Uno del barrio

Uno del barrio

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente y periodista universitario

John.giraldo.herrera@gmail.com

Un documental sobre la vida del Momo, un boxeador de Cali que ganó en el 2013 el título mundial en México

Un documental sobre la vida del Momo, un boxeador de Cali que ganó en el 2013 el título mundial en México

¿Qué será lo que debe tener en cuenta un documentalista para dejar plasmada una realidad? Las respuestas son múltiples. Depende de los propósitos que se quieran causar en los otros que asisten al espectáculo de la imagen y los compromisos que se adquieran al contar. En Colombia, al que llaman hijo vástago del cine: el documental, viene demostrando su fuerza y capacidad para comunicarnos realidades e historias. Muchos cineastas cumplen con el hecho de situarnos en unos contextos donde el narrar y estar allí para contarnos.  Al ver Uno del barrio, parece que miramos por medio de una cámara que se instala en los momentos oportunos para estar como en una barrera percibiendo a las personas y a esa idea de querer triunfar sobre la pobreza en la que nos podemos asomar.(Ver tráiler)

Es frenética y despiadada la idea de boxear. Un deporte tan agudo como grotesco. Darse golpes y derribar a otro a punta de puñetazos es algo con lo que no tengo mucha afinidad.  El boxeo no debería tener tal nominación. Pero surge en medio de necesidades despiadadas y de hombres con dignidad para vivir en medio de la violencia y la zozobra. Ahora, resulta paradójico congraciarse con la caída para que otros se mantengan de pié. Una mujer al interior de la película, le dice a uno de los tantos infantes que se encuentra en carrera preparatoria: “Duro David, dale duro, como le enseñó su tío Momo. Duro, que eso es de familia”. Y de ahí en adelante lo que sigue, sin saberlo, como lo dice el propio director Carlos Rodríguez, fue imprevisto. Se pensaba hacer algo y terminó haciéndose otra cosa. Pues son las decisiones que se deben afrontar cuando se documenta. Y viene entonces una historia de esas que cuentan con la bondad del triunfo, muchas más, miles están condenadas al fracaso, por eso su título me sacude: Uno del barrio.

Sin embargo, elegir no contar la historia de unos niños que se preparan para el combate en medio de la espera de una dotación a su club (era la idea inicial), fue oportuno, esa idea sigue estando allí, pero se abrió paso la disputa del título mundial de boxeo de Momo, quien como muchos se enfrenta a su más cruel rival: la pobreza y el abandono. Momo es hijo de la miseria, incluso hijo del desvarío: en su infancia era travieso y como sus otros hermanos, iba a la escuela a darse puños con sus compañeros, su padre desvió esa situación y los puso a entrenar.

Creo que son los niños los protagonistas de este documental, cientos de ellos añoran una vida mejor, y el boxeo es como un trampolín para conseguir ese deseo

Creo que son los niños los protagonistas de este documental, cientos de ellos añoran una vida mejor, y el boxeo es como un trampolín para conseguir ese deseo

 El documental tiene muchas fortalezas, se encuentra hecho a un ritmo que no da esperas, que hace que el espectador se conecte de inmediato con la historia, y así, como esa cámara nos muestra, por hendijas, en medio de intersticios, desde la reja o un borde que no es el central, así van sucediendo los hechos. Los medios alucinan con una historia de infoentretenimiento, con tintes de pornomiseria y acuden presurosos a dar cuenta de un individuo que sobresale, pero si hubiera muerto también hubiera sido jubiloso y cámaras habrían grabado ese suceso; la familia se instala en sus creencias religiosas, para que Momo salga campeón. Su padre, es irónico, anda en cuidados intensivos, y no podrá vivir una experiencia como la que tendrá su hijo en México en la final. De modo que haya muchos combates en ciernes.

Ahora, Carlos, el documentalista, no abusa de la realidad, simplemente deja pasar y antes nos dejó ver al padre del que quizás sea campeón, yendo a ese coliseo, cuyo nombre no debería ser: “Coliseo del combate”, allá unos niños incrédulos desconfían de que otro similar a ellos pueda estar en el éxito, más aún cuando el padre es de color y el hijo no –una gran ironía-. En Cali, una ciudad de 3 millones de habitantes, y con una ciudadela atestada de miseria como lo es el Distrito de Aguablanca, posee el 30% de la población de esa metrópolis, y sus gentes se debaten en contingencias: sobrevivir, de manera que es cuna de violencia infernal. Allí un profesor, sale como ángel, Jorge Aguirre, y su idea es arrebatarle niños a la violencia, pero los forma en un deporte violento: el boxeo. Un cinismo y una venia para aquellos que desean superarse. Aunque lejos está la película del documentalista Rodríguez de haber hecho algo de superación.

He acá a las mujeres rezar por la pelea del momo, son cristianas y avalan triunfar aún derribando a otro.

He acá a las mujeres rezar por la pelea del momo, son cristianas y avalan triunfar aún derribando a otro.

La película goza de impedir que estemos desconectados de lo que nos cuenta. Y como si fuera un relato íntegro, no sobra ni falta nada. Queremos estar pendientes de lo que pasará, del desenlace, y cuando llega, aparece algo muy candente: esa historia es apenas una entre un millón de jóvenes. Igual puede llamarse como dice la mamá del momo: “Una alegría en medio de tanta tristeza”. Es una historia que hace eco cuando tuvimos a uno de los más grandes del deporte en Colombia: Kid Pambelé, su vida la saben muchos colombianos, está entre El oro y la Oscuridad, como lo retrató el gran cronista Alberto Salcedo Ramos: “el llanto y los golpes, el trastorno y el encierro, la fama y la oscuridad”, dice. Muchos combatientes de rines se juegan la vida allá en esa lona, pero no es tan sólo el cuadrilátero, es su pasado, una tortura de tiempo que salen airosos a superar.

La historia de Momo es de gloria, por supuesto. No sabemos qué pasará con él. De hecho ya perdió el título. Saber que viene de una familia que ha sido golpeada por la violencia, como lo vemos en el documental y que Reinel el mayor era más promisorio para las lides de las manos y los golpes, pero fue asesinado para una pandilla, sigue siendo cruel. Y ver allá a lo lejos a David, y a Jorge, el chiquillo y el entrenador, es confirmar que esos estruendosos manasos, los de la vida, son más fuertes que aquellos que se reciben en la cara. Así que lo que vemos es un compromiso con una realidad y una disposición para contar, Carlos estuvo ahí lo dejó en su cámara y lo estructuró para nosotros. Esos niños siguen un ejemplo, uno que tal vez no sean, pero salen de sus huestes con una esperanza. El Momo, Es uno del barrio.

Ficha técnica

País, año, duración Colombia, 2013, 32 minutos
Director Carlos Rodríguez
Producido En medio del Taller Varan
Sitio web para verlo completo http://www.festivalpointdoc.fr/un-mec-du-quartier

 

El Capitán América un reflejo de nuestro tiempo y del poder político

El Capitán América un reflejo de nuestro tiempo y del poder político

 

Un remake, una más de súper héroes, con algo distinto: nos asoma el futuro gobernado por tecnología de punta al servicio de ideas fascistas.

Un remake, una más de súper héroes, con algo distinto: nos asoma el futuro gobernado por tecnología de punta al servicio de ideas fascistas.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Digamos que rechazo esas ideas de un ser súper poderoso que nos salva. Y que el cine me permite tolerarlas de cierto modo, en la medida que me entretiene. Ahora me interesa la manera como con el cine se nos anuncian hechos de nuestro mundo. Y al parecer la segunda parte del remake del Capitán América: El soldado del invierno, nos pone frente a un hecho fatídico: el control extremo que pretende llevar a cabo el poder político contra los ciudadanos. No creo que vivamos un tiempo de libertades, la tecnología nos viene apabullando y aunque hablemos de un mundo global, los individuos y las sociedades viven bajo consignas de miedo, de encarcelamiento, o de creer que somos ciudadanos globales por la moda de las redes sociales, cuando parecemos más esclavos de las pantallas y de la vigilancia al estar todo reseñado en el mundo de la tecnología: con ella se nos espía es a nosotros, bueno también se generan relaciones diversas y de un corte apropiado. (Ver tráiler)

El control de las masas ya lo han mostrado de modo contundente y hace mucho tiempo películas como Brazil (1985), 1984 (1984), incluso La Naranja mecánica de Kubrick. De manera que el control con las tecnologías hace rato es cuestión de tratamiento en el cine. Pero lo que varía es la manera, el método, la estrategia y los modos de llevarlos a cabo. Cuando vimos Brazil, a cada ciudadano le llegaba a su casa todo lo que debía hacer y existía un omnímodo poder estatal. Lo mismo ocurre en 1984, una manera de doblegación absoluta, pero con fisuras, y parten de la historia de un alguien que se atreve a cometer el delito más grande: pensar; luego esas historias van a lo total. Lo de la Naranja mecánica es un experimento conductista que sería puesto en escena para volver dóciles a las personas.

Un areunión de otros súper héroes colman la película: como la viuda negra, que se llama Natasha y que participa de las intrigas de la historia.

Un areunión de otros súper héroes colman la película: como la viuda negra, que se llama Natasha y que participa de las intrigas de la historia.

Historias como el Capitán América, hacen lo contrario, parten de un todo y muestran la estrategia y cómo será el control de llegarse a concretar, mientras que en las otras películas ya se viven. Pues bien, no es nada novedoso, pero ese súper héroe, que ahora tiene más de 90 años, pero luce sin daños, ni pasos del tiempo, y que requiere actualizarse con su época leyendo Octavio Paz y escuchando a Shakira, nos muestra que se diseña un arma que literalmente matará a todo aquel que sea un sospechoso o potencial agresor con el sistema y la seguridad, comodín del mundo moderno.

En algún momento llegará tal control. Se puede matar por sospecha en aras de impedir que la seguridad se quebrante. Es decir, se busca que nada pase y para ello es necesario e indispensable –dicen los políticos y los dueños del poder económico, en la película-, poner en funcionamiento un sistema que se conectó con toda la aldea global y sus habitantes, para “detectar” sospechosos y darles de baja. Ese argumento es fuerte y ver la película es asomarse a esa nefasta situación. Aunque se escuchan muchas risas en el teatro, por las alusiones que hacen en la película a Bogotá, donde el Eln retuvo a unos presos políticos, y Nick Fury (el estratega) aprendió lo que sabe. Al rescatarlos.

El legendario Nick Fury, el estratega, se verá envuelto en una trama divertida y de intrigas.

El legendario Nick Fury, el estratega, se verá envuelto en una trama divertida y de intrigas.

Ahora, la compañía Marvel, especializada en superhéroes, ya nos contó la vida de Thor, viene la segunda versión de Los vengadores, Iron Man, Hulk, entre muchas más; le puso al Capitán América su rival, el Soldado del invierno, un contrincante fuerte y digno, con algunos hechos sorprendentes y otros más de intrigas. Es una película que claro, entretiene, pero igual va soltando mensajes severos.

La película nos sugiere un hecho todavía sin superar: siguen aún pegados a esa vieja idea de la guerra fría, Estados Unidos como centro y Rusia como los malos, de hecho El soldado del invierno proviene de allá. Y la tecnología, como si fueron los más inteligentes, es manejada por los gringos.

Los remakes de películas de los hombres invencibles y a los que les debemos el mundo mejor –nunca existe ese mundo-, andan saltando bajo premisas que nos dejan asomarnos al futuro, reconstruyen situaciones del pasado y nos ponen un espejo para vernos de frente. Bueno, es sólo ficción, una aventura más, un modo de comer crispetas, pasar la tarde, reír por las alusiones que hacen de la película a Colombia y sentir extrañeza por ese mundo que ojalá no venga, aunque lo vivamos: el del control.

Ficha técnica

 

Año, duración, país 2014, Estados Unidos, 128 min
Directores Anthony RussoJoe Russo
Guión Christopher Markus, Stephen McFeely (Cómic: Joe Simon, Jack Kirby)
Música Henry Jackman
Fotografía Trent Opaloch
Actores Chris EvansScarlett JohanssonSamuel L. JacksonRobert RedfordToby Jones,Cobie SmuldersEmily VanCampAnthony MackieSebastian StanFrank Grillo,Hayley AtwellGeorges St-PierreMaximiliano HernándezPat HealyStan Lee,Callan Mulvey
Productora Marvel Studios / Marvel Entertainment / Sony Pictures Imageworks (SPI)
Género AcciónThrillerFantástico | EspionajeSuperhéroesCómicMarvel Comics.Secuela3-D
Página web http://marvel.com/captainamerica

La adicta al sexo: Ninfomaníaca

La adicta al sexo: Ninfomaníaca

Lars von Trier, sacude el mundo del cine con una película que muestra de frente a una mujer adicta al sexo.

Lars von Trier, sacude el mundo del cine con una película que muestra de frente a una mujer adicta al sexo.

Por: John Harold Giraldo Herrera

John.giraldo.herrera@gmail.com

Docente universitario y Periodista

 

La primera reacción que surge de esta película del célebre Lars von Trier, es la de un ruido mediático grande. Es más que un proyecto cinematográfico: fue hecha para levantar polémica y movilizar ideas. Opera como una roncha de la moral, nos provoca, nos sugiere e incita a poner un tema en el debate público: la adicción al sexo por parte de las mujeres.  Y otros temas más, como el de la cura, las enfermedades patológicas, el cine, las relaciones humanas en general. Ha causado desde rechazos hasta aceptaciones, como muchas incomodidades. Ninfomaníaca se acomoda como una trilogía, llamada por el director, como La depresión y que empezó con la genial Anticristo (2009), siguió con Melancolía (2011) y termina en la vida de la ninfómana(ver tráiler)

Ver la historia de una mujer que disfruta de su flanco más atrevido y lujurioso: el sexo, más su parte de combatirlo al ser un síndrome, es un desafío, no sólo porque son dos partes: más de 5 horas, como también por lo escandaloso, apenas se estrenó la primera, acostumbrados a lo pacato en relaciones sexuales, salta una mujer desbordada por el placer.

La película se cuenta entre un hombre de edad y una mujer que es la ninfómana, ambos establecen una relación mediada por la palabra.

La película se cuenta entre un hombre de edad y una mujer que es la ninfómana, ambos establecen una relación mediada por la palabra.

Aunque Lars se valió de un truco narrativo: lo que se cuenta no ocurre en el tiempo de la narración, sino en el de la evocación e imaginación de otro, es así, como la historia es contada por la propia ninfómana a un señor que la recoge luego de verla herida, así que se presta para especulaciones. En eso ha hecho muchos trucos Lars, sucede en Los Idiotas (1998) (nos mueve con unos intelectuales que renuncian a su condición y se dejan llevar por una vida de letargos), va en Dogville (2003, la vida de un pueblo contado en tablas, donde la bondad se pone a prueba) y así sucesivamente con cada filme coloca una estructura narrativa compleja pero muy bien pensada para desplegar historias y establecer unas relaciones con el espectador.

De manera que en Ninfomaníaca se nos prepara como en los grandes relatos. Nos dice: acomódense, viene un suculento material compuesto por la extraordinaria, placentera, melancólica, terapéutica y hasta melodiosa vida de una mujer…  con lujo de detalles, de modo que debemos acoger ese llamado. Y al acogerlo somos presa de imágenes explosivas, siguen expandiéndose en nuestra vida y se ponen ahí para contemplarlas, decidir debatirlas, contradecirlas, ponerlas en duda o darles toda credibilidad. He ahí su magia y su acierto: no es una película para divertir y llenar al espectador de placeres. No. Es una trama con mucho drama, unos giros violentos, temas como salpullidos mentales. Desespera y nos ubica en un plano de la incertidumbre, donde la vida parece contraerse. Es más podría asegurar que la película peca en ser conservadora, no por lo que muestra, sino porque la vida de esta mujer parece estar ubicada en el anti-ejemplo.

joe cumple todos sus sueños de placer, pero ese mismo placer es una agonía.

joe cumple todos sus sueños de placer, pero ese mismo placer es una agonía.

Aunque nos estremece, varias veces nos sacudimos, así que resulta una experiencia frenética. Donde quizás nuestros pareceres se sacudan. El cine al revelar nuestros lados oscuros termina por hechizar o aborrecer, un plano intermedio también puede aparecer. Es que la ninfómana no vive, reconstruye su historia y se la pone en evidencia a un viejo, a un tipo que incluso se considera asexual, no obstante, conoce el mundo y sus lados lujuriosos, porque su cultura viene de libros, de la música, de absorber la cultura. Entonces chocan dos seres antagónicos, el uno vive de manera sosegada, sin muchas alteraciones, la otra todo lo contrario; como espectadores no estamos en una butaca sino en un diván, y escuchamos, a veces juzgamos y hasta exorcizamos.

Lars von Trier se ha puesto en el escenario como un director de películas en contravía. Ninguna deja de ser ruidosa y parece que con esta ha movilizado reacciones por la curiosa aldea global, que toma el cine tan sólo como un espectáculo, cuando en esa pantalla grande suceden asuntos tan trascendentales como el verse en un espejo. En el cine salen a relucir las historias vueltas globales, con ellas se atizan los estereotipos, afloran mayúsculas tendencias.

Habría muchas vías para recorrer Ninfomaníaca. Decir, por ejemplo, que se encuentra dividida por capítulos, en Melancolía ya nos había encajado la historia así, y eso da lugar a contar con cierta libertad: “Por dónde empezar”, se inquieta la ninfómana, y de repente arranca desde su niñez, allá donde se trazaron nuestros caminos para el futuro.

Después sigue sin tener en cuenta los hechos de modo cronológico (aunque llega hasta sus 50 años), nos va relatando por partes, y cada una de ellas es casi una película, una pieza musical, un cuadro, una ecuación matemática, como la ve el viejo. Pero hay otras películas, las del señor Seligman (en judío significa el Feliz), él inventa la propia historia, va mezclando con la suya la vida de la ninfómana. Entonces tenemos una controvertida manera de estar en la vida de una mujer sin tapujos y que cumple hasta en el dolor su cita con el placer.

Como si fueran relatos anónimos, no hay muchos nombres, solo letras, hombre P, o K, o padre, en fin. Quedan preguntas, por ejemplo qué es lo que convierte a esta mujer en ninfómana ¿el disfrute, un asunto de niñez, un acto espontáneo, la sociedad, en fin? Su vida se crece en nosotros, la ubicamos en cualquier lado. La podemos odiar, pero existe y en este momento muchos hurgan para saber si hay parecidos de eso contado con lo real.

Interesante entonces resulta ese comodín: el de cómo se cuenta la historia, parece un juego, pero es muy serio. Ahora, el qué cuenta, nos revienta, nos problematiza. Y quedamos como en una encrucijada sórdida, apabullados, logra su cometido y salimos del teatro aturdidos.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Dinamarca, 117 minutos
Director y guión Lars von Trier
Música Varios
Fotografía Manuel Alberto Claro
Actores Charlotte GainsbourgStellan SkarsgårdStacy MartinShia LaBeoufConnie NielsenChristian SlaterNicolas BroJesper ChristensenUma ThurmanCaroline GoodallKate AshfieldSaskia ReevesJens AlbinusSophie Kennedy ClarkMia GothOmar ShargawiSeverin von Hoensbroech
Productora Coproducción Dinamarca-Alemania-Francia-Bélgica; Zentropa Entertainments
Género Muy difícil de clasificar, cabe en un drama.
Página web http://www.magpictures.com/nymphomaniac/

 

La película ganadora del Oscar

Doce años de esclavitud: La película del Oscar

La película que ganó el mayor trofeo del cine: mejor película en los Oscar 2013. Su director es un británico afrodescendiente.

La película que ganó el mayor trofeo del cine: mejor película en los Oscar 2013. Su director es un británico afrodescendiente.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Un pelotón de afro descendientes parecen listos para una fotografía, de repente la cámara los enfoca y luego de un breve estatismo comienza el jornal, los canticos y la carga esclavista. Se trata de una película que es adaptada de un libro y que nos cuenta la vida de un hombre libre, un hombre culto, que toca el violín, se pasea por las calles tranquilo y de un momento a otro es engañado y lo esclavizan: su tragedia es la de haber nacido afrodescendiente.  La película es un viaje al pasado y un severo relato de un hombre maltratado, de una generación doblegada,  indignada, puesta en grilletes, y hecha en propiedad como objetos comerciables. Luego de la foto estática esta película coge un ritmo en el que quedamos atrapados, se mueve a una velocidad que quedamos muy atrapados en ella(Ver tráiler)

La película parece convertirse en una forma de saldar el pasado, de poner una alerta y un modo de prueba de la humanidad, en la medida que al mostrarla opera como un ejemplo de lo que no se puede repetir. Pero eso ya lo han hecho muchas películas. Lo que tiene de nuevo es su forma de contar, el estilo de un director que siendo británico explora desde unas estéticas el relato audiovisual. Lo carga de un valor simbólico y de un expresionismo birllante.

Chiwetel Ejiofor junto con Lupita Nyong’o, los actores principales de la película, Lupita ganó como mejor actriz de reparto.

Chiwetel Ejiofor junto con Lupita Nyong’o, los actores principales de la película, Lupita ganó como mejor actriz de reparto.

En primera medida los juegos de cámara, una cámara testigo, una cámara que hurga (se introduce entre los cañaduzales por donde trabajan los esclavos, nos deja ver el sufrimiento y nos permite explorar noches a la luz de la vela…) es un primer elemento estético revelador. Luego los personajes elegidos para cada papel son un esmero por darnos mayor verosimilitud, y hacernos creer más la historia. Ahora, lo trascendental, es que nos interna en el mundo cruel y fatídico del racismo.

Que haya ganado el Oscar, a la estatuilla principal, no es gratuito, aunque parece ser que se rompe una norma de los premios. No es una película que hable del honor estadounidense, como Argo, o Zona de miedo. Al contrario, la sensación generada es la del desasosiego y el abandono, de la vena maltrecha y diciente en contra de la libertad. La vida de Solomon Northup pasará a la historia como uno de los miles de casos emblemáticos de ignominia del país que dice ser la cuna de la civilización. Su lema fuerte y empeñado: “¡Voy a sobrevivir! No voy a caer en la desesperación, voy a mantenerme firme hasta que tenga la oportunidad de ser libre”. Esa proclama es la que se hace evidente en toda la historia, con una carga pesada, muy pesada sobre nuestros ojos: que tal hecho no parece posible.

De manera que esta película no se ve sino que se sufre y se aprecia. Por un lado, uno experimenta la tortura, la desesperación, la asfixia, el dolor y una serie de sentimientos y emociones más, sobre la esclavitud: parece una eternidad esos doce años. Por el otro se aprecia, porque está muy bien cuidada, lo estético nos llama la atención, nos recrea y sirve como enganche para hacernos revolcar en las butacas. En otras palabras, los encuadres, los planos, la decoración, son elementos que no son sólo de forma, sino de sentido. Es una película bella, cruel y hasta horripilante en lo que nos cuenta, ojalá esto no hubiera pasado, murmulla uno, para no tener que verlo.

Michael Fassbender es uno de los actores que ha estado en todas las películas de Steve McQueen

Michael Fassbender es uno de los actores que ha estado en todas las películas de Steve McQueen

Steve McQueen su director, es un tipo que viene del mundo del arte, en especial hacía fotografía y saltó a hacer cine. Su capacidad de detalle es admirable, parece ser que no deja cabo suelto y se preocupa mucho por cada aspecto, ya había hecho películas estremecedoras como Hunger (2008), en donde uno como espectador tiembla ante la huelga de hambre de unos reclusos del IRA; esa fue su ópera prima y con ella nos conmovió y nos mostró su talante, vendrían después Shame (2001) que nos narra la vida de un neoyorquino obsesionado con el sexo. En las películas mantiene la línea de preciocismo, de un cuidado por la forma, por aquello que cautiva al mirar. Michael Fassbender como actor repite en todas las películas de McQueen. Parece que tendremos director para rato, ojalá la fama no le dañe su talante cinéfilo.

Pero volvamos al hecho de su producción ganadora. Steve, se asoció con el actor Brad Pitt, que en esta película hace las veces de productor, aparece por allá en un papel mínimo en tiempo pero trascendental para la vida de Solomon. Con Brad Pitt se alzó a la fama, por haber ganado el premio más aclamado del cine.

Estamos ante una película de mucha fuerza narrativa. Como espectador pueden llegar momentos donde uno no soporta lo que ve y se sacude y se impresiona. Su poderío convenció y ganó el Oscar, retando a la academia a decir que otras películas que son menos patrioteras y más universales deben tener cabida para películas de contenido.  Ahora el pelotón de espectadores aumentará para ver esta película.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Estados Unidos, 133 minutos.
Director Steve McQueen
Guión John Ridley (Biografía: Solomon Northup)
Música Hans Zimmer
Fotografía Sean Bobbitt
Actores Chiwetel EjioforMichael FassbenderLupita Nyong’oBenedict CumberbatchPaul DanoPaul GiamattiSarah PaulsonBrad PittAlfre WoodardMichael K. Williams,Garret DillahuntQuvenzhané WallisScoot McNairyTaran KillamBryan Batt,Dwight Henry
Productora Summit Entertainment / Plan B / River Road Entertainment / New Regency Pictures / Film4
Género Drama | Basado en hechos realesBiográficoEsclavitudRacismoSiglo XIX.Histórico
Página web http://www.12anosdeesclavitud.com

 

 

La versión 86 de la entrega de premios a la fábrica de sueños y pesadillas

La versión 86 de la entrega de premios a la fábrica de sueños y pesadillas

 

La versión de los Oscar reúne las películas que serán reconocidas en los premios más emblemáticos del cine.

La versión de los Oscar reúne las películas que serán reconocidas en los premios más emblemáticos del cine.

Por: John Harold Giraldo Herrera Docente universitario y periodista John.giraldo.herrera@gmail.com

Los Oscar son el escenario de mayor tejido elitista del cine mundial. Es uno de los mercados más grandes de la taquilla en todo el orbe y se sabe muy bien que el cine de Hollywood es la caja menor con la que se ha construido la potencia norteamericana: los sueños y pesadillas que replican son parte del ideario de colonización global. Además, es un espejo para ver algunas de las tendencias y las predilecciones de un entramado de personas que están conformadas en una Academia (más de 6000 miembros), quienes otorgan el galardón más preciado para un cineasta y aquellos que ofrecen su vida al cine. Este año, el ramillete de películas es distante y complejo entre sí. Unas están por fuera de órbita (Gravity,  Capitán Phillips), unas más aluden a críticas hacia Hollywood y al propio Estados Unidos como la grandiosa Lobo The Wall Street y y un tanto como American Hustle, y unas más son espejos retrovisores como Doce años de esclavitud y la vida de un enfermo de Sida en épocas de escases de medicamentos como la de Dallas Buyers Club.  Y unos puntos intermedios y no tan ácidos, como Nebraska o Philomena

Di Caprio hace un papel inusual, se consagra en esta película y Scorsese pone un taco de dinamita en las entrañas de Hollywood. Pero creo que seguirá esperando Oscar.

Di Caprio hace un papel inusual, se consagra en esta película y Scorsese pone un taco de dinamita en las entrañas de Hollywood. Pero creo que seguirá esperando Oscar.

La academia se inclinará por algo que demuestre factura narrativa y de algún modo ratifique el poderío de su fabricación de historias, vienen de premiar relatos donde su país queda bien posicionado (Zona de Miedo y Argo). En ese sentido pienso que Gravity, película con la cual tengo muchos afectos por sus efectos, pueda ser la ganadora, se trata de la conquista del espacio, un tema no sólo de la guerra fría sino de la agenda del mundo actual, donde la ciencia y la tecnología son punto de discusión y progreso. Pero como hay sorpresas, es posible que Doce años de esclavitud sea reconocida, aunque duela reconocer la segregación como un tema aislado de la libertad. Y mirarse hacia dentro no ha sido una constante de los premios.

La doctora Ryan de espaldas a la tierra, es la que nos hace sentir inermes y fuertes al ver esta película. Sandra Bullock y esta película podrán tener muchos premios esta noche.

La doctora Ryan de espaldas a la tierra, es la que nos hace sentir inermes y fuertes al ver esta película. Sandra Bullock y esta película podrán tener muchos premios esta noche.

A Scorsese por el El Lobo de Wall Street le darán el triunfo en categorías menores, como mejor director o diseño de artes u otro por ahó como para que no quede sin amparos de la academia;  el toque del mexicano Cuaron le ha dado una mirada refrescante a ese gran ojo hollywodense; igual es también factible que el intrépido Steve McQueen (quien ha hecho películas de mucha resonancia como Hunger -2008- y Shame -2011-), pueda subir por su estatuilla. Es posible que el nunca ganador del Oscar Di Caprio se quede esperando. Aunque su papel es convincente en El Lobo, y se aleja del sentido de ser una cara bonita, puede ser que le reconozcan el mérito. Pero la tiene muy difícil, compite contra otros que han venido haciendo lo suyo como el virtuoso de Chiwetel Ejiofor de Doce años de esclavitud, aunque su punto débil es que ha trabajado mucho en la Televisión y quizás esto no le guste a la Academia. Otro favorito, por su conversión, de pasar de galán a un actor serio, Matthew MacConaughey, por Dallas Buyer Clubs, y quizás esa situación lo ponga en ventaja, además porque es un papel de conversión, bajar 20 kilos de peso resulta plausible. No es muy claro quién ganará, de modo que si es Di Caprio dirán por fin. Si es Chiwetel se lo merecía, y si es Mathew es por su dedicación a ser otros.

Blue Jasmine tiene dos opciones al ser nominada como la mejor actriz Cate Blanchett y el guión.

Blue Jasmine tiene dos opciones al ser nominada como la mejor actriz Cate Blanchett y el guión.

 La vida de Woody Allen está en boca de todos, siempre lo ha estado, pero ahora corren muchas ideas por el escándalo con su hijastra. Es posible que eso de lugar a que Cate Blanchett, la mejor actriz por Blue Jasmine, pueda perder el espacio y se abra paso Sandra Bullock por Gravity. O le otorguen una consolación a La Gran Estafa americana, a Amy Adams, quien es muy recordada por el papel reciente en el remake de Supermán.

Ahora, es seguro que papeles de reparto, como el del muy camaleónico Jared Leto (quien es más conocido por ser cantante), “Dallas Buyers Club”, sea el más opcionado, aunque en esta categoría hay mucho más, Fassbender hace un papel muy llamativo en Doce años de esclavitud, así como Jhan Hill en El lobo. Y por el lado de las mujeres puede ser que premien a una que hace un papel severo, casi mudo, inerme, pero valiente, diciente y bello en medio de su tragedia, hablo de la desconocida Lupita Nyongo en”12 años de esclavitud”.

Ofrecer un marco de posibilidades para el Oscar, termina siendo como el cuento de Borges, La Lotería de Babilonia, cualquier cosa puede pasar, aunque una sola ocurra: la academia se trae ases bajo la manga, pero su ruleta es de pocas opciones; las películas ya nominadas se alzan con el prestigio y la ganancia del mercado. La carta que resulte elegida, brillará por un buen tiempo hasta que el otro año, otro ramillete vuelve a la carga. Nos queda la esperanza, como en la Lotería, de que existen unas películas de muchos efectos en el espectador.

La ladrona de libros: la muerte y la palabra

La ladrona de libros: la muerte y la palabra

La niña que nos conmueve, será administrada por la muerte, su historia es la historia que cuenta ese despiadado ser.

La niña que nos conmueve, será administrada por la muerte, su historia es la historia que cuenta ese despiadado ser.

Por: John Harold Giraldo Herrera

John.giraldo.herrera@gmail.com

Docente universitario y periodista

 La muerte acecha y tiene palabra, es el narrador más omnipresente, el que da látigo y puede ser de juez, de analista. La muerte habla. Del holocausto nazi se han hecho cientos de películas, quizás miles y cada vez que sale una se nos dice y comunica que ese horror no puede volver a pasar, aunque ocurra en Colombia, en el Asia, o en África. El holocausto sigue vivo y no es en Alemania (pero ese es otro tema). Lo cierto es que contemplar la belleza en medio del horror, es algo que nos entrega el arte y la vida, cuando esta se manifiesta en contra de la ignominia, la desesperación y los proyectos exterminadores. La muerte nos lleva de su mano en la película y nos fabrica la vida de una niña, que será adolescente, que tendrá sueños y amores y desventuras, pero ninguna como la implacable plaga del fascismo. La niña va de la mano con la muerte y esta nos presente su figura, su débil y esbelta figura. (Ver el tráiler)

Una película puede ser una pesadilla. Y ver la Ladrona de libros no es algo distinto. Un espejo por donde se ven las sombras de un fantasma hecho carne y hueso en la cruz esbeltica y en el ideario de un movimiento aplastador. Ser otro es la afrenta, ser distinto de piel y de pensamiento es obtener el destierro. Existir en un ropaje incómodo, con ideas contrarias a lo establecido es la marca. La niña es adoptada por una familia, su madre no tuvo más opción y esa familia le entregará en medio de un barrio humilde la educación y los valores, como también la desdicha implacable de la zozobra. Estará ahí en un lugar, uno que será por obra y gracia puesto en la mira de los que quieren acabar con lo extraño.

Existen muchas películas sobre el holocausto, pero en esta se combina algo neuvo: es la muerte quien nos anuncia la tragedia, de inmediato estamos predispuestos al horror, pero algo de suavidad se deja entrever.

Existen muchas películas sobre el holocausto, pero en esta se combina algo neuvo: es la muerte quien nos anuncia la tragedia, de inmediato estamos predispuestos al horror, pero algo de suavidad se deja entrever.

Liesel -la niña- asume el mundo con palabras. Su padre adoptivo le entregó ese legado: un amor por las palabras y lo que mueven cada una de ellas. De manera que un modo de estar en el mundo (así este sea el del fascismo) es con el arsenal de palabras, con ellas se puede idear y crear. La película es la adaptación de un libro publicado en el 2005 y que fue acogido por los lectores, se convirtió en uno que se compartía y vendía muy fácil. La muerte es la protagonista, pero ella en medio de su justeza, decide ponerle vida a su destino, y nos entrega la historia de la niña y su familia adoptiva. La muerte nos dice: “Podría presentarme como es debido pero, la verdad, no es necesario. Pronto me conocerás bien, todo depende de una compleja combinación de variables. Por ahora baste con decir que, tarde o temprano, apareceré ante ti con la mayor cordialidad. Tomaré tu alma en mis manos, un color se posará sobre mi hombro y te llevaré conmigo con suma delicadeza”. Así, sin más, vendrá algún día a posarse en cada uno de nosotros. Vive la muerte al lado, se estaciona y va determinando con su mirada quién será el próximo, o quizás no decida son otros, acá, quienes le dan el júbilo y la desgracia de estar antes de lo pensado de frente con ella.

la película queda en nosotros como una oda a la palabra, al mundo de la lectura que nos permite otras realidades.

la película queda en nosotros como una oda a la palabra, al mundo de la lectura que nos permite otras realidades.

La muerte se narra como si tuviera delicadeza, pero se puso en la película en un contexto de abandono: la Alemania de la II guerra mundial. El cine opera como un espejo retrovisor o como una luz del futuro. Cuando nos devuelve en el tiempo nos indica el camino que vivimos. Y cuando se adelanta nos enfrenta a coordenadas que quizá pisaremos. Al devolvernos en el tiempo, el cine ha hecho de todo por mostrar cómo fue el holocausto y ese horror tiene muchos rostros y casi todos nos dicen: esto fue lo que pasó por ingenuos y cautos. Al ponernos esa píldora de memoria, entonces sufrimos de letargos, de sentimentalismos y de una rabia que seguirá conteniéndose.

La ladrona de libros conmueve, como casi todas las películas sobre la barbarie. Abusa del hecho. Y más esta, por poner como narrador a la muerte, ese árbitro, ese despiadado ser, y sin ninguna prevención sabemos que de entrada estaremos ante la presencia de muchos cadáveres, de cientos de sufrimientos. Paso a paso, abismo tras abismo nos conduce con Leslie a ese no retorno. Para suavizar el asunto, nos vivifica con la ternura, con el encanto y la fábula de Leslie, la enamorada de historias, de libros, de palabras, aquella niña que se ilusiona al descubrir el mundo en libros, y se aterra cuando sale de ellas y pisa la realidad. Toda la película es de escalofríos, algunos picos de alegría, aunque predomina el desastre. No olvidar al ver la película que quien narra es la muerte.

Con su sinceridad aterradora, ver una película donde la muerte nos lleva es desafiante. Ella nos anuncia: “Sí, he visto muchísimas cosas en este mundo. Soy testigo de los peores desastres y trabajo para los peores villanos. Con todo, también tiene sus momentos. Existen diversas historias (como ya antes he apuntado, un puñado nada más) que me procuran distracción mientras trabajo, igual que los colores. Las recojo en los lugares más infortunados e inverosímiles y me aseguro de recordarlas mientras me dedico a mis quehaceres. La ladrona de libros es una de esas historias”. Y esa muerte nos lleva de su insensata mano, por los caminos del horror y de cierto modo le creemos por su aparente bondad.  Por favor, recuerden, ella no robaba, tomaba prestadas las historias, no hablo de la muerte, sino de Liesel quien vive en la palabra.

Ficha técnica

Año, país, Duración 2013, Estados Unidos, 131 minutos.
Director Brian Percival
Guión Michael Petroni (Historia: Markus Zusak)
Música John Williams
Fotografía Florian Ballhaus
Actores Sophie NélisseGeoffrey RushEmily WatsonNico LierschBen SchnetzerSandra NedeleffHildegard SchroedterGotthard Lange
Productora Coproducción EEUU-Alemania; Fox 2000 Pictures / Studio Babelsberg
Género Drama | II Guerra MundialInfanciaAños 30
Página web http://www.thebookthief.com/

Robocop: el humano cíborg

Robocop: el humano cíborg

La pregunta por el triunfo de la máquina sobre el hombre vuelve a considerarse, gracias al remake de Robocop.

La pregunta por el triunfo de la máquina sobre el hombre vuelve a considerarse, gracias al remake de Robocop.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Una casualidad resulta al ver que el remake famoso de ciencia ficción de Hollywood, el Robot policía hecho de un humano, es menos de acción y más de drama. Algo pasa cuando merman las acciones y se incrementan las escenas donde se re-crea la ciencia, o los absortos hechos sobre lo que implica que la humanidad transite hacia su mecanización, o que converja con cíborgs. Robocop captura la atención de los espectadores, quienes se adentran en los adelantos tecnocientíficos, al paso que se vive el mundo y sus realidades en medio de un plató noticioso, donde un presentador de noticias hace las veces de controlador de todos los demás. Una serie de pugnas se vivirán en una película que nos invitó a ver el futuro. (Ver tráiler)

Ahí también se encuentra otro dato curioso, el medio televisivo en cabeza de un semidios no es un árbitro ni menos un informador periodístico, es la autoridad, el juez, la parte, la noticia, en fin, un apoderado de lo que se debe y no debe hacer y en eso el Robocop cuenta con una gran incidencia para ser o no ser, para ir en la mengua de los actos desbordados de inseguridad; en la primera versión de esta película en 1987, se decía: “Este es su noticiero, denos tres minutos y le daremos el mundo”.  Ahora no se da el mundo, se dice qué es lo correcto y qué importa; como en Detroit prohibieron las máquinas, lo primero será persuadir para que las acepten: “Hasta la policía, los hombres y mujeres que juraron ampararnos siempre, se pueden sobornar; ellos son corruptibles. Las maquinas sin embargo son libres de corrupción”, dice Novak, el presentador, y se genera entonces por un lado la idea de corrupción desligada del Robot, pero sigue fehaciente las manipulaciones y el complot por quiénes las crean y las dirigen.

Gary Oldman hace las veces del científico que afronta las incertidumbres de su creación.

Gary Oldman hace las veces del científico que afronta las incertidumbres de su creación.

Luego, el otro protagonista principal es un científico, uno que se encuentra a los designios del mercader del miedo y las balas. Un Gary Oldman, quien enfrentará muchas incertidumbres frente a lo que creó: una máquina perfecta, lista para ser querida por todos en Estados Unidos. De paso, el mundo, el resto, ya aceptó la imposición de máquinas en las guerras y las vemos hacer todo en los combates donde se libran guerras. ¿irá a ser así?

Ahora, el miedo, la coacción, los hechos de salir en busca de la seguridad en cada patio trasero de los Estados Unidos, la violencia y el control, están ahí gravitando en la película. De manera que balas hay pocas, hechos llamativos alrededor de un cíborg pueden entonces producirnos pesadillas o hechos afables, nos inquietan y queremos saber qué pasará. Ese giro de la película depende en gran medida del director, se trata del brasilero José Padilha, quien antes nos había sorprendido con una película de mucha factura narrativa, pero donde las balas eran un común denominador, allá en las favelas, nos mostró cómo operaba un súper comando de la policía, y le valió para dos filmes, Tropa de élite. De manera que varios directores latinoamericanos le andan colocando su toque a los fabricadores de sueños en Hollywood.

Novak, el semidios de la película controla al orbe dictaminando las noticias, es punta de lanza en la película.

Novak, el semidios de la película controla al orbe dictaminando las noticias, es punta de lanza en la película.

La lucha entonces es la de saber si ese humano ya hecho máquina (el nuevo hombre de Hojalata) podrá ser querido por los demás, y al tiempo ser controlado por sí mismo, mientras que la corporación Omnicorp que lo ha creado hace muchos más. La economía será controlada cuando estas máquinas lleguen a gobernarnos. Robocop es un comodín de la ciencia ficción, un espejo que nos pone una mirada hacia el futuro, un futuro que pisamos, donde ya un ser humano se puede revestir de metal mientras el corazón sigue latiendo y la conciencia dictaminando los pareceres de la vida. Robocop es una alerta, una especie de tanteo de lo que podrá ser, de lo que quizás ya esté siendo, en todo caso desde hace ya más de dos décadas que salió, nos sigue diciendo: miren, ya casi llego y el futuro de ustedes será así.

Alex Murphy, el detective que nos cautiva por su honor y su sacrificio, es ahora menos que un cuerpo. Su quehacer en el mundo parece tener una ruta, una razón de ser. En medio de tantas casualidades fue él y no otro el llamado a cubrir su conciencia de ciencia y tecnología, de armas y sofisticados adelantos. Novak dice esto de él: “El hombre nunca estuvo a la altura, pero Alex Murphy un robot policía… si lo está”. Muchos interrogantes nos asaltan. ¿Cuál será ese Alex de la vida real?, cuando hoy sabemos de tanto camino recorrido por la ciencia ¿los científicos ya juegan a hacer a Frankestein o a Pinocho?, ¿mientras tanto nosotros qué hacemos?

Muchas preguntas nos invaden ¿podrá el hombre convivir con la máquina?, ¿es posible vivir cubierto de metal y seguir teniendo conciencia de sí?, ¿cuándo saldrán de la pantalla los robots y estarán ahí con nosotros acechando?, ¿Puede la ciencia rearmarnos como lo hicieron con Pinocho y luego darnos la vida? Todas estas son preguntas inocuas, Robocop vino para una nueva temporada, ahí Alex estará. La ciencia ficción es más real de lo que nos imaginábamos.

Ficha técnica

País, año, duración Estados Unidos, 2014, 118 minutos
Director José Padilha
Guión Joshua Zetumer, James Vanderbilt, Nick Schenk
Música Pedro Bromfman
Fotografía Lula Carvalho
Actores Joel KinnamanGary OldmanMichael KeatonAbbie CornishSamuel L. Jackson,Jackie Earle HaleyMichael K. WilliamsJay BaruchelJennifer EhleMarianne Jean-Baptiste
Productora MGM / Columbia Pictures / Strike Entertainment
Género Ciencia ficciónAcción | Thriller futuristaRemake
Página web https://www.facebook.com/RoboCop

El lobo The Wall Street: Di Caprio por la estatuilla

El lobo de Wall Street, los adictos al dinero

Déjenme decirles algo. No hay nobleza en la pobreza. He sido un hombre rico y un hombre pobre. Y escojo la vida de rico a cada maldito momento. Al menos como un hombre rico encaro mis problemas y los meto atrás de una limosina usando un traje de $2.000 dólares y un reloj de $4.000 dólares.  Jordan Belfort

Di Caprio hace un papel inusual, se consagra en esta película y Scorsese pone un taco de dinamita en las entrañas de Hollywood.

Di Caprio hace un papel inusual, se consagra en esta película y Scorsese pone un taco de dinamita en las entrañas de Hollywood.

Por: John Harold Giraldo Herrera

John.giraldo.herreragmail.com

Docente y periodista universitario

 

¿Hay algo más adictivo que el sexo, los alucinógenos como la cocaína, o las anfetaminas? Parece ser que sí, se trata de una ambición surcada por la codicia y la necesidad de acumulación: el dinero. La película de Martín Scorsese se mete en las entrañas del monstruo del capitalismo, el sitio ideal de las especulaciones, una especie de banco de las marionetas de la rentabilidad: la venta de acciones. Desde allí un hombre que nos cuenta su historia, y que va de la mano de la fantasía de ese mundo hecho con el sueño de hacer fortuna, narra sus deseos, nos cuenta la manera cómo se involucra en la desesperante carrera de escalar hacia el llamado éxito. Lo que me parece llamativo de esta película es que la hayan nominado a varias estatuillas (5) para ganar Oscar, incluso como mejor película y mejor actor, pero resulta un muestrario “imprudente” del querer ser de ese adictivo mundo del capital.

Las cerca de tres horas de esta película consisten en desvertebrar el sistema de funcionamiento de la economía inflada e ideada en Wall Street: especula y vende, luego te haces millonario. Son capitales invertidos en algo que no se sabe qué podrá pasar, igual lo determinan leyes, lo regulan, pero cuenta con la potestad para subir o bajar. Así se ha hecho igual Hollywood: como una fábrica de sueños, una empresa de la fantasía, que ha regado emociones y colonizado culturas y mentes en todo el orbe, sube y baja según cada película y los movimientos de la taquilla. La película funciona como un incómodo hecho que califican de excesivos algunos espectadores: “Así no es Estados Unidos”. Y lo dicen por las muestras de rumbas sin control, de euforia a granel, de excesos de lujos, derroches; en otras palabras mucho sexo, cocaína y despilfarro ¿así no es?

Para los puritanos esta es una película incómoda, Para los cinéfilos es un festín para los sentidos.

Para los puritanos esta es una película incómoda, Para los cinéfilos es un festín para los sentidos.

El cine cumple con esa extrañeza: nos pone frente a nuestros ojos mundos que no vemos y los amplía en su plataforma de pantalla grande. Claro, es ficción, y eso da pie a que cuando vemos algo que no nos parece creíble, entonces no nos gusta o le rechazamos. Para otros, como yo, encontramos en esa ampliación un deleite. La película me agrada por ser una bofetada dura y agresiva contra ese mundo fértil para la acumulación y los engaños. Scorsese es un director desafiante, ha propuesto películas ensordecedoras, como esta, que van en contravía de las lógicas, incluso del espectador, acostumbrado a 90 minutos de Hollywood, acá son tres horas de implosiones en la casa del dinero y en su sala contigua: el cine.  Los protagonistas de El Lobo de Wall Street son unos dementes ambiciosos, sueñan, deliran, especulan, infringen sus propias normas y son un espejo donde se refleja la decadencia.

Ahora, eso no es todo. Scorsese logra hacer una película delirante en asuntos cinematográficos. Un actor como DiCaprio que casi siempre hace el mismo rol o se interpreta así mismo, en esta película lo vemos en su esplendor: lo hicieron exigir, lo transforman y aunque no es extrema la conversión, saca sus dotes, y anda nominado al Oscar, quizás antes no había sonado tanto porque no basta con ser el niño bueno o lucir un rostro afable, en esta película sin quitar su pose se deja ver en otros flancos. Ahora, la película es un retrato, de modo que quien nos cuenta la historia es el que la vive, y usa guiños del documental para cumplir sus fines. También logra conectarnos con esos estados de ambigüedad de los personajes, de vibraciones eléctricas de esos episodios donde no hay nada de sobriedad. Más esa forma de llevarnos y acorralarnos con la intensa ambición, el crecer de ese sistema de corredores de bolsa y como un remedo de la cocina de la máquina de hacer dinero.

Eran tan pobres que sólo tenían dinero y querían más y más porque son adictos a él.

Eran tan pobres que sólo tenían dinero y querían más y más porque son adictos a él.

El lobo de Wall Street funge como un doloroso espejo. Brotan de sus escenas situaciones extremas: no se sabe qué hacer con el dinero, pero se quiere tener más; de manera que a sus personajes les sale el lema: eran tan pobres que sólo tenían dinero. Y lo que con él podían comprar, que era todo, casi todo, no les alcanzó para saciar su adicción. Es una película fascinante para mostrar lo horripilante de un mundo lleno de obsesión por el dinero. Scorsese se ha salido con las suyas hace una película en las entrañas de Hollywood –en esa fábrica de sueños- para mostrar la pesadilla.

La película no se siente, o mejor se experimenta de modo que tanta situación es apenas para pestañear: pasan del sueño a la ensoñación, de acumular y acumular, de burlarse de cada quien, de no saber ya ni qué hacer con lo que tienen. De estar desconectados de órbita, de correr los límites, de impedir que nada los detenga. Entonces uno medio respira con tanta emotividad. Y ya al respirar, se da cuenta de estar en presencia de un monstruo, de una alucinación, del lado del espejo donde todo se deforma.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Estados Unidos, 179 minutos.
Director Martìn Scorsese
Guión Terence Winter (Libro: Jordan Belfort)
Música Howard Shore
Fotografía Rodrigo Prieto
Actores Leonardo DiCaprioJonah HillMargot RobbieMatthew McConaugheyRob Reiner,Jean DujardinJon BernthalKyle ChandlerJon FavreauEthan SupleeKatarina CasCristin MiliotiJoanna LumleySpike JonzeChris KersonShea Whigham,Marcos Antonio GonzalezEmily TremaineAshley BlankenshipMadison McKinley
Productora Paramount Pictures / Red Granite Pictures / Appian Way
Género ComediaDrama | Comedia negraBiográficoBolsa & NegociosAños 80Drogas
Página web http://www.ellobodewallstreet.es/

Un balance del 2013 del cine colombiano

El rollo enrollado: El cine colombiano en el 2013

El rollo enrollado

El cine colombiano sigue dando de qué hablar, el 2013 no fue un año de muchos logros, la taquilla disminuyó, las películas no fueron muy laureadas, y se catapultó la comedia como lo más acogido. ¿Qué vendrá en el 2014? Fotomontaje: Cristhian Ramírez.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

 En el 2013 hubo 17 estrenos de películas colombianas (de 244 extranjeras), un promedio importante de producciones en cartelera, pero con un bajón tremendo en la taquilla, apenas un poco más de dos millones de espectadores vieron cine colombiano, de un total de casi 44 millones de espectadores que hubo a lo largo del año. Más que cifras y datos,  que nos otorgan una visión del panorama global, es importante darle una mirada a los directores, géneros, historias y otros elementos de la cinematografía rotulada como colombiana. Por ejemplo, ¿por qué el público no respalda las películas en taquilla?, ¿existe como dicen algunos una crisis de historias contadas?, en fin, hay mucho rollo que poner a rodar y mucho por envolver.

Colbert García vuelve a la pantalla grande, esta vez con el género de la comedia.

Colbert García vuelve a la pantalla grande, esta vez con el género de la comedia.

Aparece como primer hecho que de esas 17 (22 se exhibieron en el 2012) no son del fetiche falso de que nuestro cine es tan sólo de narcos o violencia, ni una sola se relaciona de modo directo con el conflicto y sólo hay dos con tintes de contar historias del protagónico mundo del narcotráfico, el documental Pablo´s Hippos, pero la historia relacionada con Pablo Escobar, esta vez tiene que ver con sus dos hipopótamos traídos desde África y Amores peligrosos de Antonio Dorado se relaciona con ese mundo. Lo que aparece como preponderante son cuatro películas del género de comedia: The Rolling por Colombia, El Control (ver el tráiler) , La justa medida y la perversa El paseo 3, Dago García copta el 72% de la taquilla y tal parece ser que es lo que más nos gusta ver. Y el otro hecho relevante es que aparecen como estrenados tres documentales: La eterna noche de las doce lunas, Don Ca y Pablo´s Hippos. Dos puntos extremos: reímos y nos conectamos con dramas intensos de la realidad del país. Por un lado el folclorismo (que todo gira frente a un Tv, que la tiene chiquita, que vamos de paseo), por otra punta situaciones como las de un hombre internado en las tierras del Pacífico colombiano, que termina siendo el “salvador” de muchas vidas ariscas: Don Ca. Entonces, mientras que nos toca soportar la indigna burla a las familias que suelen ser denominadas típicas por películas como  El control, o las de la Justa medida o las insoportables del Paseo, hay también hechos relevantes como el tránsito de una niña a su grado de mujer, como lo presenciamos en el documental de la Eterna noche de las doce lunas (Ver el tráiler), inscrito en la cultura de los indígenas mayoritarios de Colombia: los Wayúu.

Antonio Von Hildebrand hace este documental, se vale de la polémica de la persecución de los hipopótamos de Pablo Escobar.

Antonio Von Hildebrand hace este documental, se vale de la polémica de la persecución de los hipopótamos de Pablo Escobar.

Llama la atención la polémica desatada por Antonio Dorado, con su película Amores Peligrosos quien salió al mercado con 47 copias (la de más copias fue El paseo 3 con 197, y la de menos Crónica del fin del mundo con 6) y a la semana apenas se sostenía con 9. La afrenta a su película, fue acogida en medios y unos de inmediato reaccionaron diciendo que lo ocurrido era apenas justo porque no convencía con su película, le faltaba rigor y era un lugar común, alcanzando menos de 50 mil espectadores. Entonces, el reclamo se convirtió en la petición por un mayor apoyo y respaldo, y aquí es donde el rollo parece tener un enigma, que se resuelve en algo determinante: si el público tiene más copias de una película por ver pues no hay más opciones y si las películas con cierta calidad la industria no le deja sino 8 a 20 copias pues no hay donde verlas, eso sin contar la publicidad, la promoción, en fin, otros puntos nodales que ninguna ley de cine ni los estímulos tienen en cuenta. Por supuesto que una película con calidad es lo apremiante, pero sin salas de exhibición es más difícil. ¿Y quién determina que una película es de calidad? He ahí otro rollo.

10 películas fueron beneficiadas con dineros del estado, sobre todo desde el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico FDC (al que cada vez muchos quieren acceder pero muy pocos lo logran), pero no tuvieron acogida en la taquilla, salvo la cuestionada película del asesino de Gaitán: Roa de Andi Baiz (lea la reseña sobre Roa) que salió con 60 copias y alcanzó 151.113 espectadores. En cambio a Estrella del sur, le dieron tan sólo 16 copias y obtuvo menos de 10 mil espectadores. Es decir, para unos directores más copias para otros menos.

¿Será que hubo algo novedoso en el 2013? Parece que sí, la película Crónica del fin del mundo (con apenas 6 copias)  opera prima de Mauricio Cuervo, se hizo con muy bajo presupuesto, y tal parece ser es una película (la primera) con tintes de mostrar (en abstracto) el apocalipsis. Son 4 personajes, y aunque no tuvo mayor respaldo ni de público ni de la llamada industria, logra lo necesario: contar una historia creíble que mantiene las expectativas del espectador, con ganancias: deja ver una Colombia, con sus realidades más dolientes para la mayoría; habla de la violencia sin mostrarla, y al fin de cuentas el apocalipsis está en la vida cotidiana.

Estrella del sur, una película muy valiente, con mucha desolación y decisión.

Estrella del sur, una película muy valiente, con mucha desolación y decisión.

Pero hay más que se puede destacar, dos películas sobresalientes, la primera con un logro grandioso: es una película limpia de deudas y con el respaldo de estímulos,Estrella del sur (leer una reseña), el joven Gabriel González logró lo que casi nadie cree: toda su película se hizo superando los trámites y las exigencias del FDC; empezó desde el estimulo al guión hasta la posproducción. El resultado es significativo, una película que censuró Cine Colombia por impedir que se exhibiera en las salas del norte de Bogotá (por la absurda idea que a los del Norte no les interesa lo que ocurre en el Sur), pero que igual obtiene el merito de contar una historia fundamental: la de las posibilidades de futuro de los jóvenes de los barrios periféricos y olvidados de cualquier ciudad de Latinoamérica, con un tinte de denuncia al evidenciar la desprotección estatal.

Ahora, una película intimista, muy emotiva y diferente es la de Cazando luciérnagas (leer mi reseña de la película) de

Marlon Moreno hace un personaje extraño, seguro es un cambio, porque este personaje  tuvo que requerir más preparación. Hace de Manrique.

Marlon Moreno hace un personaje extraño, seguro es un cambio, porque este personaje tuvo que requerir más preparación. Hace de Manrique.

Roberto Flores (Ver el tráiler). Obtiene muy pocos espectadores (7266, con 25 copias), algunos reconocimientos internacionales;  la película se inscribe en esa tendencia del llamado cine regional, en medio de unas minas de sal, donde logra causarnos admiraciones por el paisaje costero y la intensidad de un drama paternal. El rollo del séptimo arte se expuso en el 2013, muchos directores nuevos (ojalá no sea la única película que hagan, aunque parece que la taquilla ni siquiera alcanzó para sortear la película), la tendencia de tener más comedia se intensifica, igual la de darle cabida al documental pero con poco respaldo del público. Se inclina la balanza hacia películas más respaldadas por la industria al tener más copias y otras que a duras penas se dejan ver. Que el 2014 nos traiga nuevas historias para seguir desenrollando eso que llamamos cine colombiano.

 

Titulo

Director

 Fecha de estreno

 No. de copias estreno

 No. de entradas en Colombia
películas colombianas

Lo azul del cielo Juan Alfredo Uribe

Enero 18 de 2013

57

                          20.116

Pescador Sebastián Cordero

Febrero 8 de 2013

12

                           3.532

Edificio Royal Iván Wild

Marzo 22 de 2013

31

                          10.958

Roa Andi Baiz

Abril 9 de 2013

60

                        161.113

Estrella del sur Gabriel Gonzalez

Mayo 3 de 2013

16

                           6.622

El Control  Felipe Dorothée

Mayo 31 de 2013

37

                        258.544

De Rolling por Colombia Harold Trompetero

Julio 19 de 2013

69

                        155.017

La eterna noche de las doce lunas Priscila Padilla

Agosto 16 de 2013

9

                           6.026

Crimen con vista al mar Gerardo Herrero

Agosto 16 de 2013

71

                        101.535

Don Ca Patricia Ayala Ruiz

Septiembre 13 de 2013

11

                           4.029

Amores Peligrosos Antonio Dorado Zúñiga

Octubre 11 de 2013

47

                          18.238

Secretos Fernando Ayllón

Octubre 18 de 2013

60

                           8.336

Cazando Luciérnagas Roberto Flores Prieto

Octubre 25 de 2013

25

                           2.093

La Justa Medida Colbert García

Noviembre 1 de 2013

38

                           4.429

Crónica del fin del mundo Mauricio Cuervo

Noviembre 29 de 2013

6

                           1.311

Pablo’s Hippos Antonio Von Hildebrand

Diciembre 13 de 2013

                               42

El Paseo 3 Juan Camilo Pinzón

Diciembre 25 de 2013

197

                        363.681

TOTAL 2013    

                         2.086.995

Tabla suministrada por Ministerio de Cultura, Sandra Ramos