Momentos de una vida o momentos de mi vida

Momentos de mi vida o momentos de una vida

La película que dicen fue la gran perdedora en los Oscar. Cuenta una historia simple y trascendente: la vida pasando a través de 12 doce años.

La película que dicen fue la gran perdedora en los Oscar. Cuenta una historia simple y trascendente: la vida pasando a través de 12 doce años.

Para quien porta un caracol, y en ese símbolo se contiene la unión: la de la vida.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Escribo esta reseña en medio de un momento de mi vida, como el que está viviendo usted, y usted también, y aquel que pasa por ahí y ese otro que es nuestro vecino, o los que nos topamos en cualquier lugar y tú también, tú, sí, quien lee mi perorata. Ninguno se excluye de tener momentos de la vida. Pienso en una frase de un muro en la red social del facebook: hay mucha gente que espera que pase algo en la vida, y la vida se le pasa. Quizás no pase nada, solo momentos.  En el momento por el que paso, no quiero ser sólo un espectador, o ver cómo todo transcurre, quiero ser el espectator, ese cruce de ser y hacer. La vida me ha ofrecido una alternativa, la he meditado, y la seguiré haciendo, no voy a eximirme de continuar el camino, sostener el símbolo del caracol, ese donde se escucha el mar y un mamo de la sierra nos profirió. No puedo abstraerme para ser, seré en medio de seguir siendo. Qué paradoja y que palabras más redundantes y contradictorias escribo. Bueno, es lo que me mueve a decir, luego de haber visto, una película que fue hecha con una paciencia, propia para un mundo de ligerezas y frivolidades. ¡Que alguien me advierta que estoy volviéndome conservador¡ o tal vez un libertario con una conexión por existir con un sentido más agudo. (Ver el tráiler)

El tiempo pasa y en esta película nos golpea, nos ofrece una serie de lecciones.

El tiempo pasa y en esta película nos golpea, nos ofrece una serie de lecciones.

Cualquiera sea el caso. Ver una película que tardó más de doce años para hacerse, y que los actores y los involucrados, se les haya pasado una parte de su tiempo en este mundo haciéndola, ya nos deja un alivio. Un respiro, más aún porque lo que cuenta: ni son giros inesperados ni nada más allá de lo espectacular: es la simpleza de la existencia; es la historia de una familia, que se vuelven dos y hasta tres. Es el trascurrir de un niño de 6 años que llega a la adultez; nos cuenta también la vida de una joven que ve cómo sus hijos crecen y crecen ¿Y ella? También crece, pero habrá mucho por descubrir. Eso es, crecemos, vamos viviendo, pasan los momentos, llegan otros. En cada momento no somos los mismos y vamos asumiendo el mundo con nuevos ojos, con unos aires para renovarnos o seguir ahí.

Ejerzo mi derecho a la reinvención. Calculo, preciso mi acontecer, me voy moviendo en cuerdas flojas y agradezco poder estar tan de frente a mí, pensándome, recorriéndome y con inquietudes propias de un re-nacer ¿Qué hago aquí?, ¿hacia dónde me debo dirigir?, ¿cómo caminar con los pies trastocados? Ya no te miro igual ni puedo hacer lo mismo como antes. De pronto las palabras que escribo, y las películas que disfruto, se rebelan frente al espejo. Ese ser y estar van con un poco de sentido. Tú que me miras y me has concedido un otoño para juntarse con la primavera. Primavera de espirales y aconteceres, de formas individuales de pensar, pero con deseos también como yo de romper el miedo y traspasar las barreras, de trabajar en colectivo.

Boyhood o Momentos de una vida, es la película que hizo Richard Linklater, el mismo que ha filmado una decena de tramas, que nos muestran la complejidad de la vida, así como de los seres humanos. Nos ha puesto en una situación con el tiempo, ese mismo que en esta película parece que fuera breve, y al verla, nos sentimos agobiados, con oportunidades, o muy desesperados por vivir y no saber en qué vamos, cuál ha sido el fondo de nuestra existencia.  Su título en español es abrumador, la vida pasa y se nos pasa. Son momentos de una vida o de mi vida. Te cojo la mano y quiero caminar junto a ti. Viendo películas, dispersos, intentado que la vida pase y nos pase, y le tengamos también la mano cogida.

Ganó mejor actriz de reparto en los Oscar, Patricia Arquette, quein hace de las veces de una mujer que además de mamá, se supera y estudia, pero su vida es un ir y venir, con muchas pausas.

Ganó mejor actriz de reparto en los Oscar, Patricia Arquette, quein hace de las veces de una mujer que además de mamá, se supera y estudia, pero su vida es un ir y venir, con muchas pausas.

La película se encuentra nominada en 6 categorías de los Oscar, no narra nada trascendente, nos golpea y nos motiva, y en esa contradicción simple, se resume la vida de Mason, el foco de la historia, su hermana Samantha, sus padres Olivia y Mason Senior, y paralelo a ellos otros más. De las seis nominaciones ganó la estatuilla a mejor actriz de reparto. Es la vida convertida en un experimento y un efecto cinematográfico alentador.

Ficha técnica

País, duración, año Estados Unidos, 166 minutos, 2014
Director y guion Richard Linklater
Música  
Fotografía Lee Daniel, Shane Kelly
Actores Ellar ColtranePatricia ArquetteEthan HawkeLorelei LinklaterJordan Howard,Tamara JolaineZoe GrahamTyler StrotherEvie ThompsonTess AllenMegan DevineFernando LaraElijah SmithSteven Chester PrinceBonnie CrossLibby VillariMarco PerellaJamie HowardAndrew VillarrealShane GrahamRyan Power
Productora IFC Films
Género Drama | InfanciaAdolescenciaFamiliaCine independiente USA
Página web http://www.boyhood-lapelicula.es/

 

 

 

 

Los ilusionistas: Entre más cerca lo mires menos lo verás

Los ilusionistas: Entre más cerca lo mires menos lo verás

El cine es ilusión, vieja y nueva tesis para definirlo. Esta película nos recuerda lo mágico de ver una película, y viendo tan cerca nos engaña y sorprende.

El cine es ilusión, vieja y nueva tesis para definirlo. Esta película nos recuerda lo mágico de ver una película, y viendo tan cerca nos engaña y sorprende.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

La magia es un engaño. También es una ilusión. Y al tiempo funciona como entretenimiento. Nos ofrece un placer porque nos esconde la lógica de sus trucos y nos aparecen como una revelación. El cine se encuentra lleno de trucos. Las estratagemas con las que nos comunican, son el haz bajo la manga, y con ellos gozamos, asumimos el relato con verosimilitud, nos permitimos el deleite de estar apoderados de unos artificios y quedamos como sorprendidos cuando se levanta el telón. Los espectadores somos el público. La magia sin público no tiene razón de ser. Y La película Los ilusionistas, re-crea un golpe de entretención. Uno que nos mantiene a la espera por saber qué es lo que nos causa cierto grado de atención, al tiempo de espectacularidad.  La tesis con la que engancha: “Mientras más cerca lo mires menos lo verás”. Causa incertidumbres y queremos de inmediato atar los cabos. (Ver tráiler).

De manera que la astucia de la trama será poner en juego esa situación. Ahora, el cine es mágico; su propia forma de hacerse, sumado a la narrativa, nos generan un estado propicio en el que caemos como presas. Y el arsenal de contienda, las armas para emprender la caza, en parte las aceptamos, pues al ser cautivos, no huimos de la persecución, pero tampoco somos un blanco fácil. El ritual de cacería es todo un arte. Y en esa contienda hay lugar a un enfrentamiento: el cazador dispara y las presas evitamos que den de una vez en el objetivo, sin embargo, el cazador lleva las riendas. La película se divide en 3 actos, hacer tres grandes osadías, son 4 magos y un quinto elemento, que esperan cumplir con el cometido de hacernos ver cerca y despistarnos.

Nada es lo que parece. El grupo selecto de actores, nos harán una jugada, para nada trascendental, pero sí emotiva.

Nada es lo que parece. El grupo selecto de actores, nos harán una jugada, para nada trascendental, pero sí emotiva.

La trama es elemental. El grupo de magos, cada uno con experticia en campos como La ilusión, el mentalismo, la habilidad del engaño y la astucia para sorprender,  son reunidos y deben cumplir con un plan, en el cual ellos también tendrán algo oculto que hasta el último momento no habrán reconocido. Entonces el plan es hacer tres grandes actos con el que harán efectivos todo el andamiaje de la magia, parece no haber un objetivo claro, pues este igual se sabrá sólo hasta culminar con la trama. Luego, los sucesos, son construidos con intrigas, mucha acción, aventuras, recorridos, despistes y esa capacidad por sostener la llama de la ilusión intacta. Un público espectador es el que guía los actos y se encuentra dispuesto a ser engañado como también correspondidos. En el primer acto, se roban un banco y luego ese dinero parece ser devuelto a los asistentes. La gente aplaude y celebra con júbilo el acto de robar a quienes les han quitado su dinero con préstamos e intereses. Y los dos actos siguientes van creciendo en fuerza como en capturar nuestros sentidos.

Una película que juega con nosotros de modo ingenuo y caemos en esa relación que nos propone.

Una película que juega con nosotros de modo ingenuo y caemos en esa relación que nos propone.

Un espectador avezado puede descubrir rápido cómo y por qué engañan. Otros espectadores disfrutamos con el azar y mejor vamos escogiendo las posibles cartas con las que el truco es pensado. No es en ninguna película trascendental ni se trata de una que se extienda o provoque por lo revelador de lo que cuenta, es más bien una historia sobre el arte de contar historias, y se basa en una analogía, la de unos magos astutos, para decirnos, que requerimos ser maravillados con eso ilógico, emocional, persuasivo. Nos sueltan pistas, y nos precisan qué es y cómo funciona la magia, no obstante, eso permite ser más directamente enganchados y engañados.

Los Ilusionistas, fue estrenada en el 2013. Su director Louis Leterrier ya había hecho filmes épicos y espectaculares como Furia de titanes, El Increíble Hulk, El Transportador II y muchas más. En esta última, Los ilusionistas, nos hace sentir que lo evidente, es más fácil de esconder si aparece más cerca de nosotros. Una idea sugestiva y brillante. Eso es una historia, mantenernos convencidos de que nos engañan, hacer las apuestas por descubrir el truco y por último quedar sorprendidos, porque cada una de las posibilidades pudo ser o estuvo y fuimos sorprendidos. Habrá que despertar con los ojos más abiertos para sospechar de la realidad.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Estados Unidos, 123 minutos.
Director Louis Leterrier
Guion Boaz Yakin, Edward Ricourt, Ed Solomon (Historia: Boaz Yakin, Edward Ricourt)
Música Brian Tyler
Fotografía Larry Fong, Mitchell Amundsen
Actores Jesse EisenbergMark RuffaloWoody HarrelsonMélanie LaurentIsla Fisher,Dave FrancoMichael CaineMorgan FreemanCommonMichael KellyJosé GarciaDavid WarshofskyJessica LindseyCaitriona BalfeStephanie Honore
Productora Summit Entertainment / Kurtzman Orci Paper Products / See Me Louisiana
Género Thriller | Robos & AtracosCrimenMagia

 

El juego de las imitaciones: El inicio de las máquinas Turing

El juego de las imitaciones: El inicio de las máquinas Turing

Alan Turing, tuvo un gran desafío, luchar contra la discriminación hacia los homosexuales, e impedri que más muertos cobrara la Segunda Guerra Mundial.

Alan Turing, tuvo un gran desafío, luchar contra la discriminación hacia los homosexuales, e impedri que más muertos cobrara la Segunda Guerra Mundial.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

Las guerras guardan sus secretos. En muchas partes habrán de pasar décadas para conocer qué fue lo que pasó. Hay muchas intrigas y conspiraciones. Quizás sea la guerra el método de mayores perversiones de la humanidad, como al tiempo, en donde mentes brillantes y estados han puesto el máximo de sus capacidades, ideando estrategias y fortalezas para acabar a aquel que han declarado el enemigo. Con el tiempo los planes y máquinas usadas como arsenal de contienda se han incorporado como masivos a la vida cotidiana: el internet que fue un modo de comunicación efectivo con los militares y las computadoras que tuvieron su origen en la milicia para detectar códigos, son dos ejemplos. Y es ahí en el suceso macro de la Segunda Guerra mundial donde nos quedamos en lo micro, al presenciar cómo unos intelectuales surtieron un efecto: el de impedir que durara dos años más las muertes y las pugnas entre los nazis y casi el resto de la humanidad.(Ver el tráiler)

Alan Turing, un individuo célebre y mancillado por su condición de homosexual y perturbado por sus capacidades, fue el gestor e ideólogo de hacer posible que hoy contemos con computadoras personales. Su misión se la propuso en medio de egolatrías: descifrar las comunicaciones de los nazis, en especial, el mentado Código Enigma. Turing aprendió a leer cuando apenas cumplió los tres años. Y de niño vivió armando rompecabezas y jugando con los números. Entonces nos sitúa la vida de un ser entregado a cumplir con lo que se proponía.

Alan fue ególatra, pero también tuvo la posibilidad de hacer lo inimaginable. Muchas intrigas se movieron para descifrar un código que era clave para ganar la Segunda Guerra Mundial.

Alan fue ególatra, pero también tuvo la posibilidad de hacer lo inimaginable. Muchas intrigas se movieron para descifrar un código que era clave para ganar la Segunda Guerra Mundial.

La película dirigida por Morten Tyldum, la hizo de tal forma que cuenta con 8 nominaciones a los premios Oscar. Desde mejor película, pasando por mejor actor. Unas nominaciones para nada despreciables y que luego de verla le concedemos su capacidad para mantenernos despiertos de modo activo mientras la vemos. La narrativa es un paralelo entre su vida en un internado y las contradicciones vividas al crear la máquina que daría con el quiebre de las comunicaciones nazis.

Para un tipo como él, su temperamento y modo de ser le valieron enemistades así como uno que otro colaborador. La vida de los científicos cobra muchos significados, porque los vemos muy solitarios y entregados con plenitud a su causa: la de conseguir aquello que no está hecho. Pero adicional, el elemento de juicio, al ser homosexual, le pone un aire de violencia, en la medida que fue menguado por aquellos a quienes ayudó. Ver cómo se desarrolla una idea, pasar por los múltiples sufrimientos, tomar decisiones sin olvidar detalles (incluidas las vidas de personas), más el recio empuje por salir gloriosos, hace que nos conmovamos. Las guerras, lo comprobamos por desfortuna, ponen toda su inteligencia en funcionamiento, consiguiendo lo que parece inalcanzable. Y eso es una desgracia, porque deberíamos tener la misma velocidad y voluntad para resolver los conflictos.

Se trata entonces del juego de las imitaciones, una película nominada a 8 Oscar de la academia.

Se trata entonces del juego de las imitaciones, una película nominada a 8 Oscar de la academia.

En fin. Las intrigas entonces mueven un relato donde la actuación de Benedict Cumberbatch, nos acerca a un biopic de ese científico obstinado; Turing demuestra un compromiso en extremo con una máquina a quien le puso el nombre de alguien que para él fue determinante: Cristopher, nos hace sentir un amor extraño, un vacío frío y perturbador, y en últimas admirable. Lo complejo resulta muy inquietante, pero como si fuera un asunto de intrépidos jugadores, el ejercicio de hacer ciencia, pone a los duros en ese campo, a ser comparados como niños exploradores. Ya en sus años, esa exploración pone en jaque a la humanidad. De su suerte, depende el destino de muchos. La puesta en escena, nos hace evidente, que en el juego de las imitaciones existe el rostro del poder acechando, y que desde esa instancia, cualquier cosa puede suceder.

Y aunque hemos convenido, con un desagravio, al llamar ciencias duras a quienes idean máquinas o están en las ciencias biológicas, no podemos olvidar que la imaginación, es decir, lograr pensar en lo que nadie lo ha hecho, constituyen lo central. Lo demás es el dominio de técnicas y métodos, que como veremos en la película, también tienen un encuentro con el azar y la danza, entendida esta como la necesidad de vivir con un poco de caos.

Alan Turing, hace apenas dos años en el 2013 fue perdonado en su tierra natal: El Reino Unido, como si su imaginación y brillantez hubiesen sido una herejía, y lo fue, porque su modo neurótico de ser lo confinó. No del todo, pero haber tomado la decisión de suicidarse, es algo para pensar. En todo caso, ver la película  El juego de las imitaciones, nos deja sin sabores, esa de saber que en esa época 40 mil individuos fueron considerados indecentes por ser homosexuales; como también, y eso lo aplaudimos, la capacidad para desafiar el tiempo y las situaciones de guerra constituye un logro de la inteligencia humana. Ambas en contradicción: excluyen y confinan como enfermos a los homosexuales, y uno de ellos, consigue descifrar el código con el que se mataban miles de personas. Es un juego, uno donde las imitaciones se manifiestan en intrigas, y los enredos más las conspiraciones no tienen vuelta a atrás.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Reino Unido, 114 min
Director Morten Tyldum
Guion Graham Moore (Libro: Andrew Hodges)
Música Alexandre Desplat
Fotografía Óscar Faura
Actores Benedict CumberbatchKeira KnightleyMark StrongCharles DanceMatthew GoodeMatthew BeardAllen LeechTuppence MiddletonRory KinnearTom Goodman-HillHannah FlynnSteven WaddingtonAlex LawtherJack Bannon,James NorthcoteAncuta BreabanVictoria Wicks
Productora The Weinstein Company / Black Bear Pictures / Ampersand Pictures
Género ThrillerDrama | BiográficoII Guerra MundialAños 40Años 50
Página web http://theimitationgamemovie.com/

 

La teoría del todo

La teoría del todo

La vida del físico Stephen Hawking. Interpretada por Eddie Redmayne, quien anda nominado al Oscar. Una película inquietante.

La vida del físico Stephen Hawking. Interpretada por Eddie Redmayne, quien anda nominado al Oscar. Una película inquietante.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Quien pretenda explicar el universo no tiene otra salida que acudir a metáforas, a las imprescindibles figuras permitidas por la plasticidad del lenguaje. Aquello denso, eso que no comprendemos, encuentra un eco, y una serie de salidas, cuando se postulan imágenes, analogías, una que otra sinécdoque y los recursos infinitos con las palabras. Y entonces, cuando podemos asomarnos a la inquietante vida de uno de los físicos más notables con los que cuenta la humanidad, lo que nos queda son estelas, muchos destellos, alucinaciones, más la simpleza de un ser que batalla día a día en contravía con la vida; ese físico y cosmológico nos ha cambiado el modo de ver la cotidianidad de los sucesos: el tiempo, los agujeros negros, el universo entero han sido sus preocupaciones. Hace medio siglo, contaba con la predicción de vivir dos años, y superó ese diagnóstico de un médico y volvió su desvarío una oportunidad para alejar la muerte, ese reino del silencio. Stephen Hawking, nos muestra que la vida no vale la pena usarla para quejas y aplazamientos de lo que debemos y estamos llamados a hacer: disfrutar del viaje de la existencia.(Ver tráiler)

La película ahonda en eso que no aparece en los libros académicos, ni en las entelequias que el propio Hawking se ha involucrado: su intimidad, la misma que construyó con su primera esposa Jane. Escena tras escena recorremos un doloroso debilitamiento, el de un ser, que se ha encorvado, que perdió el habla, que ha visto reducido sus capacidades motrices, pero jamás sus poderíos mentales. Acudimos al entorno de su carrera cuando dio con el clavo para terminar su tesis doctoral; lo vemos en su compartir familiar, en esa paulatina forma cómo conquistó a su primera esposa, y ella, siendo una mujer estudiosa de la literatura, le brinda su afecto, con conclusiones presurosas: la de amarlo. La espontaneidad más el rigor de la ciencia van de la mano, metáfora y razón son inseparables. Extremos angustiosos: brillantez de la mente en una orilla, y un desequilibrio corporal por el otro, la falta de armonía no son excusa para que la mente siga habitando mundos inexplorados.

El físico vivo que batalla con su vida, pero tiene la capacidad de idear sobre el tiempo, el cosmos...

El físico vivo que batalla con su vida, pero tiene la capacidad de idear sobre el tiempo, el cosmos…

Por fortuna la película cuenta con su ritmo, una velocidad que nos permite conectarnos de principio a fin con el relato. Y estamos en cada situación dispuestos para participar de las maneras como llega a sus ideas, y al tiempo, y esto es lo más formidable, los modos de enfrentar las vicisitudes de su enfermedad degenerativa: la fortaleza de su mente, y el carácter, de ser un hombre carismático, libre pensador, rebelde, que asume con ironías y humor los días; Hawking, como en su momento fue Kepler, Copérnico (que nos lanzó a las periferias del universo), Galileo, Newton, entre otros, es uno de los bastiones vivos de la humanidad. Y no es para menos, ser de ciencia, no es usar o estar prestos a un método, sino permitirse osadías. Y la suya, es la de vivir con plenitud.

No podría comprender eso de la brillantez en un individuo, es decir, deducir cómo se da. Lo claro, es que las condiciones propias lo llenaron de una voluntad inquebrantable. Y la película, ahonda en lo subjetivo, no precisa las ecuaciones ni se entromete con las discusiones académicas, nada más las deja ver. Al ser nombrada con el título La teoría del todo, se instala en que aplica en la cotidianidad. En ese batallar donde el tiempo nos cobra con justicia y nos permite viajar a través de asaltos: por agujeros negros, que en modo de espiral, nos recuerda lo cósmicos que podemos ser. Ya ese pensamiento, tan vital, el del universo como espiral, lo habían ejercido milenios atrás las comunidades originarias.

Jane y Stephen en su vida universitaria, metáfora y razón.

Jane y Stephen en su vida universitaria, metáfora y razón.

La llamada ciencia moderna, como sus adalides, olvidan, muchas veces, que todo ya se había pensado, y desvaloran lo de las comunidades originarias. Esa querella tendremos que considerarla, porque como dice uno de los artistas –Gaudí-, ser originales, es regresar al origen, y eso es lo que hace Hawking, al apostar unas ideas sobre el todo muy desafiantes y por las cuales nuestra genética cultural conservadora ha combatido: la explicación del cosmos. Stephen nos recuerda con su ejemplo de vida que ese cosmos se resume en nosotros. Y del propio desafío encontraremos las coordenadas. La película está nominada a los premios Oscar de la academia, seguro, sorpresas nos dará y de ella habrá mucho por hablar e inquietarnos.

Ficha técnica

País, duración, año Reino Unido, 123 minutos, 2014.
Director James Marsh
Guion Anthony McCarten (Libro: Jane Hawking)
Música Johann Johansson
Fotografía Benoît Delhomme
Actores Eddie RedmayneFelicity JonesCharlie CoxDavid ThewlisEmily WatsonSimon McBurneyCharlotte HopeAdam GodleyHarry LloydMaxine PeakeJoelle KoissiZac RashidHugh O’BrienGeorge HewerGeorg NikoloffJohn W.G. Harley
Productora Working Title Films
Género Drama | BiográficoAños 60EnfermedadDiscapacidadBasado en hechos reales
Página web http://www.focusfeatures.com/the_theory_of_everything

 

Interestelar: Un viaje para el que no estamos preparados

En otras galaxias: Interestellar: viviremos en otros mundos

Cristopher Nolan nos sacó de órbita, gravitamos en otras galaxias, esta película nos deja perplejos.

Cristopher Nolan nos sacó de órbita, gravitamos en otras galaxias, esta película nos deja perplejos.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Tomar decisiones para los seres humanos es permitir cambiar el rumbo de la propia historia. Todo como decían los Mayas parece estar interconectado. De modo que ver Interestellar, la película que nos saca de nuestra galaxia, nos poner en otras órbitas, pero con la complejidad de nuestros dramas, de eso que somos y no somos como especie. ¿Qué será lo que pretendía el director Nolan con una película que nos pone en otra sintonía? ¿Cómo acercarse a un relato que rompe toda serie de expectativas y nos deja sin mundo y sin historia en este mundo? (Ver el tráiler)

Viajar, porque eso es lo que permite esta película, además de estar inmersos en unas sensaciones y comprensiones del mundo desde el desafío, viajar por un recuerdo, por las trasgresiones del tiempo, por la ruptura de la propia forma de concebirnos, y adentrarnos en adelantos físicos, que van más allá de las lógicas. Nos hemos acostumbrado a lo lineal, estamos en una era de muchos avances. De conquistar espacios y territorios, de allanar la mente, pero seguimos muy alejados de posibilidades de otros mundos, de otros sentidos, de imaginar otras realidades. Nos parece apenas un espectáculo lo novedoso, y no hay mayores asombros, sino sublevaciones de las emociones. Cuando hay entonces un asombro, uno que nos encara a pensar en otras perspectivas, lo que ocurre es que la mezcla de razón con pasión nos desbordan, volvemos a tierra, es cierto, y nos produce rabia que el centro de todo sea un país que ama la libertad pero niega ese emblema a otros países, y que aún se proclamen como los colonizadores ya no de la galaxia, sino del multiverso. Eso es uno de los peros de la película, lo pasamos por alto y nos concentramos en la trama de atravesar la galaxia, de encontrar otro mundo para los de la tierra, y allá en esa idea, quedamos perplejos.

Una película con sobras de esperanza, con el desafío de saber que nada es certero, pero nos arrojamos, buscamos y no es claro, pero buscamos.

Una película con sobras de esperanza, con el desafío de saber que nada es certero, pero nos arrojamos, buscamos y no es claro, pero buscamos.

Ahora, esa alternativa de cruzar el espacio es ya un hecho muy grande, nos da alas, pero cruzar la galaxia es contar con turbina de máximo nivel, de enfrentarse a miedos y pesadumbres y encontrar caminos para pisar, así sea desde la ciencia ficción tan cercana a lo que puede ser. O ya es, porque de solo imaginarlo ya existe. Cuando en la película se anuncian sentencias como estas, de inmediato nos genera unas reacciones de melancolía, como quizás sean muchas de las que vivenciamos a ver ese espejo de Interestellar: “La humanidad nació aquí pero  va a morir en otros lados”. Lo que obliga a buscar nuevos mundos, paradójico porque el nuestro no lo hemos sabido habitar, o mejor, son unos pocos los que lo hacen cuestionable.

Por eso, otra idea especulativa y muy desafiante, puede ser la derrota o tal vez la posibilidad de contar con esperanza: “El instinto de supervivencia es nuestra máxima inspiración”. ¿Qué nos inspira a culminar nuestra existencia y la de los demás? ¿Cómo avivar otros mundos si el que tenemos lo destruimos? ¿Para que la ciencia y resolver dificultades cuando quedan tan pocos alientos para existir? Con la ciencia, en este caso, la física, se ha podido construir con entusiasmo: el ir y el estar en otros mundos. Sabemos que ni siquiera conocemos del todo nuestro territorio, y eso no nos detiene para explorar y estar en otros. Lo que sucede es que no contamos con las maneras de llegar. Ya lo hemos imaginado, entonces en cualquier momento será.

Desde lo provinciano, desde la más pequeño, se debate lo majestuoso, y esta apertura a las galaxias, así nos lo muestra, somos fantasmas del futuro para nuestros hijos.

Desde lo provinciano, desde la más pequeño, se debate lo majestuoso, y esta apertura a las galaxias, así nos lo muestra, somos fantasmas del futuro para nuestros hijos.

Es un viaje con muchos destellos, apostar por la idea de encontrar cómo superar el espacio y el tiempo, es ya muy particular y general. Sobre todo es de trascendencia, y en esta película hecha con los más destacados científicos, y con la sagacidad de quien se rebela ante la imagen en movimiento y propone un abismo para nuestros sentidos, postula la idea terrenal de un padre provinciano con su hija quien le comunica: “Los padres somos los fantasmas del futuro de los hijos”. Y esa metáfora vuelve todo simultáneo. También se juega con  el destino de la humanidad, incluso el de la ciencia y nuestras ideas con sentido. 

Es una película que nos pone a pensar sobre el valor de las decisiones, de lo que implica salirse de una historia y habitar otra, de cambiar y virar para estar en otros accidentes. A veces abrimos un túnel  en nuestro espacio y viajamos por galaxias, conectados interestelarmente. Dice la hija del que se aventura: “Los accidentes son los cimientos de la evolución”. Y eso es lo que esperamos: un desliz de la naturaleza con nosotros, que nos deje cruzar por un laberinto o un puente, la vida y la llevemos a otros lares. De modo que explorar otros mundos significa sorprendernos del  que pisamos, nos desorbitamos, y ocurre una sensación de vacío mezclada con la fuerza implacable de ser desafiantes. O que nosotros que somos el accidente mayor provoquemos una interconexión nunca antes vista.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 169 min.
Director Christopher Nolan
Guion Jonathan Nolan, Christopher Nolan (Historia: Kip Thorne)
Musica Hans Zimmer
Fotografía Hoyte van Hoytema
Actores Matthew McConaugheyAnne HathawayDavid GyasiJessica Chastain,Mackenzie FoyMatt DamonMichael CaineJohn LithgowCasey Affleck,Timothée ChalametWes BentleyEllen BurstynTopher GraceDavid Oyelowo,Collette WolfeLeah Cairns
Productora Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures / Lynda Obst Productions
Género Ciencia ficciónDramaAventuras | Aventura espacialFuturo postapocalíptico.Viajes en el tiempo

 

 

 

El implacable Juez

El Implacable Juez

Una batalla de ideas, de pruebas, de recuerdos y desencuentros, es el Juez, una trama llena de intrigas y de asuntos por saldar.

Una batalla de ideas, de pruebas, de recuerdos y desencuentros, es el Juez, una trama llena de intrigas y de asuntos por saldar.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

La justicia es la búsqueda, es también el proceso y quizás el resultado de encontrar las respuestas a un hecho, a un infortunio, a una circunstancia de ruptura y de complejidad. Quienes la ejercen o administran cuentan con una responsabilidad mayor, pues cada sociedad e individuos pretendemos que ese equilibrio se convierta en un modo de tener una sociedad justa, que defienda los derechos y establezca unas condiciones para confiar y ser. Ahora, muchas películas nos han narrado ese ideal y los modos de imperar con un duelo, unas pugnas, fricciones y contradicciones, esas que impulsan y motivan debates y más búsquedas. (Ver el tráiler).

De modo que el Juez, la película del director David Bobkin, el mismo que ya ha estrenado películas frívolas y cómicas como El cambiazo (2011), o de series de Tv como Dallas, ahora debuta con un drama entre Padre (el juez) y el hijo (el abogado defensor), en algo que termina siendo una analogía con la justicia: no se logra del todo, pero al perseguirla, esos intentos son un calmante, se asumen como una prueba y posibilidad, al tiempo confusos y disímiles. Se trata de un encuentro fallido, de un hijo que para el padre es el rebelde, el de esconder o de no tener en cuenta. Mientras que el padre, luce fuerte, en su trono de Juez, allá en su provincia, con un prestigio entre muchos y una serie de conflictos con otros a quienes ha encontrado culpables de algún ilícito. No obstante, se mantiene con firmeza, pese a que el mismo día que muere su esposa, un accidente que parece inexplicable, le cambia su vida, al ser implicado principal en un homicidio. Los dos otros hijos, uno con un déficit es quien se percata de todo, el mayor va como siguiendo el camino moral de su padre. La justicia en los estrados gringos, se asumen desde un pacto del discurso, donde las pruebas se narran con unos argumentos y son validad dependiendo como se muestren.

Una lucha por los recuerdos, por la memoria, por ocupar un lugar en medio de la vida. El juez, es implacable, pero pronto sus atributos se pondrán en resquebrajamiento.

Una lucha por los recuerdos, por la memoria, por ocupar un lugar en medio de la vida. El juez, es implacable, pero pronto sus atributos se pondrán en resquebrajamiento.

La nebulosa, el acontecimiento, derrumba del trono al padre, lo coloca en manto de duda. El otro, el hijo, posiciona su humanidad al servicio de quien lo ha marginado. Es una lucha por los recuerdos, por la memoria, por encontrar las fallas de un pasado y que atormentan el presente. Entonces, muchos enigmas sacuden al espectador, quien se ve envuelto en una narración para reconstruir, armarla de acuerdo con los avances de los hechos. ¿Será culpable el que ha impartido justicia?, ¿Cómo defender a quien ha estado ausente y renegado?, ¿Es posible la justicia entre parientes?, ¿Cómo acercar a dos seres tan distantes? Muchas inquietudes van generando intrigas, esas mismas que no se desatan ni se entienden hasta que culmina la película e incluso luego de acabar la proyección aún continúan; descubrimos en parte el proceso por la tensión de las intrigas. Y en medio del misterioso proceso,  en el encuentro de esa pelea de discursos, de un panel de pruebas enmarañadas y difusas, que no son lo esencial, sino lo que media, nos ponemos de frente ante una película de diálogos intensos, reveladores y con un aire de nostalgia.

Quizás en medio de conducir la vida, de tomar decisiones y emprender caminos es que nos encontremos o perdamos, así es un juicio, y así es la justicia.

Quizás en medio de conducir la vida, de tomar decisiones y emprender caminos es que nos encontremos o perdamos, así es un juicio, y así es la justicia.

¿Qué es lo adecuado?, ¿Cómo actuar frente a la injusticia?, ¿Cómo ser justos cuando estamos implicados en situaciones azarosas y con un pasado que saldar? No sabemos, el devenir de nuestros pasos, acaso nos brinden una oportunidad, o nos la nieguen. En cualquier caso, es un drama cercano, con quebrantos, donde los argumentos se chocan, y con ellos potenciar una imagen, esa búsqueda de la justicia. No hay resoluciones certeras, ni siquiera el propio implicado nos da a saber cómo fue en realidad lo que ocurrió. De modo que a través de pistas, viendo el accionar de cada quien, podemos hacernos a la idea de lo adecuado, de quién es injusto. Un eslabón entonces termina siendo la película El juez, y el espectador hace parte de esa cadena. Que a su vez también hace de Juez, pues por sus criterios y consideraciones pasan los hechos de los cuales, sin evitar, deberá tomar posición, fabricar una idea, hacerse a una imagen de, o construir los imaginarios sobre la justicia.

Son más de dos horas de trama, donde dos actores se enfrentan, ellos sostienen el ritmo, uno muy reconocido por sus papeles, como en la película The paper, Zodiac, Corazón rebelde, La carretera y múltiples mas, el recorrido Robert Duvail, hace dúo con el mismo actor de películas taquilleras como: Iron man, Los vengadores, Sherlock Holmes, y un drama muy íntimo como El Solista, entre otras más. Así, esa pareja enfrentan un drama parental: de padre a hijo y se cruza con una analogía: la de encontrar la justicia. Y nos entregan una relación tortuosa desde lo familiar, de aprendizajes y desvaríos, un juicio, todo un estrado propicio para las disputas, las trampas, el engaño, la mentira, como también para resarcir culpas, enmendar los desfalcos cometidos; mientras que en el diario vivir se encuentran los hechos de mayor trascendencia por resolver. El implacable juez, esa decisión por buscar la armonía, nos deja desequilibrados.

Ficha técnica

País, duración, año Estados Unidos, 141 minutos, 2014
Director David Bobkin
Guion Bill Dubuque, Nick Schenk, David Seidler
Música Thomas Newman
Fotografía Janusz Kaminski
Actores Robert Downey Jr.Robert DuvallVera FarmigaBilly Bob ThorntonVincent D’OnofrioJeremy StrongDax ShepardLeighton MeesterDavid Krumholtz,Balthazar GettySarah LancasterKen HowardGrace ZabriskieDenis O’Hare
Productora Warner Bros. / Big Kid Pictures / Team Downey
Género Drama | Drama judicialCrimenFamilia
Página web http://www.eljuezpelicula.com

 

Los Hongos una película sin historia

Los Hongos una película sin historia

Oscar Ruiz Navia estrena su segundo largometraje, y de nuevo nos trae una película de autor.

Oscar Ruiz Navia estrena su segundo largometraje, y de nuevo nos trae una película de autor.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Dice Óscar Ruiz Navia que las películas no siempre tienen que contar una historia. Y cuando vemos la reciente Los Hongos, nos encontramos con una serie de personajes y situaciones. Son como cuadros de la vida cotidiana, o los reflejos del acontecer, o aquellas actividades que van sucediendo, unas con un ritmo despacioso, y otras más con la agitación de situaciones frenéticas. Pero en general Los Hongos, es una película donde el espectador va juntando aconteceres. No hay un hilo ni siquiera un inicio y menos un desenlace. Hay una entrada a la escena, un transcurrir, sin la necesidad de generar cruces narrativos, como se acostumbra para propiciar contundencia en el espectador. Los personajes van afrontando el respirar, comparten con sus amigos, están inmersos en una ciudad, una Cali, donde el grafiti se reprime, los estudiantes algo desencantados buscan algo que los conecte. Eso sí, hay un eslogan que subyace, se ubica como un referente, lejano, ahí en el pasar y no con toda la fuerza como quien defiende con su ímpetu y sagacidad una creencia, sino como quien entiende que se debe actuar, que es preciso responder a las injusticias con un reflejo, y que la existencia hay que acompañarla con un discurso: “Nunca más guardaremos silencio”.(Ver tráiler).

Luego, esa idea de entregar un mensaje, intenta mostrarnos a dos jóvenes: Calvin y Ras, que fuman hierba, asumen una relación simple con sus familias un tanto disfuncionales, montan la tabla o van en su bicicleta. Uno estudia Bellas Artes, el otro solo raya y encuentra un mínimo lugar en una obra de construcción. Su pasión será hacer un mural, donde con otros plasmarán esa idea de no callar y de representar el deterioro al medio ambiente, la falta de conciencia social; son unos tardíos contestatarios, que viven un mundo que los mira como si ellos fueran unos hongos, es decir, seres que crecen en territorio derruido y en podredumbre. No son seres distantes, aunque su condición social los encasille.

Una pareja de jóvenes sin mucho apasionamiento, son quienes sostiene el relato. Nos muestran unos modos de ser de los jóvenes de hoy.

Una pareja de jóvenes sin mucho apasionamiento, son quienes sostiene el relato. Nos muestran unos modos de ser de los jóvenes de hoy.

Ambos no tienen plata, sino sueños, anhelos, no muy marcados, sino el de estar ahí, viviendo, sin más, sin menos. No es notable entonces la necesidad de transformar su entorno, pero tampoco se dejan acorralar. Los otros individuos, para nada son trascendentales, ni han hecho algo relevante, o quizás sí: existen, hacen parte de un paisaje, acompañan a otros, como la abuela a su nieto, la madre a su hijo, en fin, no son historias, sino fragmentos de vidas, desde luego con un pasado y un porvenir sin muchas expectativas.

Óscar Ruiz se ha caracterizado por contar historias mínimas pero necesarias, con El vuelco del cangrejo obtuvimos una muestra de La Barra, ese lugar del Pacífico, donde lo vital es lo que viven los personajes, sus dramas menores y mayores, instalados en un rincón que aunque turístico no ocupa la esfera mediática. Esas películas así como La Sirga, Sofía y el Terco, Chocó, entre otras no tienen nada de espectacular ni pomposo, sino lo cotidiano, allí donde todos tenemos un lugar, en ese escenario que respiramos y cohabitamos con otros. Y es por eso, que con su simpleza, con lo cotidiano se narra lo que se queda fácil entre nosotros.

Ras y mamá en un encuentro emotivo, como el que vive Calvin con su abuela, único refugio de calor: la casa.

Ras y mamá en un encuentro emotivo, como el que vive Calvin con su abuela, único refugio de calor: la casa.

Ver una película sin historia resulta desafiante. Los sentidos se difuminan, las posibilidades de una estructura se dilatan. No importa, la atención se centra en ver lo que se muestra, eso que va ocurriendo, sin mucha ligazón entre unos y otros. Hay mucho dejo, una pasividad que puede causar salpullidos, por tratarse de jóvenes, que ya no son rebeldes, sino ahí con ganas de unas acciones. Puede ser muy polémico el hecho de narrar una película sin la fuerza de una historia que se ata en cada escena, pero el cine nos permite explorar, importa es contar. Desde luego, nadie discute la necesidad de la forma, de saber decir, de sugerir, de propiciar atmósferas y ambientes. Y ahí están en Los Hongos, son alegres, emotivas, pero más bien planas y nos generan muchas inquietudes, nos alertan y nos comunican, ¿Qué será lo que nos transmiten?, cada espectador construye su ideario.

El cine colombiano pasa por momentos inconstantes. Unas películas se roban el protagonismo por lo espectacular de la producción o por lo llamativo de las historias, estas otras, menos próximas por la taquilla, dan un salto, rompen el molde y plantean una posibilidad: para hacer cine se requiere del deseo de hacerlo. Ahora, nos desafían porque proponen algo que no estaba contado, desde la forma y desde lo temático. Los grafiteros, las culturas urbanas, rockeros, y artistas del underground tienen con Los Hongos, un rostro, un lado de su perfil. Deambulan por ahí, con el afán de decir. También y es inoportuno que no lo diga, la película se adentra en las relaciones entre los padres y los hijos, y desde allí hay un afecto insuperable, que da esperanza, ofrece un manto. Uno que cubre a los hongos de carcomerse por completo. Es duro asumirla, pero así a veces es la vida, sin historia, solo con cuadros y sucesos.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Colombia, 95 minutos
Director Óscar Ruiz Navia
Guion Óscar Ruíz Navia, César Augusto Acevedo
Música Zalama Crew, La llegada del Dios Rata, Sebastián Escofet.
Actores Jovan Alexis Marquinez (Ras), Calvin Buenaventura Tascón, Dominique Tonnelier, Atala Estrada, Gustavo Ruiz Montoya, María Elvira Solis, Ángela García.
Productora Coproducción Colombia-Francia-México; Burning Blue / Contravía Films / Arizona Films / Mantarraya Producciones
Página web http://contraviafilms.com.co/peliculas/largometrajes/los-hongos/

 

 

El libro de la vida: Lo que hay detrás del museo

La historia detrás de los museos

Una película muy animada y que cuenta la historia de la Muerte, en un contexto, donde se celebra El día los muertos, en Mexico

Una película muy animada y que cuenta la historia de la Muerte, en un contexto, donde se celebra El día los muertos, en México. Recordamos entonces que todos estamos hechos de historias.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Si algo puede causar mucha emotividad es ver una película donde lo central no se encuentra en la sala de exposición de un museo, sino por allá en un anaquel o, en un rincón olvidado o en un sitio al que no todos ingresan. El libro de la vida es una película muy mexicana. Donde lo que se cuenta es entonces como el mito: no es lo oficial ni lo que tiene relación con lo guardado en libros, sino que se trata de lo cotidiano, de esa idea griega de lo fabulado. Nadie lo sostiene, pero se cree en él e influencia el modo de vivir, que no nos damos cuenta sino hasta que otros nos lo hacen saber. E igual, nos hace recordar, que cualquiera de nosotros se encuentra hecho de historias.

Ahora, cada mito, cada fábula varía y se readecua con el tiempo y las generaciones. Parece, y esta es un rostro y rastro cuestionable, que las actuales generaciones son como desinteresados por su historia, la de sus pueblos y andan seducidos por lo trivial. Insisto, esa es una idea, porque la película nos sitúa con unos niños “problemas”, o con actitudes y comportamientos poco acordes y llegan al museo en tono de burla y apatía, sin embargo, los van a llevar, como a nosotros, a vivenciar un relato narrado con velocidad y con mucha intensidad, en el sentido, de ser sorprendente, asombroso, muy llamativo y con esa magia de saber las razones de una celebración y de una cosmovisión. En México, como en cualquier latitud, existen creencias y modos de pensar derivados de los mitos. Y uno de ellos es la muerte, asumida con tanta proximidad, sin menos tabúes, y con una profundidad que cautiva. Y eso es lo que nos preparamos a ver en la animada El libro de la vida. Resulta además una maravilla que la muerte se relacione con la vida y no como una contrariedad. (Ver el tráiler).

Xibalba es como dios que hace una chanza con La Catrina, y ese juego, es una fiesta, que al tiempo es un ritual y un modo de creer en algo.

Xibalba es como dios que hace una chanza con La Catrina, y ese juego, es una fiesta, que al tiempo es un ritual y un modo de creer en algo.

Curioso que se hable de la muerte con su antagónica: la vida. Y que el cine, ese productor de ideas y de espejismos, nos adentre, con sus efectos, sus modos de contar, esa situación de encarar la muerte como una prolongación de la vida y no como su cesación. Así que la película se disfruta, además parte de algo que nos divierte: el relato que se nos va a mostrar se asume desde una apuesta, desde un juego de chanzas entre los dos emblemáticos seres de ese mito: La Catrina, quien representa la muerte (es una esbelta y colorida mujer hecha de azúcar) y Xibalba un mítico dios perteneciente al inframundo. Ambos se complementan, aunque cuenten con formas de ser muy diferentes. He ahí una relación directa, la muerte puede ser lo más trágico de la vida, depende de las maneras de enfrentar ese hecho, o como un paso más; así los mexicanos se gozan la muerte, en un sentido del carnaval, sin dejar de expresar los dolores y desafíos de ese acontecimiento.

La fabulosa y colorida Catrina, la que representa la muerte y sin embargo es dulce, al ser hecha de azúcar.

La fabulosa y colorida Catrina, la que representa la muerte y sin embargo es dulce, al ser hecha de azúcar.

Luego vendrá lo mundano, un triángulo amoroso se desencadena entre una pueblerina mujer y dos de sus amigos. Y en medio de una población, un estado de México –que puede ser la Isla de Patzcuaro-, se tendrá la tensión entre la disciplina y el continuar con la tradición, en contraste con la nobleza, lo espontáneo caótico, que se muestra en la figura de un torero llamado Manolo. Mientras que los dioses se divierten, los terrenales afrontan las angustias y la aventura se comparte. A este punto los niños, que antes eran esquivos, se encuentran tan alelados como el público espectador de una película que no da lugares a parpadeos.

Esos tres personajes terrenales anclan la trama y la apuesta consistirá en saber cuál de los dos hombres será el escogido por la chica. Nosotros mientras tanto como espectadores, gozamos de un colorido y una forma de narrar la mitología de una nación. La muerte letal es aquella donde se olvida, y los mexicanos, como lo anotara el célebre escritor Octavio Paz cuenta con una dosis de memoria para subsistir y mantenerse. Por consiguiente, las aventuras que viven estos tres personajes nos abren el panorama, nos deleitan desde lo visual, y podemos asomarnos a los niveles de la vida en medio de la situación de la muerte.

¿Qué es la muerte? Nos asalta esa inquietud toda la película, así como saber ¿Qué viene siendo la vida en una cultura que celebra con muchos rituales un día y una tradición a la implacable parca?, ¿Cómo la vida y la muerte parecen estar haciéndonos una apuesta?, ¿Cuál es el desenlace y qué desencadena soltar y amarrar los hilos de la existencia?, en fin, son interrogantes que enfrentamos con el transcurrir de la película y luego de salir de verla.

Son preguntas además muy vitales, que no son excluidas por niños, y que de seguro piensan qué es lo que nos une, cuál es esa magia de vivir, dónde reside la emoción de respirar y estar en un lugar. De manera que la historia fuerte, con sentido, con eso entre lo místico y lo real, puede que no esté en el lugar que esperamos, sino por allá, en un rincón, en el salón que clausuraron, en un reservorio, en la página que todavía no se escribe y nos puede re-inventar. Tampoco se encuentra en un modo de contarse, ha de tener un salpullido y un efervescencia para quedar contagiados.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 94 minutos
Director Jorge R. Gutiérrez – Productor: Guillermo del Toro
Guion Jorge R. Gutiérrez, Doug Langdale
Música Gustavo Santaolalla
Productora 20th Century Fox Animation / Reel FX Creative Studios / Chatrone; Productor: Guillermo del Toro
Género AnimaciónComediaFantástico | Comedia de terrorSobrenatural3-D
Página web http://www.bookoflifemovie.com/

 

 

Idénticos y perturbadores

Idénticos y perturbadores

Una película con una atmósfera de tensión, de cobrar la identidad como una perturbación, un juego de yoes.

Una película con una atmósfera de tensión, de cobrar la identidad como una perturbación, un juego de yoes.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Cualquier día, digamos a los 38 años, un hombre tranquilo se da cuenta que hay otro similar a él. Era tranquilo, tenía una esposa, un trabajo como docente de historia, una vida modesta y justa, pero todo cambiará cuando ese otro, idéntico y perturbador también se dé cuenta que existe otro como él. Se trata de una película con dos ambientes, el primero es underground, una araña se despliega como menú de un ritual lujurioso y lleno de matices carnavalescos. Y esa araña será la que nos diga el sentido final de lo que pasará en la trama, la hostilidad, una serie de pruebas, la desesperación, combinadas con momentos de placer y esplendor, más la historia de amor, son los elementos para una película que duplica  a un hombre y nos duplica las emociones. Por el otro lado, hay un intento de familia, un hombre con cierto entusiasmo por hablar de las dictaduras, por enrostrar los hechos de la historia. Y aunque monótono, ese hombre está dispuesto a vivir. A seguir la ruta, un camino con velocidades diversas, en la que los hechos, van con el acelerador y no hay como poner freno. Enemy es el nombre en inglés, un título diciente, en español la han puesto El Hombre duplicado, y aunque funciona, no es tan diciente como la pugna que se vive entre dos idénticos. (Ver el tráiler)

El director de esta película se ha especializado en atmósferas inquietantes, que den pie a la perturbación, al juego del doble, de las máscaras, en el 2013 fue nominado al Oscar con Prisioneros, una película donde otro hombre hace lo que sea por recuperar a su hija. Ahora, en Enemy o el hombre duplicado, el otro que es quizás la misma persona, el profesor, pasa de hablar que es una dictadura, esa misma que limita las preferencias individuales, y suprime las libertades, a vivir una propia, condenado por un rostro idéntico al suyo, por un cuerpo que lleva sus mismas marcas, pero que experimenta el mundo de modo distinto.

Un hombre vive tranquilo, ofrece clases, tiene una vida monótona, luego por ver cine se volverá un hombre con el acelerador puesto en su vida.

Un hombre vive tranquilo, ofrece clases, tiene una vida monótona, luego por ver cine se volverá un hombre con el acelerador puesto en su vida.

Adam el profesor, casi ni tiene tiempo para ver cine, de hecho sus compañeros se burlan de él, diciéndole que debería sacar tiempo para asistir a las cavernas de cautiverio, y un día alguien le recomienda una, y la alquila, al verla se ve. Es decir, ve a ese otro que de inmediato sabe que se parece a él. Casi en paralelo, esboza en su clase de historia, una sentencia filosófica: “Hegel decía que los eventos mundiales se presentan dos veces”, y como si fuera un fantasma, el acontecimiento, el evento duplicado va a ser él. Luego agrega algo fatal: “Karl Marx agregaba que la segunda vez era una tragedia”.

De ahí en adelante, los hechos, desencadenan unas reacciones similares a las que se producen como efecto de verse en un espejo, uno trizado, empañado, diáfano y hasta estupefacto. Mil rostros van a ponerse frente a nosotros, y vamos a vivir una contienda de dobles, de deformaciones de la identidad, de deconstrucciones. Como también, el espectador, sufrirá un insomnio: creerá estar en medio de un sueño, o una pesadilla, y la película se encargará de darnos un narcótico con su piel: el color nostálgico, unos amarillos leves, una textura propicia para dimensionar que nos encontramos al otro lado del espejo, o en su revés o en una fase alucinatoria. Así, es una oda al cine, a lo que nos produce cuando caemos tendido frente a las historias en pantalla grande.

La ciudad como escenario, una lucha contra sí mismo, en desdoble con los rincones de su existencia.

La ciudad como escenario, una lucha contra sí mismo, en desdoble con los rincones de su existencia.

El actor que encarna el cruce de cuerpos y el desdoblamiento, es Jake Gyllenhaal, el mismo, que ya había hecho Amor y otras drogas (2010), Código fuente (2011), entre otras. Un actor capaz de soportar la desdicha de representar a otros y al tiempo ser uno mismo con dos vidas, con dos trayectos. Y eso es lo que me parece tiene de plus la película, nos ofrece un panorama en esa historia, del desdoblarse, del vivir una vida doble al ver cine. De ser otros viendo unas tramas, de querer ser nosotros con más o menos heroicidad, ser otros afrontando nuestros diversos rostros, los yoes que nos habitan, los diversos unos y otros con los que vivimos. Esa experiencia de poner en duda o afianzar las identidades resulta muy perturbadora.

La película tiene mucho de caos, y lo define: “El caos es un orden sin descifrar”. Y hay mucho que no sabemos, tanto de lo que nos perdemos por no explorarlo, mucho de enigmático al recorrer un sendero; un orden es vivir con muchos hechos por descubrir. De modo que ver Enemy resulta una experiencia tétrica y fascinante, es simple: somos muchos otros y eso nos desvela todos los días.

Ficha técnica

País, año, duración Canadá, 2013, 91 minutos
Director Denis Villeneuve
Guion Javier Gullón (Novela: José Saramago)
Música Danny Bensi, Saunder Jurriaans
Fotografía Nicolas Bolduc
Actores Jake GyllenhaalMélanie LaurentSarah GadonIsabella RosselliniJoshua Peace,Tim PostKedar BrownDarryl DinnMisha HighsteadMegan ManeAlexis Uiga
Productora Coproducción Canadá-España; Rhombus Media / Roxbury Pictures / Mecanismo Films
Género IntrigaDrama | Drama psicológico
Página web http://enemy-movie.com/

 

 

¿La fuerza de Hércules de dónde viene?

¿La fuerza de Hércules de dónde viene?

El reconocido actor Dwayne "The Rock" Johnson, interpreta uno de los legendarios mitos griegos:  a Hércules, la fuerza innata.

El reconocido actor Dwayne “The Rock” Johnson, interpreta uno de los legendarios mitos griegos: a Hércules, la fuerza innata.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

La mitología girega nos dispuso la mayor parte de nuestros mitos e idearios. Hércules o Heracles, el hombre fuerte y capaz es uno de ellos. El cine lo ha narrado ya varias veces, pero esta última película hollywoodense se enfoca en algo muy llamativo: intentar descubrir como espectadores qué tanto y cómo ese hombre pudo realizar cientos de hazañas. La fuerza bruta, un don divino se nos es revelado. Mitad dios y mitad terrenal, esos seres hechos de magia y virtudes humanas como Hermes, Prometeo, Ulises, Príamo, Jason, entre otros, cada uno con un papel determinante en ese puente del mundo de los dioses y los humanos, comparten una desgracia: su capacidad no es suya, es propia de los dioses y parece que su rebeldía es sacudirse de la determinación del destino, así como de la idea de ser por otros(Ver tráiler).

A Hércules le tocó ser grande. Los demás creen que su poderío reside en que es hijo de Zeus. Sus doce grandes alcances de niño, le valieron la fábula, la idea de un hombre sin igual. Pobre niño dirán, porque le tocó estrangular a dos serpientes estando aún en la cuna, como producto de una maldición de su propia madre, que furiosa por haberse dado cuenta que Zeus la había engañado y engendrado un hijo quiso desquitarse con la vida de ese ser. Luego Hércules tuvo que desafiar desde hidras a leones, de encarar la muerte en cada acto, como una forma de poder estar en el mundo. Así que la fuerza quizás pudo ser producto del camino, de su destino de sacarse una serie de impedimentos que no lo dejaban, y al tiempo le permitieron erigirse.

La fuerza entonces no tiene explicaciones, Hércules, la representa, pero nada de ella viene de fuera ni tampoco de su interior. Los poderes de un ser no son un serie de azares, como lo que aprendimos de don Quijote, se hacen. Ahora, al ver esta película la entretención prima: es una historia que no deja parpadear y nos mantiene atentos a su recorrido. No es una dilucidación de lo mítico, de hecho creo que es más bien una humanización del héroe. Todo héroe es un semidiós por sus excéntricas capacidades. Pero acá Hércules no es tanto lo que una prominencia le otorgó, de hecho eso se pasa por alto y lo que tenemos, a diferencia de otras películas, es cómo una leyenda cobra valores por las historias que se dicen, en especial de su sobrino, quien se encarga de masificar la grandeza del que es capaz de hacerlo todo. Entonces todo el tiempo le damos vueltas al hecho de encontrar una idea sobre esa fuerza ¿de dónde viene?

No es un hombre solo, ni tampoco un don especial, o quizás sí, se trata de la capacidad del trabajo en equipo y de la convicción de creer en algo.

No es un hombre solo, ni tampoco un don especial, o quizás sí, se trata de la capacidad del trabajo en equipo y de la convicción de creer en algo.

 Así esas anécdotas heroicas promovidas hacen que los demás enaltezcan la figura. Pero Hércules no va solo, lo acompañan unos terrenales individuos, entre ellos, una mujer sin miedo a nada. Un intérprete de las señales del destino y el camino de la vida, un decidido mercenario, un narrador de historias, y un ente que parece más cercano al mundo animalesco. Esa banda, será persuadida a preparar un ejército para una gran contienda. Es allí cuando la película que nunca deja de ser de aventuras, alcanza el estatus de intrigas, de conspiraciones, que pronto nos ofrecerán la respuesta mayor. Esa es la de la fuerza de Hércules. El poder de un rey le hará saber su papel, es decir, ¿a quién debe defender Hércules?, ¿es propia su fuerza o le corresponde al servicio de los demás? Muchas revelaciones vamos obteniendo, sobre todo la película es muy coherente porque cada fuga que nos ofrece, la va cerrando, y por momentos creemos lo que no es y luego podemos descubrir lo que en realidad era.

Crear un ejército para combatir será la tarea de Hércules, pero en esa hazaña algo cambiará.

Crear un ejército para combatir será la tarea de Hércules, pero en esa hazaña algo cambiará.

La película se basa en un cómic, de modo que su guion no es original, pero sí la forma como mezcla y genera en los espectadores unas estelas de sentido que poco a poco hay que unirlas para armar la tela, el cuadro pintado. ¿Hércules es un mito o una realidad?, ¿La fuerza es un regalo de su mentor o es el modo de un ser obtenerla por sus propias manos?, ¿podrá un héroe desviarse de su camino y volverse un mercenario?, ¿dónde situar la virtud en cambio de la necesidad de sobrevivir?, ¿son incontrolables los dones?, ¿puede uno contentarse con una versión de lo que sabemos?

Por tanto Hércules es una película con muchas inquietudes. Cada una se resuelve en parte en la trama, otras serán para conversarlas y pensarlas después de salir de la sala de cine. Si decimos que es muy entretenida acertamos, su espectacularidad no sólo por lo desafiante del personaje sino por cómo nos van llevando en la historia es confortable. De igual modo, nos pone una serie de criterios dicientes, ¿será que lo que somos es dado por nuestra convicción?, ¿el papel que asumimos hay que escribirlo con cuál tinta y en qué papel?,  ¿cuánto hemos transcreado los mitos que nos fundaron y cómo nos siguen influenciando?, dime Hércules por favor ¿de dónde proviene tú fuerza?

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 95 min.
Director Brett Ratner
Guion Ryan Condal, Evan Spiliotopoulos (Novela gráfica: Steve Moore, Admira Wijaya)
Música Fernando Velázquez
Fotografía Dante Spinoti
Actores Dwayne “The Rock” JohnsonRufus SewellIngrid Bolsø Berdal (AKA Ingrid Bolso Berdal)Aksel HennieIan McShaneJoseph FiennesPeter MullanReece Ritchie,Rebecca FergusonJohn HurtIrina ShaykJoe Anderson
Productora Paramount Pictures / Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) / Film 44 / Nimar Studios
Género AventurasAcción
Página web http://www.hercules-lapelicula.es/