Insurgente

Insurgente

La saga de la escritora Verónica Roth siguen asestando interés con las películas, esta nueva versión con más acción y menos argumento.

La saga de la escritora Verónica Roth sigue asestando interés con las películas, esta nueva versión con más acción y menos argumento.

 ”Si hay opciones, elegimos. Si elegimos no hay opciones… El orden de los factores altera el producto” Julián Serna (Adversus agelastos)

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Si la película Divergente causó admiración y propuso una idea de sociedad que reprime la diferencia, en Insurgente, vemos como en medio de muchas contradicciones e intrigas, esos aliados superan sus dificultades y se alzan para derrocar el poder de las facciones; esa idea de construir una sociedad armónica desde las virtudes de cada ser humano, pero que castiga e impide a quienes posean más de dos, de ahí que algunos que luego se dieron cuenta que eran muchos, no se sientan incómodos ni raros ni menos sumisos ni huyendo, sino con la capacidad de enfrentar los engaños de quienes los han sometido y arrinconado. De modo que esta segunda versión de la saga nos plantea el hecho de asociación de los divergentes, con otros de las facciones, que querrán acabar con el poder de Erudición, la facción que lidera y ostenta el poder.(Ver el tráiler)

La película seriada, se gana la simpatía de quienes la vemos. Pese a que es un relato contado con cierta disposición en descifrarlo, posee algunos desafíos: su temática sobre el futuro, y algunas intrigas. Aunque con algunos despistes, cobra valores insospechados. Por ejemplo, los amigos a veces parecen enemigos y lo mismo al contrario. La película juega con una sociedad con pretensiones de construirse para todos en bondad, no obstante, pareciera que en esa mirada no hay lugar a una comunidad construida con consensos ni disensos, sino por imposición, por reglas establecidas por los que lideran. Insurgente, además de ir por el botín: el poder y derrocarlo, coloca de manifiesto un mensaje que querrán saber todos: qué han dicho los antiguos para los que viven en este presente. Sus palabras pueden sobrecoger o dar pistas para la actual sociedad. Su secreto y decires provocaría un viraje sobre lo que se ha construido.

Las sagas juveniles rayan en la espectacularidad. Unas en lo frívolo, vampiros dietéticos,  mujeres como las del Juego del Hambre, que con la simpleza obtienen mayores elogios y capacidades. Un eslabón resulta apremiante, si pensamos en Harry Poter, o un grupo de fuertes se convierten en punta de lanza si nos adentramos en la fabulosa Señor de los anillos. En los libros de Verónica Roth, una joven escritora, inscrita en el mercado con el rótulo de Best Seller, una carrera de Escrituras creativas la catapultó y pudo salir triunfante, debido a que su saga Divergente, ha ganado varios premios literarios. El elemento central: vende libros como panes, con una obra paseando por el más allá, es decir, por lo que viene, con unos toques de fantasía que se encuentran relacionados con la realidad, con quien es oprimido, y quiere una salida.

Las alianzas se deben hacer entre personas y facciones con intereses para lograr la insurgencia, derrocar el poder.

Las alianzas se deben hacer entre personas y facciones con intereses para lograr la insurgencia, derrocar el poder.

La particularidad de los libros y ahora de las imágenes en movimiento, reside en el argumento: es un futuro conflictivo, donde sus postulados se manifiestan en un ideario político, que contrasta con las sociedades donde vivimos. Se volvió ágil la necesidad de acercar el futuro, y como cualquier ejercicio de ficción, ese espejo nos devuelve algo agreste, con contradicciones, es imposible pensar y estar en un contexto social sin conflictos. Más aun lo que ahonda la trama es el miedo y cómo enfrentarlo, es entonces como esa sensación impide que surjan cambios o se confronte para llegar a nuevos estadios.

Las angustias ya no recaen sólo sobre Tris, varios personajes como Cuatro, llevan el hilo de la historia.

Las angustias ya no recaen sólo sobre Tris, varios personajes como Cuatro, llevan el hilo de la historia.

Insurgente propone eso. La necesidad de la alianza y la ruptura de lo establecido. Del libro a la imagen hay mucho trecho, la palabra se encuentra hecha con el elemento de la imaginación y son más imbricados las temáticas, en la imagen el relato –planteando intersticios y asuntos ocultos, de sorpresa- avanza con una velocidad, con acción y escenas de efectos deslumbrantes. El miedo coarta, impide, detiene, superarlo entonces es desafiarse, y los protagonistas de la película, denominados con números, al confrontarse encuentran la vía de escape. Lo derruido de un lado y lo funcionalista por el otro, chocan y no convergen, por consiguiente viene la insurrección.

Si queremos un futuro plural, entonces, el acabose, la última gota, lo decadente se imponen. Luego no sabemos qué pasará, pero primero está lo menos compacto y lo más caótico. Julián Serna, en su libro de Réptiles de a pie nos dice en uno de sus trazos: “Lejos de imponer el interés colectivo, la democracia rota el interés personal”, de manera que eso es lo que vemos en películas con un futuro distópico, cuyos poderes se sostienen con argumentos a veces insidiosos, otros sin sentido, y unos más con cierto privilegio de favorecer. Toca esperar cómo podrá llegar a su fin, viene la tercera entrega, Verónica la llamó Leal, luego del asalto esperado.  Por ahora, sin embargo, lo compacto no se encuentra en la lista de satisfacciones. Llega la insurgencia, y nos inquieta saber ¿cómo un grupo con tantos intereses logra su causa y puede mantenerse?

Ficha técnica

Año, país, duración 2015, Estados Unidos, 119 minutos
Director

Robert Schwentke

Guion Akiva Goldsman, Brian Duffield (Libro: Veronica Roth)
Música Joseph Trapanese
Fotografía Florian Ballhaus
Actores Shailene WoodleyTheo JamesKate WinsletNaomi WattsAnsel ElgortMiles TellerZoë KravitzJai CourtneyRay StevensonOctavia SpencerMaggie QSuki WaterhouseMekhi PhiferDaniel Dae KimRosa SalazarJonny WestonEmjay Anthony
Productora Summit Entertainment / Red Wagon Entertainment
género Ciencia ficciónAcciónRomance | DistopíaSecuela3-D

 

 

Divergente: Una sociedad que doblega la naturaleza

Divergente: Una sociedad que doblega la naturaleza

Una nueva república, la sociedad del futuro organizada por la elección de pertenecer a una facción, al tiempo sino se elige o se participa de más de una se puede ser un Divergente.

Una nueva república, la sociedad del futuro organizada por la elección de pertenecer a una facción, al tiempo sino se elige o se participa de más de una se puede ser un Divergente.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente Universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

“Ser valiente no es el punto. Eso es imposible. Se trata de aprender a controlar tú miedo y ser libre de él”

Divergente

La apuesta por pensarnos en un futuro es arriesgada. El cine ofrece un espejo proyectivo donde podemos especular y ampliar el panorama de lo que quizás vendrá. Cuando una película nos muestra el futuro, por lo general, es un desastre, lo que viene parece peor y la esperanza se mete dentro de una cueva, muy temerosa de posibilitar una sociedad distinta. El temor es la peor amenaza y entonces el escepticismo se extiende como una mancha que nos cubre y alimenta como si fuera el pan diario. Así que Divergente, nos ofrece una terrible situación: es necesario encajar, pertenecer, ubicarse en una facción (porque así será en unos años), sino es posible que la sociedad se descarrile o quede uno relegado, a ocupar el espacio de los que ni siquiera se nombran ni se les permite un rostro y un lugar en la sociedad, lo residual. (Ver el tráiler)

Divergente, entonces, al tiempo nos previene, de algo que quizás no sea: que al diferente se le castigue, se le reprime y sea acusado de alterar y por consiguiente de impedir el control. Pareciera que las sociedades se erigen para vivir en búsqueda de algo que las haga mejores y en franca lid en contra de las entropías. De manera que, ver  la película, que sale de una saga juvenil, y de repente estar conectados con una trama simple: la de una sociedad divida dizque por virtudes, donde cada uno debe encajar, y luego que reine la armonía, mientras los desadaptados se encuentran por fuera de un muro que no los deja cruzar, nos pone una perspectiva entre lo posible y lo detestable.

Esas facciones son: Osadía, Abnegación, Verdad, Cordialidad y Erudición. Cuando se adquiere la mayoría de edad, algo que de inmediato nos pone a pensar en Kant, el filósofo de la razón, cada individuo debe asumir un rol y escoger, teniendo en cuenta su decisión y unas pruebas, cuál es la más acertada facción, para seguir siendo. Pertenecer a una no tiene reversa, elegirla es de por vida. Se dice: “La facción es más importante que la familia”. Así se nos muestra que todo funciona, que la vocación se enaltece y que cada cual, cómo quizás debiera ser, cuenta con un espacio para contribuir con su comunidad. Una linda utopía, un querer masificado, con frustraciones y ejemplos truncados.

Las facciones de la nueva sociedad, que parten en apariencia de virtudes.

Las facciones de la nueva sociedad, que parten en apariencia de virtudes.

De pronto también obtenemos una idea materializada de la República de Platón, ese ideal donde la felicidad es conseguible, y la política con la ética van de la mano para favorecer un mundo feliz. Digno de nosotros. Esa república no la conocemos, pero en el cine, como en esta película, se dejan asomar las ideas del pensador griego, convertidas en una realidad. En especial, la República es una alternativa si conocemos al hombre, Platón no creó dispositivos, ni pensó en máquinas para reconocernos, se refirió al alma, a las virtudes, en cambio, la sociedad del futuro y la del presente, encuentra un eco y un esplendor recurriendo a artefactos, como el de medir mentiras, para reconocer a los hombres más destacados. O el de simular una prueba. Obtener un tótem, privilegiar un hallazgo, en fin, no hay cabida a prolongar los lazos de solidaridad, de crecer en conjunto.

Así, en Divergente, se entra en un estado de alucinación y la mente se enfrenta a unos episodios los cuales al superarlos o vivirlos de modo virtual, se sabe qué cualidades tenemos y colocan a los que emprenden los sucesos en la facción más factible para ser. Es cierto, todo ser humano ya es, y puede ser otro, y muchos; pero esa implacable carrera por ser, termina por hacernos creer que no somos. Cuando somos existiendo. La película desenvuelve toda su trama en una chica, por la actriz Shailene Woodley, quien intenta descubrir en dónde debe estar, y al tiempo, qué causa que ella sea una divergente.

Osadía es quien puede alterar el orden y allí se va Tris, la que no encaja.

Osadía es quien puede alterar el orden y allí se va Tris, la que no encaja.

Doblegar la naturaleza humana, esa misma donde se indica que no somos una misma cosa. Es disímil, pero por naturalidad somos diferentes y siendo eso, contamos con una capacidad para estar en varios yoes, siendo distintos.

Una frase retumba. La razón ha de imponerse, al fin y al cabo, con razón justificamos nuestro proceder. “La razón humana puede encontrar excusa a cualquier mal; es por eso que es tan importante que no confiemos en ella”. Así ver Divergente, una película sutil, presta para la juventud, es también un espejo con el que podemos conjeturar unas cuantas apuestas.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 140 minutos
Director Neil Burger
Guion Evan Daugherty, Vanessa Taylor (Libro: Veronica Roth)
Música Junkie XL
Fotografía Alwin H. Küchler
Actores Shailene WoodleyTheo JamesAshley JuddJai CourtneyRay StevensonZoë KravitzMiles TellerTony GoldwynAnsel ElgortMaggie QMekhi PhiferKate WinsletBen Lloyd-HughesChristian MadsenAmy NewboldBen Lamb
Productora Summit Entertainment / Red Wagon Entertainment
Género Ciencia ficciónAcciónAventurasRomance | Distopía

 

 

Relatos salvajes o de como ver una película y quedar hastiado

Relatos salvajes o de como ver una película y quedar hastiado

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

La película argentina que causa escozor, comunica con un lenguaje sobrio, directo y muy agresivo, uno queda arrinconado.

La película argentina que causa escozor, comunica con un lenguaje sobrio, directo y muy agresivo, uno queda arrinconado.

Una película donde no hay lugar a evadir lo que se muestra. Nos arrastra hacia nuestros sentidos más precarios y gregarios. Abusa de nuestra humanidad y nos pone de frente al hecho instintivo de la constitución de los seres, esa que nos plantea una incógnita y no sabemos cómo resolverla ¿somos por naturaleza violentos?, desde luego que las respuestas abundan y las posibilidades son diversas. El contrato social de ese filósofo demócrata Rosseau, quien en su escrito educativo de Emilio dice que “El hombre es bueno por naturaleza”, nos recuerda un hecho: lo seres humanos contamos con la posibilidad de enfrentar cualquier circunstancia socio-cultural. No obstante, nos inquieta la parte violenta, donde mucho es de la estructura de la sociedad. El cine se ha puesto a enrostrarnos de muchos modos la naturalidad de ser irracionales, un ejemplo emblemático es la película Asesinos por naturaleza de Oliver Stone y hace eco La naranja mecánica de Kubrick.

Relatos salvajes es una película para no estar dispuesto a complacencias. Nos arrincona, saca a flote un sentimiento de culpa y otro de avalar hechos de reacción extrema. Parecemos una olla pitadora presta a explotar, haber contenido dolencias, maltratos, el impedir dejar a un lado el coraje, participar más de la emocionalidad que de la razón. En fin, los relatos son salvajes porque nos muestran como personas de otro mundo, ese donde inauguramos unos yoes hasta macabros, lucen la cara fuerte y agresiva del sujeto. ¿Qué hace que reaccionemos con violencia frente a otros sujetos o hechos? Y la película nos muestra el cúmulo, aquella gota que rebasa la copa, y no hay manera de contenerla.

Somos salvajes, tenemos muy adherido lo reptiles, lo que me queda duda y si es una naturalidad. Aún actuamos como una especie selectiva, defensora del territorio y los instintos fluyen como cualquier modo de drenaje, por algún flujo se han de irrigar. La venganza, los odios, la irritación, la corrupción, el odio y el amor, la poca capacidad de ser comprendidos, pero sobre todo las condiciones, son el termómetro en el que reconocemos qué puede explotar. Existen violencias, y la estructural ha engendrado monstruos, personas sin límites a cometer actos que no tienen botón de apagado. Desde luego que una parte de esa violencia que nos sacude es relacionable con las decisiones tomadas. El ser no actúa de manera inmediata, vemos las maneras de planear, de pensar, de calcular los pasos. Igual me llama mucho la atención que quienes ejercen la violencia en esta película en su mayoría obedezcan a clases sociales altas.

En un avión se reúnen una serie de personas que en apariencia no se conocen y parece que alguien quiere vengarse de ellos,

En un avión se reúnen una serie de personas que en apariencia no se conocen y parece que alguien quiere vengarse de ellos.

Si uno la ve con suspicacia, entonces apenas llegan las secuelas, eso que el cine nos permite: una manipulación de las emociones. Nos invade el miedo, la desazón cunde, la esperanza se ahorca, el escepticismo campea y de inmediato pensamos: así somos: salvajes, violentos, no escatimamos nada. Pero no, el otro lado de la película es pedagógico; nos comunica desde un flanco fuerte, nos sacude y nos permite ver los puntos que desencadenan lo animalesco. Es decir, vemos también lo que no se muestra y funciona para chocar, como un latigazo a la moral y a las costumbres. Los relatos nos ponen la sangre fría. La mente caliente, los sentidos alertas y el pensamiento apenas digiere con cierta dificultad lo que nos cuentan. Es una narración muy bien lograda, cada cabo no está suelto sino que se alinea para crear un efecto. Quedamos pasmados, sin aliento, y muchas inquietudes nos van surgiendo, es una cascada, una borrasca, que va subiendo de nivel hasta reventarnos. Los argentinos realizadores de la trama, fueron milimétricos con los relatos, se encuentran armados para sorprender, con el entusiasmo de quien noquea cuando cuenta. Y en esta película estila la sangre por el pensamiento, nos revuelca tan agresivamente hasta quedar arrinconados.

Un piloto decide cobrar venganza, los reúne a todos en un avión, qué hará?

Una mujer desenfrenada en pleno matrimonio explota y sus acciones llegan a un borde demencial.

Llega el hastío, nos queda la desgracia. La sociedad produce enfermos, que no tienen ningún síntoma para ser detectados, sólo se encuentran ahí y de repente actúan. Ver una película tan fuerte, que no ofrece aditivos, sino que va a lo medular, es una dosis energética de emociones. Muchos que la han apreciado se ven obligados a hablar, dudan de lo visto, sospechan de lo real o verosímil de cada historia. ¿Alguien puede vengarse de todos los que lo han estigmatizado y reunirlos a cada uno y luego pilotear un avión y estrellarlo?, ¿puede una mujer humillada asesinar al otro por no soportar la burla?, ¿un ingeniero que maneja explosivos podrá volar el establecimiento si no le ponen cuidado a sus reclamos?, ¿Pueden dos personas que se han violentado con saciedad terminar abrazados en medio de la calcinación?, ¿una mujer en plena boda ha de sacar su lado reprimido y volar cualquier precepto de moralidad? Esas incógnitas nos revelan el sótano de lo humano, allá donde acumulamos la basura que nos rodea y que quizás quiere ser vaciada.

Relatos salvajes, no apta para complacientes. Una excelente película donde el ánimo se ve afectado, la idea de racionalidad no tiene cabida, y una serie de incertidumbres van juntándose para que tengamos que buscar a otros y conversar sobre lo narrado. Esa pedagogía comunicativa de la fuerza de un relato agresivo, no pasa desapercibido y logra su cometido ¿somos violentos por naturaleza o es el sistema el que nos convirtió en natural la violencia?

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Argentina, 119 minutos
Dirección y guion Damián Szifrón
Música Gustavo Santaolalla
Fotografía Javier Juliá
Actores Ricardo DarínDarío GrandinettiLeonardo SbaragliaÉrica RivasOscar Martínez,Julieta ZylberbergRita CorteseMaría OnettoOsmar NúñezNancy Dupláa,María MarullGermán de SilvaMarcelo PozziDiego GentileAlan DaiczLiliana WeimerClaudio DelanLucila MangoneFederico LissWalter DonadoDiego VelázquezMargarita MolfinoCésar BordónMónica VillaJuan Santiago Linari
Productora Coproducción Argentina-España; Corner Producciones / Kramer & Sigman Films / El Deseo / Telefé / ICAA / Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA)
Género DramaComedia | Comedia negraPelícula de episodios
Página web http://www.relatos-salvajes.com/

 

Whiplash, una película del aguante

Whiplash, una película del aguante

La película que se mete en la pugna entre ser un buen músico y la venganza en contra de la dignidad.

La película que se mete en la pugna entre ser un buen músico y la venganza en contra de la dignidad.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente Universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Me llama mucho la atención que esta película le guste mucho a amigos que son anarquistas. Cuando lo que propone es un método de la rigidez, de la disciplina, del sometimiento, aunque contradictorio, sea también de la liberación. Es una película muy fría que de algún modo hace retorcer al espectador. Su eje es la música, y se relaciona con el ingreso de un estudiante, a una reconocida escuela de jazz, la de Shaffer, en los Estados Unidos. Donde se desenvuelve el liderazgo de un profesor, con su ímpetu, ego, fuerza, temperamento, experiencia y dominio, con la de un aprendiz, lleno de ganas, con su disposición, quien espera formarse como un gran baterista. Entre ellos las pujas, los desbalances se harán notar desatando ciertas furias.

El joven baterista quiere dar todo de sí, su meta no la quiere dejar a un lado, su propósito choca con los límites.

El joven baterista quiere dar todo de sí, su meta no la quiere dejar a un lado, su propósito choca con los límites.

Whiplash tiene varias connotaciones, la más aceptada es la de latigazo, o la de tener un látigo y propiciar rasguños. Al ver la película, uno siente una parsimonia, una lentitud, que va cobrando un ritmo imparable, vertiginoso, que nos sacude. Es una película muy calculada, en la que construye unas atmósferas de golpe. Se mete la narración a la intimidad de los dos personajes. Desde sus flancos, vivimos parte de su carácter. Aprender es sinónimo, en el filme, de estar sometido para dar lo mejor. Lograr un objetivo, requiere de unos sacrificios, que pareciera no estamos dispuestos a enfrentar.

Pareciera un híbrido, entre una película y un documental. A veces tenemos más pistas sobre la música, la escuela de formación y otras más sobre sus integrantes. En cualquier caso es una narración que nos lleva en una creciente. De lo tranquilo y el estado de sosiego a la desesperación, a las incertidumbres, al rompimiento de egos y del propio límite.  La película no fue por un gran productora, sin embargo, a su estreno fue comprada por Sony, quien adquirió los derechos.

El profesor funge de ser un supremo, su prestigio se pone a prueba. Su condición también.

El profesor funge de ser un supremo, su prestigio se pone a prueba. Su condición también.

La película se encuentra llena de tensiones y un drama abultado por el surgimiento y la imposición. Cada una de las situaciones en pugna, revelan las caras de quien ejerce su poder con abuso (el profesor), y quien se permite el método y compite por sobreponerse, no sólo a las condiciones que son pocas, sino a muchos más, que pretenden quedarse con el lugar del joven aprendiz en la banda. Resulta una intriga, que el estudiante –Andrew- haya sido “flechado” por el profesor –Fletcher-, ya que es una relación en contienda.

Por un lado el ego del docente, se muestra como quien quiere desarrollar la perfección y el mayor potencial. Por el otro es la entrega y demostración de capacidades, a cualquier modo, para también imponerse en el contexto en el que se desea estar. La música es el telón de fondo, pudiera haber sido cualquier otro escenario. No obstante, siendo la música el pretexto podemos asistir a las sesiones de desborde de los sentidos. Donde suenan los instrumentos de viento, de percusión y de cuerdas. Los de viento nos deleitan, los de percusión nos sacuden y los de cuerdas inquietan.

Whiplash, una película muy justa, sobre todo porque los acontecimientos se rebelan, el aguante sugiere desbordes, las contenciones ofrecen una intranquila serenidad, nos ubican en un estado de complacencia, luego del alboroto. La tensión nos llega e impresiona, queremos la perfección, lo mejor, aceptamos los quebrantos, la tortura, pareciera que la humillación no. Allí entiendo porque le gusta tanto a mis amigos anarquistas.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 103 minutos
Director y guion Damien Chazelle
Música Justin Hurwitz
Fotografía Sharone Meir
Actores Miles TellerJ.K. SimmonsMelissa BenoistPaul ReiserAustin StowellJayson BlairKavita PatilKofi SiriboeJesse MitchellMichael D. CohenTian Wang,Jocelyn AyannaTarik LoweMarcus HendersonKeenan Henson
Productora Sony Pictures Classics / Blumhouse Productions / Bold Films / Exile Entertainment / Right of Way Film
Género Drama | MúsicaJazzCine independiente USA
   

 

Momentos de una vida o momentos de mi vida

Momentos de mi vida o momentos de una vida

La película que dicen fue la gran perdedora en los Oscar. Cuenta una historia simple y trascendente: la vida pasando a través de 12 doce años.

La película que dicen fue la gran perdedora en los Oscar. Cuenta una historia simple y trascendente: la vida pasando a través de 12 doce años.

Para quien porta un caracol, y en ese símbolo se contiene la unión: la de la vida.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Escribo esta reseña en medio de un momento de mi vida, como el que está viviendo usted, y usted también, y aquel que pasa por ahí y ese otro que es nuestro vecino, o los que nos topamos en cualquier lugar y tú también, tú, sí, quien lee mi perorata. Ninguno se excluye de tener momentos de la vida. Pienso en una frase de un muro en la red social del facebook: hay mucha gente que espera que pase algo en la vida, y la vida se le pasa. Quizás no pase nada, solo momentos.  En el momento por el que paso, no quiero ser sólo un espectador, o ver cómo todo transcurre, quiero ser el espectator, ese cruce de ser y hacer. La vida me ha ofrecido una alternativa, la he meditado, y la seguiré haciendo, no voy a eximirme de continuar el camino, sostener el símbolo del caracol, ese donde se escucha el mar y un mamo de la sierra nos profirió. No puedo abstraerme para ser, seré en medio de seguir siendo. Qué paradoja y que palabras más redundantes y contradictorias escribo. Bueno, es lo que me mueve a decir, luego de haber visto, una película que fue hecha con una paciencia, propia para un mundo de ligerezas y frivolidades. ¡Que alguien me advierta que estoy volviéndome conservador¡ o tal vez un libertario con una conexión por existir con un sentido más agudo. (Ver el tráiler)

El tiempo pasa y en esta película nos golpea, nos ofrece una serie de lecciones.

El tiempo pasa y en esta película nos golpea, nos ofrece una serie de lecciones.

Cualquiera sea el caso. Ver una película que tardó más de doce años para hacerse, y que los actores y los involucrados, se les haya pasado una parte de su tiempo en este mundo haciéndola, ya nos deja un alivio. Un respiro, más aún porque lo que cuenta: ni son giros inesperados ni nada más allá de lo espectacular: es la simpleza de la existencia; es la historia de una familia, que se vuelven dos y hasta tres. Es el trascurrir de un niño de 6 años que llega a la adultez; nos cuenta también la vida de una joven que ve cómo sus hijos crecen y crecen ¿Y ella? También crece, pero habrá mucho por descubrir. Eso es, crecemos, vamos viviendo, pasan los momentos, llegan otros. En cada momento no somos los mismos y vamos asumiendo el mundo con nuevos ojos, con unos aires para renovarnos o seguir ahí.

Ejerzo mi derecho a la reinvención. Calculo, preciso mi acontecer, me voy moviendo en cuerdas flojas y agradezco poder estar tan de frente a mí, pensándome, recorriéndome y con inquietudes propias de un re-nacer ¿Qué hago aquí?, ¿hacia dónde me debo dirigir?, ¿cómo caminar con los pies trastocados? Ya no te miro igual ni puedo hacer lo mismo como antes. De pronto las palabras que escribo, y las películas que disfruto, se rebelan frente al espejo. Ese ser y estar van con un poco de sentido. Tú que me miras y me has concedido un otoño para juntarse con la primavera. Primavera de espirales y aconteceres, de formas individuales de pensar, pero con deseos también como yo de romper el miedo y traspasar las barreras, de trabajar en colectivo.

Boyhood o Momentos de una vida, es la película que hizo Richard Linklater, el mismo que ha filmado una decena de tramas, que nos muestran la complejidad de la vida, así como de los seres humanos. Nos ha puesto en una situación con el tiempo, ese mismo que en esta película parece que fuera breve, y al verla, nos sentimos agobiados, con oportunidades, o muy desesperados por vivir y no saber en qué vamos, cuál ha sido el fondo de nuestra existencia.  Su título en español es abrumador, la vida pasa y se nos pasa. Son momentos de una vida o de mi vida. Te cojo la mano y quiero caminar junto a ti. Viendo películas, dispersos, intentado que la vida pase y nos pase, y le tengamos también la mano cogida.

Ganó mejor actriz de reparto en los Oscar, Patricia Arquette, quein hace de las veces de una mujer que además de mamá, se supera y estudia, pero su vida es un ir y venir, con muchas pausas.

Ganó mejor actriz de reparto en los Oscar, Patricia Arquette, quein hace de las veces de una mujer que además de mamá, se supera y estudia, pero su vida es un ir y venir, con muchas pausas.

La película se encuentra nominada en 6 categorías de los Oscar, no narra nada trascendente, nos golpea y nos motiva, y en esa contradicción simple, se resume la vida de Mason, el foco de la historia, su hermana Samantha, sus padres Olivia y Mason Senior, y paralelo a ellos otros más. De las seis nominaciones ganó la estatuilla a mejor actriz de reparto. Es la vida convertida en un experimento y un efecto cinematográfico alentador.

Ficha técnica

País, duración, año Estados Unidos, 166 minutos, 2014
Director y guion Richard Linklater
Música  
Fotografía Lee Daniel, Shane Kelly
Actores Ellar ColtranePatricia ArquetteEthan HawkeLorelei LinklaterJordan Howard,Tamara JolaineZoe GrahamTyler StrotherEvie ThompsonTess AllenMegan DevineFernando LaraElijah SmithSteven Chester PrinceBonnie CrossLibby VillariMarco PerellaJamie HowardAndrew VillarrealShane GrahamRyan Power
Productora IFC Films
Género Drama | InfanciaAdolescenciaFamiliaCine independiente USA
Página web http://www.boyhood-lapelicula.es/

 

 

 

 

Los ilusionistas: Entre más cerca lo mires menos lo verás

Los ilusionistas: Entre más cerca lo mires menos lo verás

El cine es ilusión, vieja y nueva tesis para definirlo. Esta película nos recuerda lo mágico de ver una película, y viendo tan cerca nos engaña y sorprende.

El cine es ilusión, vieja y nueva tesis para definirlo. Esta película nos recuerda lo mágico de ver una película, y viendo tan cerca nos engaña y sorprende.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

La magia es un engaño. También es una ilusión. Y al tiempo funciona como entretenimiento. Nos ofrece un placer porque nos esconde la lógica de sus trucos y nos aparecen como una revelación. El cine se encuentra lleno de trucos. Las estratagemas con las que nos comunican, son el haz bajo la manga, y con ellos gozamos, asumimos el relato con verosimilitud, nos permitimos el deleite de estar apoderados de unos artificios y quedamos como sorprendidos cuando se levanta el telón. Los espectadores somos el público. La magia sin público no tiene razón de ser. Y La película Los ilusionistas, re-crea un golpe de entretención. Uno que nos mantiene a la espera por saber qué es lo que nos causa cierto grado de atención, al tiempo de espectacularidad.  La tesis con la que engancha: “Mientras más cerca lo mires menos lo verás”. Causa incertidumbres y queremos de inmediato atar los cabos. (Ver tráiler).

De manera que la astucia de la trama será poner en juego esa situación. Ahora, el cine es mágico; su propia forma de hacerse, sumado a la narrativa, nos generan un estado propicio en el que caemos como presas. Y el arsenal de contienda, las armas para emprender la caza, en parte las aceptamos, pues al ser cautivos, no huimos de la persecución, pero tampoco somos un blanco fácil. El ritual de cacería es todo un arte. Y en esa contienda hay lugar a un enfrentamiento: el cazador dispara y las presas evitamos que den de una vez en el objetivo, sin embargo, el cazador lleva las riendas. La película se divide en 3 actos, hacer tres grandes osadías, son 4 magos y un quinto elemento, que esperan cumplir con el cometido de hacernos ver cerca y despistarnos.

Nada es lo que parece. El grupo selecto de actores, nos harán una jugada, para nada trascendental, pero sí emotiva.

Nada es lo que parece. El grupo selecto de actores, nos harán una jugada, para nada trascendental, pero sí emotiva.

La trama es elemental. El grupo de magos, cada uno con experticia en campos como La ilusión, el mentalismo, la habilidad del engaño y la astucia para sorprender,  son reunidos y deben cumplir con un plan, en el cual ellos también tendrán algo oculto que hasta el último momento no habrán reconocido. Entonces el plan es hacer tres grandes actos con el que harán efectivos todo el andamiaje de la magia, parece no haber un objetivo claro, pues este igual se sabrá sólo hasta culminar con la trama. Luego, los sucesos, son construidos con intrigas, mucha acción, aventuras, recorridos, despistes y esa capacidad por sostener la llama de la ilusión intacta. Un público espectador es el que guía los actos y se encuentra dispuesto a ser engañado como también correspondidos. En el primer acto, se roban un banco y luego ese dinero parece ser devuelto a los asistentes. La gente aplaude y celebra con júbilo el acto de robar a quienes les han quitado su dinero con préstamos e intereses. Y los dos actos siguientes van creciendo en fuerza como en capturar nuestros sentidos.

Una película que juega con nosotros de modo ingenuo y caemos en esa relación que nos propone.

Una película que juega con nosotros de modo ingenuo y caemos en esa relación que nos propone.

Un espectador avezado puede descubrir rápido cómo y por qué engañan. Otros espectadores disfrutamos con el azar y mejor vamos escogiendo las posibles cartas con las que el truco es pensado. No es en ninguna película trascendental ni se trata de una que se extienda o provoque por lo revelador de lo que cuenta, es más bien una historia sobre el arte de contar historias, y se basa en una analogía, la de unos magos astutos, para decirnos, que requerimos ser maravillados con eso ilógico, emocional, persuasivo. Nos sueltan pistas, y nos precisan qué es y cómo funciona la magia, no obstante, eso permite ser más directamente enganchados y engañados.

Los Ilusionistas, fue estrenada en el 2013. Su director Louis Leterrier ya había hecho filmes épicos y espectaculares como Furia de titanes, El Increíble Hulk, El Transportador II y muchas más. En esta última, Los ilusionistas, nos hace sentir que lo evidente, es más fácil de esconder si aparece más cerca de nosotros. Una idea sugestiva y brillante. Eso es una historia, mantenernos convencidos de que nos engañan, hacer las apuestas por descubrir el truco y por último quedar sorprendidos, porque cada una de las posibilidades pudo ser o estuvo y fuimos sorprendidos. Habrá que despertar con los ojos más abiertos para sospechar de la realidad.

Ficha técnica

Año, país, duración 2013, Estados Unidos, 123 minutos.
Director Louis Leterrier
Guion Boaz Yakin, Edward Ricourt, Ed Solomon (Historia: Boaz Yakin, Edward Ricourt)
Música Brian Tyler
Fotografía Larry Fong, Mitchell Amundsen
Actores Jesse EisenbergMark RuffaloWoody HarrelsonMélanie LaurentIsla Fisher,Dave FrancoMichael CaineMorgan FreemanCommonMichael KellyJosé GarciaDavid WarshofskyJessica LindseyCaitriona BalfeStephanie Honore
Productora Summit Entertainment / Kurtzman Orci Paper Products / See Me Louisiana
Género Thriller | Robos & AtracosCrimenMagia

 

El juego de las imitaciones: El inicio de las máquinas Turing

El juego de las imitaciones: El inicio de las máquinas Turing

Alan Turing, tuvo un gran desafío, luchar contra la discriminación hacia los homosexuales, e impedri que más muertos cobrara la Segunda Guerra Mundial.

Alan Turing, tuvo un gran desafío, luchar contra la discriminación hacia los homosexuales, e impedri que más muertos cobrara la Segunda Guerra Mundial.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

Las guerras guardan sus secretos. En muchas partes habrán de pasar décadas para conocer qué fue lo que pasó. Hay muchas intrigas y conspiraciones. Quizás sea la guerra el método de mayores perversiones de la humanidad, como al tiempo, en donde mentes brillantes y estados han puesto el máximo de sus capacidades, ideando estrategias y fortalezas para acabar a aquel que han declarado el enemigo. Con el tiempo los planes y máquinas usadas como arsenal de contienda se han incorporado como masivos a la vida cotidiana: el internet que fue un modo de comunicación efectivo con los militares y las computadoras que tuvieron su origen en la milicia para detectar códigos, son dos ejemplos. Y es ahí en el suceso macro de la Segunda Guerra mundial donde nos quedamos en lo micro, al presenciar cómo unos intelectuales surtieron un efecto: el de impedir que durara dos años más las muertes y las pugnas entre los nazis y casi el resto de la humanidad.(Ver el tráiler)

Alan Turing, un individuo célebre y mancillado por su condición de homosexual y perturbado por sus capacidades, fue el gestor e ideólogo de hacer posible que hoy contemos con computadoras personales. Su misión se la propuso en medio de egolatrías: descifrar las comunicaciones de los nazis, en especial, el mentado Código Enigma. Turing aprendió a leer cuando apenas cumplió los tres años. Y de niño vivió armando rompecabezas y jugando con los números. Entonces nos sitúa la vida de un ser entregado a cumplir con lo que se proponía.

Alan fue ególatra, pero también tuvo la posibilidad de hacer lo inimaginable. Muchas intrigas se movieron para descifrar un código que era clave para ganar la Segunda Guerra Mundial.

Alan fue ególatra, pero también tuvo la posibilidad de hacer lo inimaginable. Muchas intrigas se movieron para descifrar un código que era clave para ganar la Segunda Guerra Mundial.

La película dirigida por Morten Tyldum, la hizo de tal forma que cuenta con 8 nominaciones a los premios Oscar. Desde mejor película, pasando por mejor actor. Unas nominaciones para nada despreciables y que luego de verla le concedemos su capacidad para mantenernos despiertos de modo activo mientras la vemos. La narrativa es un paralelo entre su vida en un internado y las contradicciones vividas al crear la máquina que daría con el quiebre de las comunicaciones nazis.

Para un tipo como él, su temperamento y modo de ser le valieron enemistades así como uno que otro colaborador. La vida de los científicos cobra muchos significados, porque los vemos muy solitarios y entregados con plenitud a su causa: la de conseguir aquello que no está hecho. Pero adicional, el elemento de juicio, al ser homosexual, le pone un aire de violencia, en la medida que fue menguado por aquellos a quienes ayudó. Ver cómo se desarrolla una idea, pasar por los múltiples sufrimientos, tomar decisiones sin olvidar detalles (incluidas las vidas de personas), más el recio empuje por salir gloriosos, hace que nos conmovamos. Las guerras, lo comprobamos por desfortuna, ponen toda su inteligencia en funcionamiento, consiguiendo lo que parece inalcanzable. Y eso es una desgracia, porque deberíamos tener la misma velocidad y voluntad para resolver los conflictos.

Se trata entonces del juego de las imitaciones, una película nominada a 8 Oscar de la academia.

Se trata entonces del juego de las imitaciones, una película nominada a 8 Oscar de la academia.

En fin. Las intrigas entonces mueven un relato donde la actuación de Benedict Cumberbatch, nos acerca a un biopic de ese científico obstinado; Turing demuestra un compromiso en extremo con una máquina a quien le puso el nombre de alguien que para él fue determinante: Cristopher, nos hace sentir un amor extraño, un vacío frío y perturbador, y en últimas admirable. Lo complejo resulta muy inquietante, pero como si fuera un asunto de intrépidos jugadores, el ejercicio de hacer ciencia, pone a los duros en ese campo, a ser comparados como niños exploradores. Ya en sus años, esa exploración pone en jaque a la humanidad. De su suerte, depende el destino de muchos. La puesta en escena, nos hace evidente, que en el juego de las imitaciones existe el rostro del poder acechando, y que desde esa instancia, cualquier cosa puede suceder.

Y aunque hemos convenido, con un desagravio, al llamar ciencias duras a quienes idean máquinas o están en las ciencias biológicas, no podemos olvidar que la imaginación, es decir, lograr pensar en lo que nadie lo ha hecho, constituyen lo central. Lo demás es el dominio de técnicas y métodos, que como veremos en la película, también tienen un encuentro con el azar y la danza, entendida esta como la necesidad de vivir con un poco de caos.

Alan Turing, hace apenas dos años en el 2013 fue perdonado en su tierra natal: El Reino Unido, como si su imaginación y brillantez hubiesen sido una herejía, y lo fue, porque su modo neurótico de ser lo confinó. No del todo, pero haber tomado la decisión de suicidarse, es algo para pensar. En todo caso, ver la película  El juego de las imitaciones, nos deja sin sabores, esa de saber que en esa época 40 mil individuos fueron considerados indecentes por ser homosexuales; como también, y eso lo aplaudimos, la capacidad para desafiar el tiempo y las situaciones de guerra constituye un logro de la inteligencia humana. Ambas en contradicción: excluyen y confinan como enfermos a los homosexuales, y uno de ellos, consigue descifrar el código con el que se mataban miles de personas. Es un juego, uno donde las imitaciones se manifiestan en intrigas, y los enredos más las conspiraciones no tienen vuelta a atrás.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Reino Unido, 114 min
Director Morten Tyldum
Guion Graham Moore (Libro: Andrew Hodges)
Música Alexandre Desplat
Fotografía Óscar Faura
Actores Benedict CumberbatchKeira KnightleyMark StrongCharles DanceMatthew GoodeMatthew BeardAllen LeechTuppence MiddletonRory KinnearTom Goodman-HillHannah FlynnSteven WaddingtonAlex LawtherJack Bannon,James NorthcoteAncuta BreabanVictoria Wicks
Productora The Weinstein Company / Black Bear Pictures / Ampersand Pictures
Género ThrillerDrama | BiográficoII Guerra MundialAños 40Años 50
Página web http://theimitationgamemovie.com/

 

La teoría del todo

La teoría del todo

La vida del físico Stephen Hawking. Interpretada por Eddie Redmayne, quien anda nominado al Oscar. Una película inquietante.

La vida del físico Stephen Hawking. Interpretada por Eddie Redmayne, quien anda nominado al Oscar. Una película inquietante.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Quien pretenda explicar el universo no tiene otra salida que acudir a metáforas, a las imprescindibles figuras permitidas por la plasticidad del lenguaje. Aquello denso, eso que no comprendemos, encuentra un eco, y una serie de salidas, cuando se postulan imágenes, analogías, una que otra sinécdoque y los recursos infinitos con las palabras. Y entonces, cuando podemos asomarnos a la inquietante vida de uno de los físicos más notables con los que cuenta la humanidad, lo que nos queda son estelas, muchos destellos, alucinaciones, más la simpleza de un ser que batalla día a día en contravía con la vida; ese físico y cosmológico nos ha cambiado el modo de ver la cotidianidad de los sucesos: el tiempo, los agujeros negros, el universo entero han sido sus preocupaciones. Hace medio siglo, contaba con la predicción de vivir dos años, y superó ese diagnóstico de un médico y volvió su desvarío una oportunidad para alejar la muerte, ese reino del silencio. Stephen Hawking, nos muestra que la vida no vale la pena usarla para quejas y aplazamientos de lo que debemos y estamos llamados a hacer: disfrutar del viaje de la existencia.(Ver tráiler)

La película ahonda en eso que no aparece en los libros académicos, ni en las entelequias que el propio Hawking se ha involucrado: su intimidad, la misma que construyó con su primera esposa Jane. Escena tras escena recorremos un doloroso debilitamiento, el de un ser, que se ha encorvado, que perdió el habla, que ha visto reducido sus capacidades motrices, pero jamás sus poderíos mentales. Acudimos al entorno de su carrera cuando dio con el clavo para terminar su tesis doctoral; lo vemos en su compartir familiar, en esa paulatina forma cómo conquistó a su primera esposa, y ella, siendo una mujer estudiosa de la literatura, le brinda su afecto, con conclusiones presurosas: la de amarlo. La espontaneidad más el rigor de la ciencia van de la mano, metáfora y razón son inseparables. Extremos angustiosos: brillantez de la mente en una orilla, y un desequilibrio corporal por el otro, la falta de armonía no son excusa para que la mente siga habitando mundos inexplorados.

El físico vivo que batalla con su vida, pero tiene la capacidad de idear sobre el tiempo, el cosmos...

El físico vivo que batalla con su vida, pero tiene la capacidad de idear sobre el tiempo, el cosmos…

Por fortuna la película cuenta con su ritmo, una velocidad que nos permite conectarnos de principio a fin con el relato. Y estamos en cada situación dispuestos para participar de las maneras como llega a sus ideas, y al tiempo, y esto es lo más formidable, los modos de enfrentar las vicisitudes de su enfermedad degenerativa: la fortaleza de su mente, y el carácter, de ser un hombre carismático, libre pensador, rebelde, que asume con ironías y humor los días; Hawking, como en su momento fue Kepler, Copérnico (que nos lanzó a las periferias del universo), Galileo, Newton, entre otros, es uno de los bastiones vivos de la humanidad. Y no es para menos, ser de ciencia, no es usar o estar prestos a un método, sino permitirse osadías. Y la suya, es la de vivir con plenitud.

No podría comprender eso de la brillantez en un individuo, es decir, deducir cómo se da. Lo claro, es que las condiciones propias lo llenaron de una voluntad inquebrantable. Y la película, ahonda en lo subjetivo, no precisa las ecuaciones ni se entromete con las discusiones académicas, nada más las deja ver. Al ser nombrada con el título La teoría del todo, se instala en que aplica en la cotidianidad. En ese batallar donde el tiempo nos cobra con justicia y nos permite viajar a través de asaltos: por agujeros negros, que en modo de espiral, nos recuerda lo cósmicos que podemos ser. Ya ese pensamiento, tan vital, el del universo como espiral, lo habían ejercido milenios atrás las comunidades originarias.

Jane y Stephen en su vida universitaria, metáfora y razón.

Jane y Stephen en su vida universitaria, metáfora y razón.

La llamada ciencia moderna, como sus adalides, olvidan, muchas veces, que todo ya se había pensado, y desvaloran lo de las comunidades originarias. Esa querella tendremos que considerarla, porque como dice uno de los artistas –Gaudí-, ser originales, es regresar al origen, y eso es lo que hace Hawking, al apostar unas ideas sobre el todo muy desafiantes y por las cuales nuestra genética cultural conservadora ha combatido: la explicación del cosmos. Stephen nos recuerda con su ejemplo de vida que ese cosmos se resume en nosotros. Y del propio desafío encontraremos las coordenadas. La película está nominada a los premios Oscar de la academia, seguro, sorpresas nos dará y de ella habrá mucho por hablar e inquietarnos.

Ficha técnica

País, duración, año Reino Unido, 123 minutos, 2014.
Director James Marsh
Guion Anthony McCarten (Libro: Jane Hawking)
Música Johann Johansson
Fotografía Benoît Delhomme
Actores Eddie RedmayneFelicity JonesCharlie CoxDavid ThewlisEmily WatsonSimon McBurneyCharlotte HopeAdam GodleyHarry LloydMaxine PeakeJoelle KoissiZac RashidHugh O’BrienGeorge HewerGeorg NikoloffJohn W.G. Harley
Productora Working Title Films
Género Drama | BiográficoAños 60EnfermedadDiscapacidadBasado en hechos reales
Página web http://www.focusfeatures.com/the_theory_of_everything

 

Interestelar: Un viaje para el que no estamos preparados

En otras galaxias: Interestellar: viviremos en otros mundos

Cristopher Nolan nos sacó de órbita, gravitamos en otras galaxias, esta película nos deja perplejos.

Cristopher Nolan nos sacó de órbita, gravitamos en otras galaxias, esta película nos deja perplejos.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

Tomar decisiones para los seres humanos es permitir cambiar el rumbo de la propia historia. Todo como decían los Mayas parece estar interconectado. De modo que ver Interestellar, la película que nos saca de nuestra galaxia, nos poner en otras órbitas, pero con la complejidad de nuestros dramas, de eso que somos y no somos como especie. ¿Qué será lo que pretendía el director Nolan con una película que nos pone en otra sintonía? ¿Cómo acercarse a un relato que rompe toda serie de expectativas y nos deja sin mundo y sin historia en este mundo? (Ver el tráiler)

Viajar, porque eso es lo que permite esta película, además de estar inmersos en unas sensaciones y comprensiones del mundo desde el desafío, viajar por un recuerdo, por las trasgresiones del tiempo, por la ruptura de la propia forma de concebirnos, y adentrarnos en adelantos físicos, que van más allá de las lógicas. Nos hemos acostumbrado a lo lineal, estamos en una era de muchos avances. De conquistar espacios y territorios, de allanar la mente, pero seguimos muy alejados de posibilidades de otros mundos, de otros sentidos, de imaginar otras realidades. Nos parece apenas un espectáculo lo novedoso, y no hay mayores asombros, sino sublevaciones de las emociones. Cuando hay entonces un asombro, uno que nos encara a pensar en otras perspectivas, lo que ocurre es que la mezcla de razón con pasión nos desbordan, volvemos a tierra, es cierto, y nos produce rabia que el centro de todo sea un país que ama la libertad pero niega ese emblema a otros países, y que aún se proclamen como los colonizadores ya no de la galaxia, sino del multiverso. Eso es uno de los peros de la película, lo pasamos por alto y nos concentramos en la trama de atravesar la galaxia, de encontrar otro mundo para los de la tierra, y allá en esa idea, quedamos perplejos.

Una película con sobras de esperanza, con el desafío de saber que nada es certero, pero nos arrojamos, buscamos y no es claro, pero buscamos.

Una película con sobras de esperanza, con el desafío de saber que nada es certero, pero nos arrojamos, buscamos y no es claro, pero buscamos.

Ahora, esa alternativa de cruzar el espacio es ya un hecho muy grande, nos da alas, pero cruzar la galaxia es contar con turbina de máximo nivel, de enfrentarse a miedos y pesadumbres y encontrar caminos para pisar, así sea desde la ciencia ficción tan cercana a lo que puede ser. O ya es, porque de solo imaginarlo ya existe. Cuando en la película se anuncian sentencias como estas, de inmediato nos genera unas reacciones de melancolía, como quizás sean muchas de las que vivenciamos a ver ese espejo de Interestellar: “La humanidad nació aquí pero  va a morir en otros lados”. Lo que obliga a buscar nuevos mundos, paradójico porque el nuestro no lo hemos sabido habitar, o mejor, son unos pocos los que lo hacen cuestionable.

Por eso, otra idea especulativa y muy desafiante, puede ser la derrota o tal vez la posibilidad de contar con esperanza: “El instinto de supervivencia es nuestra máxima inspiración”. ¿Qué nos inspira a culminar nuestra existencia y la de los demás? ¿Cómo avivar otros mundos si el que tenemos lo destruimos? ¿Para que la ciencia y resolver dificultades cuando quedan tan pocos alientos para existir? Con la ciencia, en este caso, la física, se ha podido construir con entusiasmo: el ir y el estar en otros mundos. Sabemos que ni siquiera conocemos del todo nuestro territorio, y eso no nos detiene para explorar y estar en otros. Lo que sucede es que no contamos con las maneras de llegar. Ya lo hemos imaginado, entonces en cualquier momento será.

Desde lo provinciano, desde la más pequeño, se debate lo majestuoso, y esta apertura a las galaxias, así nos lo muestra, somos fantasmas del futuro para nuestros hijos.

Desde lo provinciano, desde la más pequeño, se debate lo majestuoso, y esta apertura a las galaxias, así nos lo muestra, somos fantasmas del futuro para nuestros hijos.

Es un viaje con muchos destellos, apostar por la idea de encontrar cómo superar el espacio y el tiempo, es ya muy particular y general. Sobre todo es de trascendencia, y en esta película hecha con los más destacados científicos, y con la sagacidad de quien se rebela ante la imagen en movimiento y propone un abismo para nuestros sentidos, postula la idea terrenal de un padre provinciano con su hija quien le comunica: “Los padres somos los fantasmas del futuro de los hijos”. Y esa metáfora vuelve todo simultáneo. También se juega con  el destino de la humanidad, incluso el de la ciencia y nuestras ideas con sentido. 

Es una película que nos pone a pensar sobre el valor de las decisiones, de lo que implica salirse de una historia y habitar otra, de cambiar y virar para estar en otros accidentes. A veces abrimos un túnel  en nuestro espacio y viajamos por galaxias, conectados interestelarmente. Dice la hija del que se aventura: “Los accidentes son los cimientos de la evolución”. Y eso es lo que esperamos: un desliz de la naturaleza con nosotros, que nos deje cruzar por un laberinto o un puente, la vida y la llevemos a otros lares. De modo que explorar otros mundos significa sorprendernos del  que pisamos, nos desorbitamos, y ocurre una sensación de vacío mezclada con la fuerza implacable de ser desafiantes. O que nosotros que somos el accidente mayor provoquemos una interconexión nunca antes vista.

Ficha técnica

Año, país, duración 2014, Estados Unidos, 169 min.
Director Christopher Nolan
Guion Jonathan Nolan, Christopher Nolan (Historia: Kip Thorne)
Musica Hans Zimmer
Fotografía Hoyte van Hoytema
Actores Matthew McConaugheyAnne HathawayDavid GyasiJessica Chastain,Mackenzie FoyMatt DamonMichael CaineJohn LithgowCasey Affleck,Timothée ChalametWes BentleyEllen BurstynTopher GraceDavid Oyelowo,Collette WolfeLeah Cairns
Productora Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures / Lynda Obst Productions
Género Ciencia ficciónDramaAventuras | Aventura espacialFuturo postapocalíptico.Viajes en el tiempo

 

 

 

El implacable Juez

El Implacable Juez

Una batalla de ideas, de pruebas, de recuerdos y desencuentros, es el Juez, una trama llena de intrigas y de asuntos por saldar.

Una batalla de ideas, de pruebas, de recuerdos y desencuentros, es el Juez, una trama llena de intrigas y de asuntos por saldar.

Por: John Harold Giraldo Herrera

Docente universitario y Periodista

John.giraldo.herrera@gmail.com

 

La justicia es la búsqueda, es también el proceso y quizás el resultado de encontrar las respuestas a un hecho, a un infortunio, a una circunstancia de ruptura y de complejidad. Quienes la ejercen o administran cuentan con una responsabilidad mayor, pues cada sociedad e individuos pretendemos que ese equilibrio se convierta en un modo de tener una sociedad justa, que defienda los derechos y establezca unas condiciones para confiar y ser. Ahora, muchas películas nos han narrado ese ideal y los modos de imperar con un duelo, unas pugnas, fricciones y contradicciones, esas que impulsan y motivan debates y más búsquedas. (Ver el tráiler).

De modo que el Juez, la película del director David Bobkin, el mismo que ya ha estrenado películas frívolas y cómicas como El cambiazo (2011), o de series de Tv como Dallas, ahora debuta con un drama entre Padre (el juez) y el hijo (el abogado defensor), en algo que termina siendo una analogía con la justicia: no se logra del todo, pero al perseguirla, esos intentos son un calmante, se asumen como una prueba y posibilidad, al tiempo confusos y disímiles. Se trata de un encuentro fallido, de un hijo que para el padre es el rebelde, el de esconder o de no tener en cuenta. Mientras que el padre, luce fuerte, en su trono de Juez, allá en su provincia, con un prestigio entre muchos y una serie de conflictos con otros a quienes ha encontrado culpables de algún ilícito. No obstante, se mantiene con firmeza, pese a que el mismo día que muere su esposa, un accidente que parece inexplicable, le cambia su vida, al ser implicado principal en un homicidio. Los dos otros hijos, uno con un déficit es quien se percata de todo, el mayor va como siguiendo el camino moral de su padre. La justicia en los estrados gringos, se asumen desde un pacto del discurso, donde las pruebas se narran con unos argumentos y son validad dependiendo como se muestren.

Una lucha por los recuerdos, por la memoria, por ocupar un lugar en medio de la vida. El juez, es implacable, pero pronto sus atributos se pondrán en resquebrajamiento.

Una lucha por los recuerdos, por la memoria, por ocupar un lugar en medio de la vida. El juez, es implacable, pero pronto sus atributos se pondrán en resquebrajamiento.

La nebulosa, el acontecimiento, derrumba del trono al padre, lo coloca en manto de duda. El otro, el hijo, posiciona su humanidad al servicio de quien lo ha marginado. Es una lucha por los recuerdos, por la memoria, por encontrar las fallas de un pasado y que atormentan el presente. Entonces, muchos enigmas sacuden al espectador, quien se ve envuelto en una narración para reconstruir, armarla de acuerdo con los avances de los hechos. ¿Será culpable el que ha impartido justicia?, ¿Cómo defender a quien ha estado ausente y renegado?, ¿Es posible la justicia entre parientes?, ¿Cómo acercar a dos seres tan distantes? Muchas inquietudes van generando intrigas, esas mismas que no se desatan ni se entienden hasta que culmina la película e incluso luego de acabar la proyección aún continúan; descubrimos en parte el proceso por la tensión de las intrigas. Y en medio del misterioso proceso,  en el encuentro de esa pelea de discursos, de un panel de pruebas enmarañadas y difusas, que no son lo esencial, sino lo que media, nos ponemos de frente ante una película de diálogos intensos, reveladores y con un aire de nostalgia.

Quizás en medio de conducir la vida, de tomar decisiones y emprender caminos es que nos encontremos o perdamos, así es un juicio, y así es la justicia.

Quizás en medio de conducir la vida, de tomar decisiones y emprender caminos es que nos encontremos o perdamos, así es un juicio, y así es la justicia.

¿Qué es lo adecuado?, ¿Cómo actuar frente a la injusticia?, ¿Cómo ser justos cuando estamos implicados en situaciones azarosas y con un pasado que saldar? No sabemos, el devenir de nuestros pasos, acaso nos brinden una oportunidad, o nos la nieguen. En cualquier caso, es un drama cercano, con quebrantos, donde los argumentos se chocan, y con ellos potenciar una imagen, esa búsqueda de la justicia. No hay resoluciones certeras, ni siquiera el propio implicado nos da a saber cómo fue en realidad lo que ocurrió. De modo que a través de pistas, viendo el accionar de cada quien, podemos hacernos a la idea de lo adecuado, de quién es injusto. Un eslabón entonces termina siendo la película El juez, y el espectador hace parte de esa cadena. Que a su vez también hace de Juez, pues por sus criterios y consideraciones pasan los hechos de los cuales, sin evitar, deberá tomar posición, fabricar una idea, hacerse a una imagen de, o construir los imaginarios sobre la justicia.

Son más de dos horas de trama, donde dos actores se enfrentan, ellos sostienen el ritmo, uno muy reconocido por sus papeles, como en la película The paper, Zodiac, Corazón rebelde, La carretera y múltiples mas, el recorrido Robert Duvail, hace dúo con el mismo actor de películas taquilleras como: Iron man, Los vengadores, Sherlock Holmes, y un drama muy íntimo como El Solista, entre otras más. Así, esa pareja enfrentan un drama parental: de padre a hijo y se cruza con una analogía: la de encontrar la justicia. Y nos entregan una relación tortuosa desde lo familiar, de aprendizajes y desvaríos, un juicio, todo un estrado propicio para las disputas, las trampas, el engaño, la mentira, como también para resarcir culpas, enmendar los desfalcos cometidos; mientras que en el diario vivir se encuentran los hechos de mayor trascendencia por resolver. El implacable juez, esa decisión por buscar la armonía, nos deja desequilibrados.

Ficha técnica

País, duración, año Estados Unidos, 141 minutos, 2014
Director David Bobkin
Guion Bill Dubuque, Nick Schenk, David Seidler
Música Thomas Newman
Fotografía Janusz Kaminski
Actores Robert Downey Jr.Robert DuvallVera FarmigaBilly Bob ThorntonVincent D’OnofrioJeremy StrongDax ShepardLeighton MeesterDavid Krumholtz,Balthazar GettySarah LancasterKen HowardGrace ZabriskieDenis O’Hare
Productora Warner Bros. / Big Kid Pictures / Team Downey
Género Drama | Drama judicialCrimenFamilia
Página web http://www.eljuezpelicula.com