos suspendemos, porque la película es de algún modo narcótica.

Planos abiertos, de paisajes esbeltos, tranquilos, lugares paradisíacos en el país de Escocia, donde pronto el deseo sin freno sin incuba y también el terror.

Planos abiertos, de paisajes esbeltos, tranquilos, lugares paradisíacos en el país de Escocia, donde pronto el deseo sin freno sin incuba y también el terror.

Avanzamos en medio de muchos silencios. Una arriesgada puesta en escena. Que vamos hilando gracias a lo que nos dicen cuando empieza: la piel es una delicatessen. De modo que por eso, es que la piel se va fundiendo, en esos ambientes sin tiempo, aislados, sumidos en otros mundos. Pero no todo es así, habría que hacer una taxonomía de pieles, porque la mujer, quien las recorre hace todo un paisaje con ellas. Una pintura parecen unas, y otras van a estar en ambientes y atmósferas deshabitadas, y otras más que no superan expectativas, como aquellas que hacen parte de la dimensión cercana, estrecha y diciente. La forma de irnos llevando, es con el manejo de planos abiertos: panorámicas, otros más de detalle, pero con un aire sórdido. En fin, acá lo que parece primar es un alejarse, un dejarse ir, y eso queda muy bien obtenido. Mientras tanto esos cuerpos, la geografía humana, sus rostros, gestos, y demás quedan entre nosotros. El deseo los aprisiona. Aunque no todos, existe un ser, que ni siquiera busca, de hecho todos acá son cotejados y devuelven, en cambio uno no, es esquivo, grotesco en su fisionomía, pero delicado en su proceder. Habrá que verlo.

Así se muestran las pieles de los otros: se funden ante la belleza de la extraña y somos nosotros los extraños viendo como van quedando ahí en la pupila esas imágenes.

Así se muestran las pieles de los otros: se funden ante la belleza de la extraña y somos nosotros los extraños viendo como van quedando ahí en la pupila esas imágenes.

Scarlett se desnuda, una y varias veces, aunque no vemos del todo su cuerpo, sabemos que es otra piel la que la habita. Hay en ella un encierro, un mundo de aparente sin sentido. Es un prepararnos, porque un suspenso va quedando, de modo que toca cogernos de la butaca para lo inesperado. Es de esas películas que trabajan para dar un golpe letal al espectador, antes lo ha arrinconado y le ha propinado varios golpes con escenas in crescendo, otras pasmosas, unas más donde el misterio ronda, y los encuentros entre extraños son la punta de lanza. Cada hecho es tan enigmático, se encuentran llenos de intersticios, con distanciamientos, pequeñas epifanías, suculentos platos de poesía visual. De una fantasmogoría que nos abruma.

Bajo la piel, es una de esas películas para no olvidar. No se trata de un desnudo, ni de una polémica, es más bien una forma extraña de decirnos algo sobre nosotros, de aterrarnos con la postura del apartamiento, de lo solitario, de las consecuencias de compartir con otros, son alertas del mundo, salpullidos de la piel, un deseo confinado. Los encuentros de la alienígena nos marcan, las consideraciones que hagamos obedecen a interpretaciones forzadas, más bien hay que verla, dejarse atrapar, quedar suspendidos, y esperar la sorpresa, lo que pensábamos pero que se nos olvida. Hay que capturar esas imágenes, porque puede que no se repitan. Esculcar la piel, una de exploraciones, participar del horror y la extraña pasión, es una vía de escape, luego salimos de presenciar este drama de espectáculo y ya no habrá retorno.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Reino Unido, 108 minutos
Director Jonathan Glazer
Guion Walter Campbell (Novela: Michel Faber)
Música Mica Levi
Fotografía Daniel Landin
Actores Scarlett JohanssonPaul BranniganRobert J. GoodwinKrystof HádekScott DymondMichael MorelandJessica ManceJeremy McWilliamsAdam Pearson
Productora FilmFour / Nick Wechsler Productions
Género Ciencia ficciónDrama | Drama psicológicoExtraterrestres
   

 

La era de la extinción: Los transformers re-creados

La era de la extinción: Los transformers re-creados

El valiente Optimus Prime, con su saga de Autobots, esperan de nuevo salvar a la tierra, auqnue les cueste creer en los h

El valiente Optimus Prime, con su saga de Autobots, esperan de nuevo salvar a la tierra, aunque les cueste creer en los humanos.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente Universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

Cuando una película es tan querida por el público, se hace esfuerzos por mantenerla vigente a como dé lugar. Los Transformers van por la cuarta versión en un intento por renovar su imagen y darle poderío con los adelantos tecnológicos. Ya no son estructuras y su brillo y velocidad resultan potentes. Lucen atractivos y su idea de salvarnos de ataques de máquinas foráneas ha causado un impacto mayor al de monstruos o alienígenas que invaden nuestro planeta. Saber que allá en el multiverso existen otros seres, nos sacude acá abajo, pero el cine ha hecho creer que ellos vendrán a acabar con nosotros y eso seguro es producto de no saber ni siquiera vivir en comunión entre sociedades. En fin, el hecho es que las generaciones diversas crecen con un semi-dios terrenal, cuya vida y principios nos acercan: Optimus Prime(Ver el tráiler).

Y ese semi-dios, cada vez es más parecido a un sacerdote. En esta versión lo comprobarán. Desde los confines de ese espacio sideral un ente nos alienta en mantener esperanza y esforzarnos en contar con los bríos y las fuerzas para que la humanidad no se extinga, entonces los Transformers dejan su lado aventurero y de espectáculo y se adentran en una serie de mensajes forzados y que desvirtúan la esencia de estos artefactos con quienes hemos crecido. Incluso sus contradictores Megatron y los Decepticons, se opacan, y nuevos retos toca superar, aunque su poder de controlar siga intacto.

Por supuesto, que no todo es un evangelizar, ni mantener la atención sobre el poder de los Autobots, cada versión nos concentra en algo específico y he acá un desvarío: la era

Loas aliados de los Autobots, en la era de la extinción, no posan de muy creíbles.

Loas aliados de los Autobots, en la era de la extinción, no posan de muy creíbles.

de la extinción es doble: pueden acabarse los Autobots porque los humanos los están construyendo y renovados: con más fuerza y capacidad, así como la extinción se remite a los dinosaurios, esos otros seres que gravitan entre el mito, la leyenda, la realidad y los eslabones a descubrir. Mientras tanto los Decepticons, esos antagónicos, andan como en reserva de dar un ataque letal: inesperado y voluptuoso. Habría que decir: de chatarra y estructuras sólidas,  no obstante, los artificios con los que nos moldean, en el capítulo 4 de los robots con inteligencia, es el que están hechos por partículas que se desintegran y arman sin ningún problema. Y para ello, la otra inteligencia, la de la ambición y los desmanes de los humanos no tiene control, sobre todo para dar muestras de lo corruptos y detestables que somos como especie. En fin, ese es otro eslabón lleno de espinas, lo mejor es centrarse en que todo no es así.

La invención viene desde un individuo, que confinado en sus deudas y de cierto modo desprestigiado por sus fracasos, va  a ser la pieza central de muestras de esperanza y de salvaguardar los valores humanos. Él es un inventor y convierte la chatarra en algo útil. Ahí va estar el principio rector de la era de la extinción: cualquier hecho que parezca como basura puede ser convertido en una invención digna de resolver situaciones y combatir ferocidades. Un polvo diminuto, como lo vemos con los adelantos tecnológicos, puede ser de avance y ofrecer resolución de problemas como los de la seguridad, también provoca los más grandes dolores de cabeza e infortunios.

he acá a los humanos de esta versión, tampoco son muy creíbles.

he acá a los humanos de esta versión, tampoco son muy creíbles.

Ahora, esta película no termina por convencer del todo. Es épica, cuenta con una leyenda que no cabe en las historias que nos cuentan de la extinción, esos dinosaurios aparecen de repente y como parte de una infructuosa calamidad; eso sí la agilidad y puesta en escena de los héroes: los Autoboots no deja duda de su gracia, de su trabajo en conjunto, de su disposición por estar entre nosotros y preservar la armonía del planeta. Aunque a veces es forzado su actuar y la renovación parece estar en el ocaso. Se queda muy parca esta película, su capacidad, se mengua, es una trama contada con despistes y sin un hilo bien logrado, más el que de la chatarra en pugnas.

Los Transformers hacen parte del inventario de fabulaciones que tenemos de nuestro mundo. Son reales en la medida que los hemos creado, convivimos con máquinas y de ellas desprendemos leyendas. Optimus Prime, sus Autoboots, los eternos rivales: Los Decepticons, más los aliados y contrincantes en la tierra, cuentan con un universo amplio para dar diversión, mientras que miramos hacia los confines de la galaxia y esperamos una invasión. De manera que, si su manera de contar sigue siendo tan poco cuidadosa y sus mensajes tan artificiales y poco concatenados, parece que podrán extinguirse de la pantalla.

Ficha técnica

País, año, duración Estados Unidos, 2014, 165 minutos.
Director Michael Bay
Guion Ehren Kruger
Música Steve Jablonsky
Fotografía Amir Mokri
Actores Mark WahlbergNicola PeltzJack ReynorStanley TucciKelsey GrammerSophia MylesVictoria SummerT.J. MillerHan GengLi BingbingBrenton ThwaitesCleo KingTitus WelliverTeresa DaleyMichael Wong
Productora Paramount Pictures / Hasbro / China Movie Channel
Género Ciencia ficciónAcción | RobotsExtraterrestresSecuela3-D
Página web http://www.transformersmovie.com/intl/splashpage/

 

 

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

Una película para entrar al mundo de un hotel que tiene muchas historias guardadas.

Una película para entrar al mundo de un hotel que tiene muchas historias guardadas.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Una película sencilla, cuyo mérito reside en la plasticidad de ser contada como en un juego de cajas: la historia se encuentra encerrada, hay un alguien quien la quiere contar, luce serio y con una voz de narrador potente intenta convencernos de su fidelidad. Sin embargo, no es uno el que cuenta, ni es una la historia plasmada, se trata de múltiples relatos, que van yendo en retroceso, hasta conseguir situarnos en el hecho central: la muerte de una dama y el robo de una obra pictórica del renacimiento. Y entonces esa caja se abre, a sorpresas, con una melancolía y nostalgia por el ayer, por la decadencia de una época, por el sostenimiento del equilibrio de un hombre y por lo poco de civilización que nos queda en medio da la barbarie(Ver el tráiler)

Pero todo no es en un tono gris. Se trata de una película que es única, si uno dice que es cómica le cabe, si uno afirma que es seria, soporta el adjetivo.  Es tan intensa y simple. Resulta que nos va llevando por medio de un personaje, el obstinado, bien puesto y culto Gustave, dueño de un hotel emblemático, cuyo prestigio es envidiable tanto como el lugar donde se encuentra. Gustave es el hombre que guarda la compostura, tiene una serie de principios, pero como todos, cuenta con fisuras, y se resquebraja, aunque ese será el propósito: no desvanecer.

Una película de sucesión, quien tiene un aprendizaje lo lega, y este a su vez lo cuenta para que otro lo mantenga y así hasta que se enaltece el arte de contar.

Una película de sucesión, quien tiene un aprendizaje lo lega, y este a su vez lo cuenta para que otro lo mantenga y así hasta que se enaltece el arte de contar.

Ahora, es una película de sucesión y entrenamiento. Pues el dueño del hotel, pronto se ve entusiasmado a ser el amigo inseparable de Zero Mustafá, un chico, que se asume como un portentoso cultivador de su legado. Juntos, van a vivir, el extrañamiento, el aprendizaje y el encuentro como sujetos. Mientras, el robo de esa obra llamada: Joven con manzana, aparece como un anclaje por donde se filtrarán los cruces con varios de los temas y los personajes de la película. El valor de esa obra es incalculable, como también lo son los hechos estéticos de la película, tanto en el manejo de planos, como en el diseño creativo y artístico, parece uno estar viendo un cuadro preciosista, aunque sus escenas contengan en cierto momento la desolación. Nos encierra, nos abre, nos va llevando por unos enfoques que nos sitúan como si fuéramos unos avistadores de aves, o como si de repente estuviéramos en un mundo minimalista, haya que verla, para comprenderlo.

Es más, esa película nos narra por allá en la periferia, a medida que se va en un tren de un lado al otro, la dos guerras mundiales. Y es tan sutil como elocuente lo que nos dice, en palabras de Gustave: “Ya ves… Todavía hay destellos tenues de la civilización que quedan en este matadero bárbaro que una vez fue conocido como la humanidad. De hecho eso es lo que ofrecemos en nuestra, modesta, humilde e insignificante… ¡oh, mierda”.

He acá el cartel con los personajes más relevantes de la historia contada en El Gran Hotel Budapest.

He acá el cartel con los personajes más relevantes de la historia contada en El Gran Hotel Budapest.

Es una paradoja, porque esa idea habla de la humanidad, de la búsqueda, y sigue en cuestión. Al ser narrada una Europa, también nos da muestras en esa frase de lo que otrora fue la cuna de la civilización, pero queda la nostalgia, el modesto recuerdo, la evocación, el desparpajo.  Gustave, tiene entonces a Zero, Zero a su vez cuenta con Agatha, la mujer que se enamora, y como si fuera un mago sacando conejos, hay más roles en la historia y cada uno tiene una fuerza. Pero no como la postura de Gustave, más la forma como Zero va recogiendo un mundo, uno al que llegó para atender y que poco a poco le será guardado para algo más.

El gesto más polémico es que Gustave se acuesta, como parte de la atención del hotel con mujeres octogenarias. El placer sin condiciones ni límites. Y una de esas mujeres que recibe bálsamos de aprecio, muere y luego se configura una trama compleja, de suspenso, muerte, intrigas, escapes, encierros, decadencia, asomos de nobleza.

La película es hecha por un amante de lo bello. Wes Anderson, ha hecho casi dos decenas de películas, todas con un lujo de detalles y con un resalto por eso que sobresale cuando uno ve: texturas, formas, ambientes, color, encuadres, planos, ángulos, escenas, en fin, un ojo que nos posiciona como en un mundo visto a través de lienzo con pinceladas de lujo.

El Gran Hotel Budapest es una historia muy conmovedora, narra un flanco de la humanidad, a unos seres que lucen su histrionismo, a otros inquietos por historias, como quienes acudimos a presenciar esos relatos. Además con frases como estas, obtenemos un panorama de admiración: “Creo que su mundo había desparecido mucho antes de su llegada. Pero he de decir, sin duda alguna, que mantuvo la ilusión con maravillosa gracia.” Así que alisten la butaca y no duden en verla, alisten sus maletas y separen un cuarto en el hotel Budapest.

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Ficha técnica

Año, País, Duración 2014, Estados Unidos, 99 minutos.
Director Wes Andersen
Guión Wes Anderson (Historia: Wes Anderson, Hugo Guinness)
Música Alexandre Desplat
Fotografía Robert D. Yeoman
Actores Ralph FiennesTony RevoloriSaoirse RonanEdward NortonJeff Goldblum,Willem DafoeJude LawF. Murray AbrahamAdrien BrodyTilda SwintonHarvey KeitelMathieu AmalricJason SchwartzmanTom WilkinsonLarry PineBill Murray,Owen WilsonLéa SeydouxGiselda VolodiBob BalabanFlorian LukasKarl MarkovicsVolker MichalowskiFisher StevensWallace WolodarskyWaris Ahluwalia
Productora FoxSearchlight / Scott Rudin Productions / American Paintbrush
Género Comedia | Años 30
Premios 2014: Festival de Berlín: Gran Premio del Jurado

2013: Premios David di Donatello: Mejor film extranjero

Página web http://www.grandbudapesthotel.com/

 

El quinto poder

El Quinto Poder: WikiLeaks, la sombra del poder

“Si quieres la verdad debes buscarla tú mismo. Eso es lo que temen. A ti.”

Julian Assange

Una película de intrigas, de conspiraciones, que pone de manifiesto el poder de la información.

Una película de intrigas, de conspiraciones, que pone de manifiesto el poder de la información.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Nadie pensaba que desde las entrañas del monstruo, pudiera existir un veneno que diera muestras de poderlo acabar o contener. Hablo de la creación de un artefacto que hoy luego de pocas décadas de masificado, ha dado pie para ser la punta de emergencia del poder y al tiempo de sus disidencias. Internet es la biblia de nuestros días, un vademécum, un repositorio, una plataforma que se salió de las manos, y que ahora tiene muchas fisuras y ha creado cientos y miles de sitios dedicados a impedir que los secretos del mundo sigan en los bunker o dispuestos para unos pocos. Wikileaks nos mostró que nada hay oculto y aquello que deja un rastro, una huella o así de simple: que existe, puede y deber ser expuesto al público, ese eslabón inquieto y desconocido con el que se legitima o desvirtúa el establecimiento. (Ver tràiler)

Sabemos que mientras pestañeamos el mundo no es igual. Algo se ha transformado, un ser puede haber hecho algo que nos permite encontrarnos en otra dimensión, al otro lado del espejo o en uno de los tantos vórtices de la realidad, son advertencia del paso de un tiempo que va como la liebre. Una primavera se gesta como un invierno opaca alegrías, por algo que se haya hecho en la red de redes. Pues bien, un individuo quiso darle rienda suelta a su activismo, y gestó un sitio para revelar secretos y junto con otro, hizo que Wiki, ese espacio para la construcción colectiva, comparta la información que le duele a los poderosos y hace que la opinión pública reaccione. “La valentía es contagiosa”, dice Julian Assange, y gracias al sustrato de la información, la gente tiene cómo enfrentar la ignominia y el terror.

Al interior de Wikileaks se  pudo poner en evidencia la crueldad del poder, peor quienes exponen la información, afrontan el hecho de exponerse a sí mismos.

Al interior de Wikileaks se pudo poner en evidencia la crueldad del poder, peor quienes exponen la información, afrontan el hecho de exponerse a sí mismos.

El Quinto poder es una película de muchas intrigas, no se sabe muy bien cómo es que se desenvuelven los hechos, van tan rápido como la propia información que circula por la internet, y le falta como una serie de filtros, que nos permitan saber qué es lo que pasa, por qué pasa e incluso cuándo y a quiénes les sucede. Pone de manifiesto, la creación de las verdades del poder que andaban entre ellos, y como si fueran anonymous, cada quien va –sin rostro-, divulgando lo que se cree se necesita.

Una torre de babel para el encuentro y no para la división, aunque lo que allí se diga pueda contaminar la creencia entre los que gestan el odio y la barbarie. Unos intrépidos muchachos desnudaron la cara oculta de los hechos, esa misma que los reporteros de los diarios persiguen pero no pueden desentrañar por la excusa del tiempo, por impedimentos técnicos o porque nadie les ha incentivado la exploración y la curiosidad. En fin, lo que se pueda decir de ese gendarme, es poco, mientras que para muchos el capítulo es como una novela: su mentor huye, Julian Assange. Su amigo, Daniel no sufrió de persecución, y en esta película devela la relación que sostuvieron. Allí está el foco, y nos asomamos con ciertas prevenciones a una página que nos hace pensar de modo distinto sobre el estatus quo.

La información es un lujo, se masaificó, pero algo se esconde y alguien lo quiere revelar, un mundo de complots y de arriesgados que enfrentan la barbarie.

La información es un lujo, se masaificó, pero algo se esconde y alguien lo quiere revelar, un mundo de complots y de arriesgados que enfrentan la barbarie.

Una película frenética, que no permite dilucidar los hechos, y los enmarca en intrigas y desespero; un hippie de los medios, ha querido poner en jaque al mundo y lo ha conseguido, pero tal hecho, parece ser el escalofriante episodio de saldar hechos de su niñez a falta de un padre, su figura queda en una nebulosa, y toca indagar para saber si nos quedamos con ese rostro. Los egos, los enigmas, un juego de ajedrez es lo que se entreteje cuando vemos El quinto poder.  No logramos del todo saber las intenciones de sus mentores, y algo puede haber detrás, pero digamos que no y que lo que se ha hecho es algo por la justicia.

En fin, la película es la disputa, a modo de Social Network, sobre la red social Facebook, donde Zuckerberg es acusado de plagio. En esta, Julian es acusado de querer ir más allá, incluso de sí mismo y de valorar poco la entrega de Daniel. Va quedando solo y su causa puede derrumbarse. Hace poco pasó ese episodio de las travesuras del hombre de cabellera blanca, refugiado en países (sigue confinado en la embajada ecuatoriana en Londres), y luego vinieron los acosos de otros traidores que pasaban información reservada, ese término parece estar en desuso y el poder ha quedado en evidencia. Mañana no sabemos con qué despertáramos, pero algo se urde en medio de las situaciones de la red. “El hombre no es el mismo cuando habla por sí mismo, pero si le das una máscara, dirá la verdad”, afirma Julian Assange, y esa frase inspira a muchos a contar lo que pasa y otros no saben.

La película no ha despertado muchas empatías, sirvió para poner una versión, mientras que el poder sigue latiendo como si nada, pero algo nos queda claro: ”Si pudiésemos encontrar un con ética, un informante, alguien dispuesto a develar esos secretos, ese hombre podría derrocar al régimen más poderoso y represivo”, ese es el quinto poder: tú.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Estados Unidos, 124 minutos
Director Bill Condon
Guion Josh Singer (Libros: Daniel Domscheit-Berg, Luke Harding, David Leigh)
Música Carter Burwell
Fotografía Tobias A. Schliessler
Actores Benedict CumberbatchDaniel BrühlAlicia VikanderCarice van HoutenStanley TucciLaura LinneyAnthony MackieDavid ThewlisDan StevensMoritz Bleibtreu,Peter CapaldiHera HilmarJeany SparkJamie BlackleyMichael JibsonPascaline CrêvecoeurLydia LeonardAnatole TaubmanMichael CulkinAlexander Beyer,John SchwabYuval DavidAmir BoutrousChristian Contreras
Productora DreamWorks SKG / Participant Media
Género Drama | BiográficoInternet / InformáticaPeriodismo